Revisa aquí el acta de la primera reunión del Consejo Asesor del Decano

21 de August, 2019 · Sin categoría

Acta primera reunión del Consejo Asesor del Decano Facultad de Comunicaciones Pontificia Universidad Católica de Chile, realizada el miércoles 24 de abril de 2019 en la Facultad.

La instancia se reúne de acuerdo a lo establecido en los actuales estatutos de la Facultad de Comunicaciones; en los estatutos que están en vías de modificación, se determina que este Consejo Asesor estará compuesto por 8 profesionales de las cuatro disciplinas de las Comunicaciones y por los exdecanos, que actualmente son 3.

En esta primera reunión participaron todos los convocados: Francisca Alessandri, Patricio Hernández, Macarena Manzur, Silvia Pellegrini, Eduardo Pooley, Eliana Rozas, José Luis Santa María, Tony Sarroca, Iván Valenzuela, Marilú Velasco y Andrés Wood. 

Presentación del Decano:

Lo que queremos es compartir. Cuando no nos vamos a juntar de nuevo con el grupo entero por años, así que compartir es como abrir una conversación que los invitaría a seguirla como uno a uno en el sentido de que, si se les ocurren cosas más adelante, ideas, cosas que les sirvan a ustedes o a nosotros, me las vayan diciendo a mí mismo o al director del departamento que en algún momento los va a contactar para reunirse, que será la otra actividad del año. (El decano agradece la disposición de los consejeros).

La reunión continuó con una cuenta del trabajo de la facultad, por parte del Decano, aprovechando el recién presentado plan de desarrollo y luego se abrió el diálogo.

 Consejero: ¿En la universidad, o la escuela, la facultad, tiene la obligación de autofinanciarse?

Eduardo Arriagada (EA): Sí.

Consejero: Ya, o sea, cuando hablamos de presupuesto, es lo que genera…

EA: Sí, tenemos que cumplir el presupuesto. No sé si la palabra sea autofinanciarse.

Consejero: Pero, en el fondo, está dado por las matrículas, más lo que vendes aparte de las matrículas directas. ¿Y eso se va cuadrando año a año?

EA: Y uno se va acomodando a eso. Si tu generas ingresos descentralizados tienes un poquito más de libertad para hacer cosas que no están presupuestadas previamente. Para que se hagan una idea, en números brutos, el total nuestro en los ingresos descentralizados son 965 millones, en Ingeniería son, solamente 14 mil millones, son 54 mil millones el presupuesto de la Facultad de Ingeniería. Entonces el margen de ellos es de dos mil millones. De hecho, cuando yo presenté esto, la vicerrectora económica llegó a pensar que lo nuestro era margen. Los ingresos nuestros son muy parecidos a la Facultad de Arquitectura y Diseño, para que se hagan una idea, pero estamos muy, muy lejos de Ingeniería.  

Consejero: Eduardo, ¿y los alumnos que toman ramos de otras carreras no te marcan ingresos, de alguna manera?

EA: Nosotros antes no recibíamos muchos y ahora estamos apostando muy fuerte por aumentar los cursos para terceros aprovechando que la universidad puso unos incentivos para que nos convenga como facultad dictar cursos para terceros. Incluso nos dan dinero para comprar equipamiento, etcétera, que en otra época no lo daban, lo cortaban del presupuesto. En ese momento estábamos con los equipos muy justos. Ahora hay un sistema para que nosotros le cobremos a los alumnos de College o de otras facultades, eso es hoy día. La apuesta actual nuestra es dar muchos cursos de formación general y de formación de College, porque sabemos que en la universidad hay una demanda muy grande de entender estas cosas. Igual hay dudas dentro de la facultad, algunos plantean que en el momento que les enseñemos a los ingenieros, a los abogados, a manejarse en comunicaciones vamos a ser todavía más prescindibles. Todavía esto depende de si creemos que lo que vamos a entregar con un curso simplemente es que entiendan de qué va el tema, no se van a convertir en profesionales por tomar un curso de escritura, por tomar un curso de entender la calle. 

