Tres caminos, un objetivo: Contribuir al debate público desde el Doctorado en Ciencias de la Comunicación

Abril 1, 2025

Desde el análisis de los discursos mediáticos hasta la comunicación en salud y medio ambiente, tres estudiantes comparten sus motivaciones y desafíos al iniciar el Doctorado en Ciencias de la Comunicación de nuestra Facultad de Comunicaciones, un programa que les permitirá profundizar en sus áreas de estudio y contribuir al debate público con nuevas perspectivas.

La comunicación, en sus múltiples dimensiones, se ha convertido en un eje clave para abordar problemas sociales complejos. Bajo esta premisa, Claudio Garrido, Julio Hasbún y Luz Lobos han decidido sumergirse en el desafío del Doctorado en Ciencias de la Comunicación, programa impartido por nuestra Facultad de Comunicaciones que les permitirá profundizar en sus respectivas áreas de investigación, combinando el rigor académico con su vasta experiencia profesional. 

 

Claudio Garrido

Claudio Garrido: Desde el periodismo y la comunicación social a la comunicación estratégica corporativa 

A sus 42 años, Claudio ha construido una vasta trayectoria que fusiona el periodismo, la comunicación estratégica y el trabajo con comunidades. Titulado de periodismo en nuestra Facultad de Comunicaciones el 2005, trabajó durante 15 años en el diario Publimetro, donde comenzó como freelance y luego se desempeñó como periodista y editor en áreas como economía, medio ambiente y director editorial. “Justo coincidió con mi titulación en la facultad y me contrataron”, recuerda. Su paso por Publimetro también lo llevó a desempeñarse en Guatemala y Colombia, donde lideró la transformación digital del medio. 

En 2016, Claudio regresó a Chile y decidió explorar nuevas oportunidades. “Cambié de rumbo y empecé a pensar qué hacer para salir un poco del periodismo”, comenta. Este pensamiento lo llevó a realizar un diplomado en marketing digital en la Universidad de Chile, para posteriormente cursar el Magíster en Comunicación Estratégica impartido por nuestra facultad, titulándose el 2018. “Fui el segundo de mi generación en ese magíster”, destaca. 

A partir de entonces, su carrera se orientó hacia el trabajo en fundaciones y empresas, desempeñándose -entre estas- como director de comunicaciones en la Fundación Fútbol Más y luego como parte del equipo de la Gerencia de Sostenibilidad de WOM, donde trabajó en proyectos de relacionamiento comunitario con pueblos indígenas y comunidades en Chile. “Ahí encontré el tema de investigación que es el que me convoca en este doctorado”, explica Claudio. Tras su paso por WOM y la consultora de sostenibilidad estratégica Kellun, se especializó en comunicación corporativa y sustentabilidad, asesorando a empresas del sector banca, minería, alimentos y transportes en temas de comunicación de sostenibilidad y relacionamiento comunitario.

Desde hace varios años, Claudio ha combinado su trabajo profesional con la docencia, comenzando en un principio como ayudante de nuestra Facultad, para posteriormente impartir clases en distintas instituciones educacionales, entre las que se encuentra la Universidad Galileo en Guatemala, INACAP, la Universidad Diego Portales y el Diplomado en Comunicación Corporativa de nuestra Facultad.  

Fue este interés por la investigación y la docencia lo que lo llevó a postular al Doctorado en Ciencias de la Comunicación. “Quiero abrir una beta de investigación que no está en la facultad”, señala, refiriéndose al estudio de la comunicación estratégica en empresas y su relación con las comunidades. Su investigación doctoral abordará “el rol que juega la comunicación estratégica en el relacionamiento comunitario de los pueblos indígenas y la industria del litio”. 

Ingresar al doctorado no fue una decisión fácil para Claudio: “Vengo hace como cinco años pensándola. Cuesta soltar lo que significa dejar de trabajar, que es ganar un sueldo fijo”. Sin embargo, se define como una persona que busca desafíos: “Si no se da el momento, no importa, lo vuelvo a intentar hasta que la acción resulte”. 

