Profesora Soledad Puente viajó a Guayaquil a presentar estudio sobre Periodismo en catástrofes

Soledad Puente en la UC de Santiago de Guayaquil

A propósito del sismo que sufrió Ecuador en 2016, la académica de la Facultad fue invitada por la Pontificia Universidad Católica de Santiago de Guayaquil a exponer sus investigaciones Fondecyt sobre esta materia. “No basta solo con contar lo que pasó, el foco debe centrarse en la ciudadanía en estas situaciones”, dice la académica.

Por Belén del Castillo

Chile y Ecuador tienen en común más que el Océano Pacífico y la Cordillera de los Andes. Ambos son parte del Cinturón del Pacífico, zona geográfica característica por sus fuertes y constantes movimientos tectónicos, los cuales provocan sismos y tsunamis. En menos de diez años, los dos países se han visto azotados por terremotos de gran envergadura, uno de magnitud 8,8 en escala Richter en Cobquecura (2010) y otro de magnitud  7,6 en Guayaquil (2016). En este contexto, la académica Soledad Puente fue invitada por la decana de la Facultad de Filosofía de la UC de Santiago de Guayaquil, Carolina Andrade, a exponer en el IV Congreso Iberoamericano de Comunicación Universitaria, Ciencia, Tecnología e Innovación sobre la cobertura mediática en catástrofes. El tema lo lleva investigando, junto a otros profesores de la Facultad de Comunicaciones UC, desde 2011 a través de Fondecyt (1150310).

La académica se conmovió ante la recepción que tuvo su charla “El periodismo en desastres: lecciones desde la experiencia chilena” en la universidad ecuatoriana, a la que llegaron más de 200 personas, entre ellos estudiantes de periodismo, profesores, e incluso comunicadores de distintas regiones cercanas a Guayaquil. También participó en un panel dirigido a estudiantes de Periodismo de esa universidad, el cual comenzó lanzando la pregunta retórica: ¿por qué la comunicación genera tanto descontento? “Porque no sintonizamos con el dolor con quienes están viviendo el desastre”, respondió.

En sus estudios, Puente desglosó cuatro etapas posteriores a un desastre: la respuesta, la recuperación, la prevención y la mitigación. Su publicación más reciente, titulada “Puntos ciegos y tensiones sobre la función periodística en noticias de emergencia”, se centra en la respuesta, es decir, en los tres días después de la catástrofe. “Ese es el tiempo de sobrevivencia de una persona atrapada y es cuando existe mayor presencia de medios de comunicación”, explica Puente.

“Los periodistas deben exigir y fiscalizar las acciones que realicen los gestores de desastres, como por ejemplo la habilitación de los albergues”, dice la académica, y recalca la importancia de proteger la salud mental de las víctimas a través de una correcta cobertura: “No basta solo con contar lo que pasó, el foco debe centrarse en la ciudadanía en estas situaciones”.