Consejero: Yo voy a decir dos cosas que pueden no ser, las politically correct aquí. El tema de las comunicaciones, todos leímos lo que tú mandaste, y te da harto, es bien potente, porque es lo que está pasando en toda la sociedad. Entonces, yo me pregunto, la facultad es parte de una universidad, y la universidad tiene que tener un proyecto como universidad, que va más allá de la facultad. La facultad debe ser orgánica en ese proyecto, digamos. Y hoy día todas las demandas, o sea, la gente genera contenido, las distintas carreras están metidas. Hoy día están muy entrelazadas las profesiones, la tecnología nos está llevando a otra realidad.  Y creo que- en ese sentido- desconozco de verdad, no estoy muy informada en lo que pase en la universidad como universidad, pero me imagino que el desarrollo en general de los profesionales en todas las disciplinas va a ir cada vez más incluyendo el tema comunicacional, porque la gente genera contenido en todas partes. Entonces hoy día nos son solo los periodistas los que generan los contenidos. Entonces, si la facultad se queda como aislada, tratando solamente de generar ingresos por el lado que tú llamas descentralizados, si tú no tienes unos clientes cautivos que vengan de toda la universidad, no trabajas para ellos, creo que otro lo va a hacer, digamos. Creo que ahí hay un tema. Tienes una clientela cautiva grande, súper grande.

Consejero: Una cosa, en relación a la Católica, que es una universidad un poco atípica, pero es la mejor de las universidades chilenas. Cada facultad tiene, entre comillas, “el monopolio de la disciplina”, pero no tiene el monopolio de los alumnos. Los alumnos tienen libertad para tomar cursos en cualquier facultad, por lo tanto, nosotros no tenemos ni siquiera a nuestros alumnos como obligatorios. Todos los alumnos de la universidad pueden venir para acá.

Consejero: Pero no tienen la suficiente oferta, a lo mejor.

Consejero: Sí, claro.

Consejero: Por eso te digo, ahí hay una oportunidad grande. 

Consejero: No es que vayamos a derecho y podamos poner un curso cautivo para derecho.

Consejero:  Pero sí hay un público. Yo tengo hijos jóvenes, amigos, que quieren tomar ramos de repente y no hay cupo. O no hay la posibilidad, porque para esta carrera ya se llenó, ¿me entiendes? Y si les están transfiriendo un monto que significa recursos para la facultad…

EA-Por eso los incentivos están ahora puestos para que abramos muchos más cupos. A mí me conviene. Puedo contratar profesores, estos se llaman profesores adjuntos, a horas, y que se pagan con los alumnos que vienen de afuera. En el fondo, antes había cierto desincentivo. Ahora existe el incentivo que fomenta eso. A mí me conviene mucho que vengan un montón de alumnos de College. El otro día me decía un profesor que nos convenía más incluso. Porque la otra plata está garantizada, los que entraron a comunicaciones como que ya pagaron, mientras que cualquier persona que entra es plata extra. Y rinde bastante bien.

Consejero: Eduardo, una pregunta. Desde el mundo de las comunicaciones, por lo menos la experiencia que hemos tenido nosotros con alumnos de esta facultad. Yo soy exalumna de aquí, es que hay como una cierta sensación de que, al menos en el pregrado, no sé cuán integrado esté en la malla, o si existe algún énfasis hacia las comunicaciones, cuando hoy día, gran parte de los alumnos de periodismo se están yendo hacia ese mundo. Y hay otras universidades que sí lo están haciendo, está la UDP. Ahí la pregunta es, ¿hay una definición?

