Rosario Jiménez-Gili, directora de “El Despertar de Camila”: “Todos tenemos derecho a ocupar un lugar en el mundo, independiente de las capacidades que tengamos”

La directora de cine Rosario Jiménez-Gili el 17 de mayo estrenará su primer largometraje de ficción que se centra en la historia de recuperación de Nicole Duarte, después del accidente cerebrovascular que sufrió a los 17 años. Ambas conversaron en el programa Viernes de Medios sobre la realización, financiamiento y distribución de la película.

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La película se estrena el 17 de mayo (Foto gentileza "El despertar de Camila").

Por María Ignacia Cominetti

A Rosario Jiménez-Gili siempre le interesó el tema de la construcción de la identidad, sobre todo en la adolescencia. En un principio pensó en realizar una historia autobiográfica relacionada con la fuerte educación religiosa que recibió, “yo tenía el tema de la culpa, me afectaba en la construcción de mi identidad, como que no sabía bien quién era”, comentó. Pero consideró que era un tema difícil de visualizar sobre todo para una primera película y creía que era importante buscar la historia de un tercero en quien poder reflejarse. Así se contactó con la clínica donde estuvo internada Nicole Duarte (30). “Al poder conocerla me di cuenta que era súper interesante conversar con ella. Me contaba como era antes, lo que le había pasado y cómo era después. También veía en ella esa fuerza, esas ganas de luchar y salir adelante, y en realidad me daba cuenta que era algo que le podía pasar a cualquier persona”, sostuvo la directora.

El camino que ha recorrido la película "El despertar de Camila" ha sido largo. Jiménez-Gili conoció a Duarte el año 2008 y desde esa fecha comenzó a gestarse el largometraje. En un principio la directora, que no tenía estudios formales en cine, no sabía ni cómo escribir la historia. Entre medio realizó varios documentales relacionados al área científica y se demoró dos años en escribir el guión. “De alguna manera Nicole ha sido como un árbol que ha estructurado la película”, afirmó y  agregó que hay muchas cosas que están exageradas, pero estos son elementos que ayudan a construir la historia y el personaje, siendo una metáfora de la realidad.

“Yo ayudé bastante con el tema de mi historia, lo que me pasó y lo que sentí, pero como inspiración”, manifestó Duarte, “le conté muchas cosas (a Rosario) y siento que de ahí ella se agarró para poder escribir”. Efectivamente para construir el personaje, Jiménez-Gili se basó mucho en estas conversaciones. Quería conocer de primera mano las emociones que esta sintió en su proceso de recuperación, para evitar caer en inverosimilitudes. “A veces se hace un estereotipo de una persona, como que casi no tiene emociones, no tiene sexualidad, no tiene rabia. Es una cosa media plana, una especie de muñeca”, expresó la directora, cuya principal intención era humanizar al personaje. Además, los guionistas y la actriz que interpretaría a Nicole, Francisca Walker, también conversaron con ella para conocerla mejor. Walker fue a su casa y se fijó en cómo hablaba y en una serie de otros detalles para lograr una interpretación lo más real posible.

Ambas invitadas coincidieren en que el tema del accidente cerebrovascular no es muy conocido en Chile, y aun cuando hubo momentos de ficción, Duarte cree que es importante que se muestre “porque es un tema muy potente y que le puede pasar a cualquiera”, aseguró.

En la película se hace una crítica general a la sociedad de cómo se sobreprotege a personas diferentes, porque se cree que no tienen las condiciones para desarrollarse. Para la directora esto no es así y el principal mensaje que quiere dar es la realización de que todas las personas tienen derecho a tomar sus propias decisiones y construir su propia identidad. “Todos tenemos derecho a ocupar un lugar en el mundo, independiente de las capacidades que tengamos. Mientras más diferentes seamos, más enriquecidos vamos a estar y más profunda va a ser nuestra experiencia de vida” enfatizó.

Otro tema importante en la película es el humor. Está relatada desde un punto de vista juvenil, sin paternalismos y con un tono cómico que se mezcla con situaciones dramáticas. Para la directora, sin humor no hay historia. “A uno en la vida le pueden pasar cosas muy complicadas, muy penca, pero igual hay espacio para reírse”, expresó. Realizaron una función privada en la Municipalidad de Las Condes para un grupo de personas con distintas discapacidades, “la gente se reía a carcajadas, lo agradecen. Muchos están aburridos de que los miren con pena. En el fondo es un balde de sinceridad, humor y entretención”, agregó la cineasta.

Cuando Duarte vio la película comentó que sintió emoción, “son temas sensibles, algo interno que pasó en mí y que cada vez que lo veo me hace recordar cosas. Pero bacán que lo vean tal y como es”, sostuvo.

“Yo estaba un poco asustada cuando le mostré la película”, dijo Rosario Jiménez-Gili, “porque si ella me decía que había quedado inverosímil y que no funcionaba, no había nada que hacer. Pero cuando me dijo que le había gustado y que se la había comprado, ahí quedé tranquilla. Era la prueba más difícil que teníamos que pasar”, aseguró la invitada.