Un perfil de los temporeros chilenos

3 de Junio, 2016 · Facultad, Señal UC

El profesor de la facultad de Agronomía e Ingeniería Forestal de la UC Oscar Melo conversó con Rayen Condeza, en el programa Miradas, sobre la primera investigación que busca perfilar a los trabajadores de temporada en Chile y los desafíos de la agricultura nacional.

Por Bárbara Castro.

Rayén Condeza junto al profesor de la facultad de Agronomía e Ingeniería Forestal de la UC Oscar Melo.

Rayén Condeza junto al profesor de la facultad de Agronomía e Ingeniería Forestal de la UC Oscar Melo.

“¿Cuán importante es saber la situación de los temporeros, ¿Por qué hay que conocerlos?”, esta pregunta inició el diálogo entre los académicos UC Rayén Condeza, de la Facultad de Comunicaciones y Oscar Melo, de Agronomía e Ingeniería Forestal durante la última edición del programa Miradas UC. Melo es Agrónomo de la Universidad Católica de Chile con PhD y M.Sc en Economía Agrícola y de Recursos Naturales, de la Universidad de Maryland, Estados Unidos; su área de especialización es Economía Agraria y de Recursos Naturales lo que lo llevo a participar de la realización de una investigación cuyo objetivo era generar un perfil de los trabajadores agrícolas de temporada de la industria frutícola en Chile.

Melo explicó que este interés surgió a partir del desarrollo agrícola que ha tenido la industria nacional en el último tiempo. En el caso de Chile, la estrategia de producción agrícola se basa en un modelo de ventaja de estación, lo que significa que es posible producir fruta fresca en un periodo del año en que el hemisferio norte no puede hacerlo.  “Se da una particularidad en donde en un momento en el proceso productivo se necesitan gran número de trabajadores, que es la época de cosecha. Esta era parte de la ventaja porque había mucha gente que necesitaba encontrar trabajo”, dijo el profesor Melo.

El objetivo de la encuesta era perfilar a estos trabajadores de temporada en un momento en que, como explicó Oscar Melo, “sus perspectivas laborales y sociales han ido evolucionando, ha aumentado la senda de crecimiento, aumentado la producción, se necesitan más trabajadores, pero también aumenta la demanda en otros sectores productivos”. Uno de los resultados más relevantes fue la posibilidad de clarificar ciertos mitos que rodeaban a este tipo de trabajadores, como los ingresos que percibían, el tipo de contrato que tenían y la idea de que se generaba un movimiento constante en respuesta a donde existía la demanda.

A partir de ahí, Condeza puso sobre la mesa el tema de las percepciones de género más comunes respecto al trabajo de temporada, respecto a la idea generalizada de que se trata de un trabajo con alta presencia femenina. Frente a esto Melo asegura que, si bien la presencia de las mujeres es importante, “es en los packing en donde se embala y procesa la fruta, pero una buena parte de la cosecha es dominada por hombres”.

La profesora Condeza explicó que actualmente existen cerca de 800 mil personas que trabajan durante la temporada frutícola. “De esta cantidad de gente, ¿cuál es el nivel de precariedad desde la perspectiva de desarrollo social de la vida que lleva el temporero en Chile?”, preguntó.

Según el invitado, las características geográficas de los trabajadores pueden generar un modelo similar al que existían en nuestro país a nivel de siglo pasado: “Como existen trabajadores que viven muy alejados de donde trabajan, se les da alojamiento, entonces se parece al sistema de inquilinaje, un tipo de sistema que se puede prestar para muchos problemas y conflictos”. No obstante, el investigador explicó que ha habido una mejora importante en la condición de los trabajadores, aunque aún haya mucho por perfeccionar.

Respecto a los trabajadores migrantes de otros países, Rayen Condeza mencionó casos como los de los flujos temporales que se dan entre la frontera entre México y Estados Unidos.  El agrónomo aseguró que existen experiencias internacionales en que los países frutícolas necesitan atraer trabajadores de afuera ya que los habitantes ven mejores oportunidades en otros sectores productivos; citó como ejemplo al Australia y Nueva Zelandia que mantienen programas especiales para atraer trabajadores durante la cosecha, con la condición de que al finalizar la temporada regresen a su país de origen. 

No obstante, en Chile la situación dista mucho de la de otros países que se consideran potencias agrícolas. “No hay ninguna política que esté regulando esto, no hay programas para facilitar el proceso de traer trabajadores de forma temporal y que vuelvan a su país”, dijo Melo.

Al terminar el programa, la profesora Condeza quiso conocer cómo su invitado consigue combinar este deseo de investigar con el objetivo de generar y mejorar las políticas públicas en el área agrícola.  Para el profesor Melo, la respuesta es realizar una invitación a conectarse con lo privado, lo público y la sociedad civil. “Yo tengo responsabilidad de que lo que yo esté investigando tenga una consecuencia en lo que está pasando en la sociedad”, concluyó.