EA -Hasta ahora tenemos tres carreras solo, no está la carrera de comunicaciones. Se pensó hacer una carrera de comunicaciones, no se abrió una carrera de comunicaciones. Y las tres carreras, ninguna de las tres se dedica a eso. Publicidad es claramente otro perfil y Periodismo, a pesar de que son las personas que terminan trabajando en el mundo de las comunicaciones, estudian otra cosa y tienen solamente, nosotros tenemos clases tres años no más, en el fondo. Tienen un año de temas generales y después cursos de periodismo, entonces en esa malla de tres años no hay cursos de comunicaciones. En el momento actual hoy día, y es una cuestión que se podría estar discutiendo, porque se podría abrir una cuarta carrera, nosotros acabamos de abrir una idea que nos dio uno de ustedes, no sé si se acuerda que dio la idea, pero abrimos un certificado y un minor en College, de escritura creativa, y lo hicimos junto a Letras y Arte y Teatro. Y es para generar gente que aprenda a escribir. La idea es que pronto podríamos abrir una carrera de escritura, con doce cupos, algo así, de escritores. También podría haber uno de comunicaciones organizacionales. El problema es que, cuando se hizo el estudio, el mercado, no quería comunicadores, quería periodistas que supieran de comunicaciones. Entonces qué es lo que hemos hecho nosotros, y en la práctica por eso hay tantos alumnos de posgrado, básicamente la mitad de los diplomas que tenemos, en este momento debe haber cien alumnos estudiando comunicaciones de las que le tocan al área de ustedes, no están en pregrado, sino que están en este posgrado. Son periodistas, que ya dos o tres años en los medios y se quieren cambiar, y hacen un magíster o un diplomado. La verdad que eso hoy día no es parte de la malla, que es discutible, pero la verdad que eso hoy, es la realidad. 

Consejero: Otro tema, completamente distinto, pero creo que podría ser útil. Se me abre la siguiente reflexión. Es que tradicionalmente en nuestras plataformas de lenguaje, el escrito, eterno, el audiovisual, con sobrevida, más allá de la transformación digital, el guion como una herramienta para aprender a contar historias, en la misma categoría, creo que se está haciendo evidente, que hoy día, experiencias comunicacionales superan el texto, superan el audio, y pasan derechamente a la creación de una experiencia asociada a una interacción construida sobre un mapa informático, sobre un software. Hoy día el software es lenguaje. Y en el software se definen muchas veces emociones, contenidos, y tenemos cada vez una cultura que es como cuando tú diseñas la interacción de una red social. En sí mismo ya es lenguaje propio, que hasta ahora ha estado en el mundo de aquellos que desarrollan software, ingenieros computacionales, de aquellos que manejan algoritmos, en fin. Pero que cada vez está más cerca de comunicar contenidos y emociones. Entonces hoy día nos encontramos que la mayor parte de los profesionales que nos formamos en el mundo de la galaxia de Gutenberg tenemos las intuiciones. Pero no necesariamente, digo que estemos formando aquí programadores, no, pero sí tiene que haber un conocimiento de arquitectura de ese lenguaje. Porque hoy día, la interacción de las experiencias de consumo queda muy definida por este lenguaje. Por ejemplo, puesto en la disyuntiva, todos los de la galaxia de Gutenberg estamos quedando fuera, porque las innovaciones son disruptivas y son de nivel global. Al que se le ocurrió hacer Facebook, tuvo una innovación disruptiva tal que creó un nuevo lenguaje para el mundo. Y cuando tú quieres emular o desarrollar a tu escala, por ejemplo, al final la red social es un modo de comunicación. Cuando tú quieres enfrentarte entonces a crear, a diseñar los mecanismos de interacción, porque además son bidireccionales, la construcción del diseño, del formato de cómo una persona enfrentada a esa red social actúa, crea contenido, en fin, sientes que la formación que tuviste te queda pequeña. Y si uno pone en cantidad de personas, de horas que las personas están interactuando con esos formatos de medios de comunicación, dicho a la manera antigua, es mucho más grande que cualquiera de los medios tradicionales. Y esto es válido para un periodista, para un comunicador, para un audiovisualista, para cualquiera de las disciplinas hoy día esto confluye hacia allá. Entonces ahí creo yo que necesitamos los comunicadores aprender este nuevo lenguaje, que es el lenguaje de las experiencias de interacción digital.

