Este año, nuestra Facultad de Comunicaciones se despide de dos de sus profesoras más emblemáticas: Luz Márquez de la Plata y Soledad Puente, quienes, tras décadas de trayectoria, dejan una huella profunda en la historia y en la identidad de la comunidad FCOM.

Soledad Puente y Luz Márquez de la Plata fueron parte de generaciones fundacionales que vivieron la transformación de la Escuela de Periodismo a la Facultad de Comunicaciones, acompañando también hitos como el cambio de campus y el crecimiento académico de la unidad. Primero como estudiantes y luego como profesoras, sus caminos se entrelazaron con el desarrollo de la Facultad durante más de 45 años en el caso de Soledad Puente y más de 35 años en el de Luz Márquez de la Plata.
Formadas como periodistas en la misma UC, ambas construyeron carreras marcadas por la vocación pública, la excelencia y el compromiso con la enseñanza. Desde sus salas de clases, talleres y espacios académicos, dejaron huella en diversas generaciones de estudiantes, contribuyendo a formar profesionales con mirada crítica, sensibilidad y responsabilidad social.
Luz Márquez de la Plata, periodista y magíster en Comunicación Social mención Comunicación y Educación UC, desarrolló una extensa carrera académica y de gestión. Además de ser académica de la Facultad, Luz se desempeñó como Vicerrectora de Comunicaciones de la Universidad y directora de la Escuela de Periodismo, cargo que tuvo por cerca de 5 años, liderando importantes procesos institucionales. Su sello estuvo marcado por la excelencia profesional, la innovación docente y un fuerte compromiso con la formación de los futuros periodistas.
Por su parte, Soledad Puente, Ph.D. en Ciencias de la Información de la Universidad de Navarra y profesora titular desde 2007 —siendo además la primera profesora de la Facultad en obtener un doctorado—, destacó por su trabajo en el ámbito de la oralidad, la investigación y el periodismo televisivo. Dentro de su trayectoria, fue directora de la Escuela de Periodismo durante la creación de la Facultad, y se caracterizó por una profunda rigurosidad académica, junto con una especial sensibilidad por la palabra y su gran entusiasmo por el trabajo en equipo.
Más allá de sus trayectorias individuales, ambas compartieron una visión común sobre la docencia: enseñar como un proceso integral, que implica acompañar, desafiar y potenciar a cada estudiante. A lo largo de los años, fueron referentes no solo por sus conocimientos, sino también por su cercanía, generosidad y capacidad de inspirar.
Durante su paso por la Facultad, fueron testigos y protagonistas de una transformación profunda, contribuyendo a consolidar un espacio académico exigente, reflexivo y comprometido con los desafíos de la sociedad. Su legado permanece en cada generación que pasó por sus aulas, en cada proyecto impulsado y en la comunidad que ayudaron a construir.
En una ceremonia de despedida, nuestra Facultad agradeció su entrega, destacando no solo sus aportes académicos, sino también el impacto que tuvieron en colegas, estudiantes y equipos de trabajo.
Con el cierre de esta etapa, ambas inician un nuevo ciclo, dejando tras de sí una historia de dedicación, vocación y compromiso que seguirá siendo parte fundamental de la Facultad de Comunicaciones UC. ¡Muchas gracias a ambas por haber sido, y seguir siendo, parte importante de nuestra historia!