A pesar de los desafíos que representa realizar un programa de larga duración como lo es el Doctorado, Claudio destaca las ventajas de realizarlo. “Hace una nivelación del inglés, te pone al día en metodología de investigación”, explica. Además, la elección tuvo un componente personal: “Siempre me he sentido acogido, querido, y eso también es para mí importante. Además, hay que destacar que la Universidad está rankeada entre las 100 mejores del mundo y la Facultad, como la mejor de Latinoamérica”. 

 

Luz Lobos

Luz Lobos: La comunicación como puente para la salud pública 

“Yo soy de profesión nutricionista”, comienza diciendo Luz Lobos, quien hoy es parte de la generación 2025 que ingresa al Doctorado FCOM. Su trayectoria comenzó en la Universidad Andrés Bello, donde estudió Nutrición y Dietética, y continuó con un Magíster en el Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA) de la Universidad de Chile. “Estuve trabajando varios años en desarrollar proyectos de investigación en el área de la salud, específicamente con comunidades vulnerables, en proyectos de educación y comunicación en salud, para desarrollar estrategias que ayuden a promover el cuidado de la salud de la población”, explica. 

Su inquietud por la investigación ha sido una constante en su carrera. “Fue una gran experiencia desde el ámbito de la investigación, algo que siempre he tenido dentro de lo que ha sido mi naturaleza como profesional”, afirma. Sin embargo, luego de completar su especialización, tomó una decisión clave: “Dije: ‘ya terminé mi especialización, hice mi magíster, ¿cómo voy a contribuir a este país desde la salud pública y desde la perspectiva de la nutrición?’ Me voy a ir a trabajar a región”. Así llegó a la Universidad del Bío-Bío, donde se desempeña desde hace más de 12 años como docente en el Departamento de Nutrición y Salud Pública. 

El Doctorado en Ciencias de la Comunicación se presentó como un nuevo desafío en su camino académico. “Hace más de dos años que vengo trabando esto”, cuenta Luz, quien llegó a nuestra Facultad de Comunicaciones visitando una feria de doctorados que se estaba realizando en la Universidad: “Ahí tuve la oportunidad de conocer a la profesora Claudia Montero. Ella estaba contando sobre el programa y yo estaba entre el doctorado en Educación y el de Ciencias de la Comunicación, porque siento que el ámbito de la salud necesita desarrollar estrategias de comunicación efectiva para lograr llegar a la población”. 

Esa inquietud por la comunicación en salud también se refleja en su línea de investigación, enfocada en las representaciones sociales en mujeres perimenopáusicas. “La idea es conocer cómo ven el cuidado de su salud con un enfoque anticipatorio. En la medida en que sabemos cómo nos cuidamos antes de la menopausia, podemos tener un envejecimiento con mejor calidad de vida. Pero desde la perspectiva alimentaria, nutricional y de los estilos de vida, poco sabemos de eso”, señala. Este enfoque cobra aún más relevancia considerando el envejecimiento de la población en Chile, comenta Luz. 

Su ingreso al doctorado no estuvo exento de obstáculos. “Quedé seleccionada el año pasado, pero por temas de la institución en la que trabajo, no tenía asegurado el financiamiento “. Finalmente, con la adjudicación de la Beca ANID, pudo comenzar su formación este año: “Fue un tremendo desafío, así que feliz de estar acá y de conocer esta gran institución”. 

Compatibilizar la maternidad con los estudios es otro de sus grandes retos. “Tengo un hijo de 10 años, así que va a ser un tema súper desafiante mantenerme en el doctorado y también mantener las funciones del rol materno”, reflexiona. Aun así, no duda en afirmar: “Ser mamá ha sido mi mejor proyecto de vida. Y este doctorado viene a materializar estas ganas de hacer nuevas y de contribuir a la salud pública”. 