Consejero: Siguiendo la misma línea, y también con tu presentación, Eduardo, yo creo que las tareas están en buscar bases comunes. Pato hacía referencia a contar historias, que yo creo que ha marcado mucho a esta facultad durante mucho tiempo. Enseñar a contar historias. Contar historias con los lenguajes de antes, con los lenguajes de ahora. Pero, yo creo que a lo mejor ahora debiéramos de agregar, porque creo que eso sigue siendo totalmente actual, el indagar, conseguir, chequear, seleccionar datos que construyen esa historia, ya sea en la red social. Tú contabas que los periodistas o los comunicadores están trabajando para las ONG, o sea, esa búsqueda de datos, la necesidad de selección, la necesidad de priorización, a lo mejor debiera estar en alguna parte, independiente de cuál sea el perfil de nuestro egresado, quiero decir en las líneas que le ofrezcamos. Yo creo que por ahí podríamos encontrar un denominador común. Que la tarea hoy en día es buscar un denominador común y tú dices que van a iniciar la difusión del Plan Común, a lo mejor por ahí, el cómo, qué contar, dónde encontrar, dar datos confiables, que es también lo que los consumidores de información están buscando. Por no hablar de fake news y todo lo que está pasando hoy en día. Por ahí, a lo mejor, buscar ese denominador común que podría ser un pilar.

EA: Creo que en una forma también, el trabajo que hacemos nosotros en comunicación corporativa necesita eso, o sea, parte importante de lo que hacemos tiene que ver con contar historias también. Entonces, creo que sería como una formación más transversal para alumnos que no solo se quieran integrar a un posgrado, sino que sea alguien que recién sale de la universidad y se integra al mercado. Una de las razones porque al año y medio inicial le ponemos comunicaciones es que, no es la parte corporativa, pero sí la parte de comunicaciones, podemos darla en ese momento. Dos anécdotas. Cuando yo asumí, un decano de otra facultad me dijo que como parte de la nueva malla le gustaría juntar –en primer año- a sus alumnos con los nuestros.  Y yo dije me llama la atención que tú vengas para acá. Siendo que es una escuela que tiene puntaje de corte más alto, esto a pesar de que entran 300 personas, tiene mucho prestigio social, etcétera. Y él me dijo “Mira si el problema mío es que yo me doy cuenta de que mis alumnos en muy poco tiempo tendrán un punto de vista devaluado, porque no entienden qué pasa en la calle. Van donde el juez con lo que dice la ley y el juez falla mirando a la calle, porque no puede hacerlo contra la sensibilidad de la gente. Entonces independiente de lo que diga el derecho de aguas, le doy la razón al tipo que se le secó el pozo” Independiente de la ley. Y él me decía “Yo necesito que esta gente entienda la calle”, en el fondo. Y ese tema es un tema que nosotros tenemos que trabajar. Más que el otro tema, que es contar historias, que yo creo que siempre hemos trabajado. Yo creo que en Periodismo siempre hemos sabido la calle, porque nos gusta la calle porque salimos a reportearla, pero no teníamos cursos de calle. No lo hemos hecho como un tema, en el fondo, y es bien bonito y es verdad que sirve para todas las carreras.

Consejero: Yo creo que aquí se tocaron dos temas cruciales. Uno es cómo mirar y el otro es cómo devolver. Cómo mirar la realidad y cómo devolverla de alguna manera. Pero yo estoy bien preocupada con los alumnos que me ha tocado en este último tiempo con el tema que une las dos cosas que es el lenguaje y la significación del lenguaje. No sólo el lenguaje escrito, oral, interactivo, el que sea. Nosotros hemos ido como reduciendo nuestro acervo de vocabulario de una manera tal que los alumnos están entendiendo solo las líneas más gruesas de pensamiento, no están entendiendo lo demás. Y nosotros estamos trabajando con alumnos que tienen que entender muy bien la realidad y tienen que transmitirla muy bien y sintetizarla muy bien para que otro la entienda, por lo tanto, tienen que ser muy hábiles en ese tema. Entonces yo no sé si una línea que tiene que ver con todo el desarrollo del lenguaje, para aumentar la capacidad de captación y la capacidad de entrega a través de matices no se hace cada vez más indispensable. Los alumnos están llegando con un nivel muy básico de capacidades. Hay que suplir una cantidad de cosas que dejan que ese año y medio, si le seguimos agregando cosas, la capacidad que ellos van a tener de ser efectivos en sus otros elementos que le pongamos en los primeros años, se reduce. Yo creo que ahí tenemos un tema súper grande en el dominio del lenguaje, en general. La capacidad de captar el matiz de la significación.

Consejero: Tengo una pregunta para ti. Yo tengo como una disyuntiva, veo la presentación y lo que presenta es la Universidad Católica. Qué es lo que ha sido. Es increíble que las instituciones, como las personas de alguna manera, no pueden desprenderse de sus virtudes y sus defectos. Evidentemente es una universidad de nivel espectacular, que cumple con muchas cosas de las reglas, pero, puede ser que no sea el objetivo de esto, pero que tiene que ver con el tema de la calle, con lo que decía otro consejero también, ¿a quién estamos educando? ¿Hay que ir a la calle o la calle tiene que venir para acá? Lo que dice otro consejero, ¿yo tengo que usar tecnología o tengo que saber ciencia humana? ¿Qué es lo que va a permanecer? ¿Cómo enseño para que se pueda subir a este nuevo mundo?  Vivimos un cambio fundamental en la televisión que fue el paso de lo análogo a lo digital. No es lo mismo que la transformación hoy día, pero sí fue una cosa tremenda. Yo era profesor y los editores antiguos no podían mover el mouse. A lo que voy yo es que ese editor antiguo tenía un valor, conocía el lenguaje. Subirse a la tecnología, mañana va a ser otra tecnología. Yo siento, creo, primero que nada, yo me pregunto qué está haciendo la Universidad Católica, especialmente esta escuela, para traer la calle acá. Cómo hace esta universidad para que no cumpla los mismos parámetros del setenta y tanto por ciento de colegios privados. Que eso hoy día te crea una manera de ver súper reducida y eso es quizás la gran falencia. Y esos mismos 70% son los líderes en un país así, hay mucho puntaje, tus alumnos son líderes. Entonces yo siento que hay un tema pendiente de la universidad y de la escuela. Y que empobrece la escuela. 

EA -Pero igual hoy día para lo que era la Católica antes, antes era mucho más todavía, hoy día la mitad de la gente que recibe, necesita plata ya sea del Estado o de la universidad para poder seguir la carrera. De verdad, si uno lo compara, porque todo esto es relativo…mira, el otro día un exalumno de acá, que trabajaba de asesor de un parlamentario dejó la pega, y se fue a Europa. Y pasó por acá, me encontré con él y le digo que esta es una facultad súper tensionada con el tema feminista, y me dijo “Qué pena, porque la gracia que tiene esta facultad es la relación que tiene entre los alumnos. Yo estudié al final un año sociología y fue cambiar del cielo a la tierra. Sociología es un colegio privado donde son todos igualitos. Todos salidos de los mismos colegios, todos son un mismo tipo de gente, todos ideológicamente muy puntudos, pero no se habla nadie con nadie, están todos peleados, aunque son todos de un mismo grupo social”. Y él me dijo “Yo tengo una hermana diseñadora y en diseño pasaba todo lo contrario. No puedes juntar a los de los colegios privados con los colegios públicos, están todas separadas. En comunicaciones hay una relación impresionante de que la gente se junta”. Yo creo que esa es una fortaleza, siento que hay un ambiente bastante pro lo que tú dices. Uno de ustedes decía hace un momento: “oye, importante que ustedes enseñen a escribir”. En pregrado ese tipo de gente, que viene de colegios públicos, colegios privados, esa mezcla es muy rica en la Católica. Porque talleres de escritura en el fondo se hacen, son los mismos tipos que se miran el ombligo, como toda una clase alta que hace un máster de escritura. La gracia que esto sea abajo es que se da esa variedad de gente.  De verdad es una mezcla bien entretenida. Para dar un ejemplo extremo, el año pasado hubo casos de seis personas que se hicieron trans en la Católica. Tenemos 30 mil alumnos, seis decidieron cambiarse el nombre social el año pasado, tres de ellos son de acá. Yo creo que, con eso, dentro de lo que cabe, estamos más cerca de lo que tú añoras de lo que parece la Católica.