Para quienes consideran seguir un camino similar, Luz enfatiza la importancia de la planificación y la convicción. “Cuando ustedes hacen su tesis, va a ser como su hijo. Van a ponerle tanta energía, tanto corazón, que primero uno tiene que estar convencido”, dice. “El desafío consiste en planificar, organizarse y ser consciente de las limitaciones y los alcances que uno puede tener. Es fundamental aprender de los procesos y ser reflexivo y analítico en cuanto a lo que se quiere lograr, porque los objetivos deben ser alcanzables”, concluye Luz.  

 

Julio Hasbún

Julio Hasbún: De la Antropología a la Comunicación  

Con una formación académica que abarca desde la Antropología Social hasta un magíster en Gestión y Políticas Públicas, ambos en la Universidad de Chile, Julio Hasbún se ha especializado en el análisis de fenómenos complejos relacionados con la salud pública y el medio ambiente. Relacionado con este último ámbito, su incursión en las comunicaciones surgió de un trabajo de investigación que realizó durante la realización de este magíster, donde analizó cómo los medios escritos cubren el cambio climático en Chile, para finalmente consolidar este interés al emprender el camino en nuestro doctorado. 

Para Julio, el doctorado representa una oportunidad invaluable para dotarse de una caja de herramientas científicas que le permitan abordar el complejo fenómeno de la comunicación de los límites planetarios, particularmente en la costa sur del Pacífico, un tema que, aunque en sus primeras etapas, es central en su investigación. “El programa tiene una gran cantidad de materias, creo que es muy interdisciplinario, y eso me permite conectar el fenómeno desde distintas perspectivas”, señala sobre el enfoque integral del programa. 

Otro de los aspectos del doctorado que atrajo a Julio fue su diversidad académica. El claustro formado por profesores de distintas disciplinas fue un factor determinante en su decisión de postular. “Me dio mucha confianza para emprender este trabajo de cuatro años”, comenta Julio, quien además destaca la estructura y el apoyo institucional como elementos clave para llevar adelante sus estudios. 

Aunque el doctorado es un desafío considerable, especialmente en términos de organización, Julio tiene la ventaja de manejar su tiempo, gracias a su trabajo en la consultora de investigación social que fundó hace diez años con la idea de explorar nuevas formas de emprendimiento. La consultora, que se ha especializado principalmente en salud pública, trabajando en proyectos con el Ministerio de Salud y la Organización Panamericana de la Salud, entre otras organizaciones; le ha permitido gestionar su tiempo de manera más flexible, lo que a su vez ha facilitado su decisión de estudiar el doctorado. “Creo que tengo un poquito más de tiempo o por último puedo organizar el tiempo de la manera que yo quiero”, explica. 

Julio también realiza docencia en la Universidad de Chile y la Universidad de Santiago, donde dicta cursos sobre pobreza multidimensional y design thinking, respectivamente. Estos cursos le permiten mantener una conexión con la educación y la innovación, áreas que considera cruciales para el desarrollo profesional y académico de los futuros profesionales.  

Para aquellos que están considerando ingresar a un doctorado, Hasbún aconseja reflexionar profundamente sobre esta decisión. “Tomarse un tiempo para meditarlo y considerar todas estas variables como de vida cotidiana, especialmente familiar y laboral”, enfatiza. Además, destaca el apoyo que la universidad brinda a sus estudiantes, desde talleres sobre hábitos de estudio hasta orientación constante durante el proceso. “Uno tiene que ser muy consistente con sus propios límites”, recomienda Julio. 

Su investigación doctoral se concentrará en los límites planetarios, un tema que se alinea con sus intereses en salud pública y medio ambiente, y está profundamente motivado por la urgencia de comprender cómo estos fenómenos se comunican en la sociedad. A medida que avance en su doctorado, Hasbún espera seguir integrando sus experiencias laborales, académicas y personales para aportar al campo de las ciencias de la comunicación con un enfoque que aborde los desafíos más apremiantes del planeta.