Consejero: Es súper interesante, quizás a nivel de alumnos puede funcionar muy bien, pero estoy pensando a nivel de profesores. No sólo en la dinámica interna, que es parte de lo que estábamos hablando también. Pero también dónde ponen las fichas la universidad y esta escuela. Dónde está patrocinando algo, a quién está apoyando. En quién está interesado que venga acá, a quién va a becar. ¿Va a becar a la meritocracia o va a becar a otra cosa? Entonces yo siento que hay una mirada, que la Universidad Católica requiere cambiar de alguna manera, desde mi perspectiva, que es relacionarse con otras realidades, no sólo socioeconómicas, hay algo que siempre está. Yo soy exalumno de acá también. Hay algo de su genética que tiene que estar siempre pendiente de romperlo.

Consejero: Fíjate que, así como Eduardo dice que esta facultad es como bien ícono en cuanto a pluralidad, diversidad, porque la misma disciplina lo permite, yo creo que la universidad, a pesar de que, claro, institucionalmente tiene sus características, también es bien diversa en el sistema universitario. Yo creo que el problema que tenemos en el sistema universitario es que otras universidades son muy mono calificadas, digamos, porque yo creo que el perfil que tienen a, b, para no nombrar, son mucho más homogéneas que en lo que se ha convertido la universidad. Y eso permite que, yo lo veo en mis alumnos, imagínate que ya tengo una trayectoria, de los siglos de los siglos, aquí hay varias caras que fueron mis alumnos, ha ido cambiando y hoy día es muy distinto. No hablemos de origen social, sino de intereses de capacidades, de falencias, de fortalezas. Entonces eso hace… por eso yo decía, que es muy difícil encontrar un denominador común. Yo le hago clases a los periodistas se supone, decano, pero también llegan publicistas, también llegan audiovisuales. Entonces, ¿cuál es el lenguaje que tengo que tener? ¿Cuál es el sello de la Facultad de Comunicaciones? Yo creo que eso es a lo que hoy en día estamos muy desafiados. ¿Yo puedo hacer una acotación chiquitita? Me quedo con lo importante de lo que se dijo, que es que la facultad tiene que abrirse a una diversidad de mundo y de alguna manera ése es un camino que tenemos que buscar. Pero que no podemos buscar por la vía que tú señalas, en primer lugar, porque cuando uno recibe fondos del Estado, se financia con fondos del estado, no tiene manera de ir a buscar alumnos. Nosotros tenemos la obligación de cumplir las normas del país con respecto a eso. Tenemos que aceptar alumnos por estricto orden de puntaje. Esa es la razón por la cual nosotros tenemos tan alto porcentaje de alumnos provenientes de colegios particulares, porque resulta así, no es que nosotros lo busquemos. Hay que tener un puntaje alto. Porque el país tiene un sistema educativo extremadamente diverso, extremadamente complejo, con diferencias importantes, es que nos llega tal porcentaje. No es que busquemos,  sino que el 70%, llega. Y no podemos recibir otros porque el estado no te permite hacer ninguna diferenciación entre las personas, salvo su puntaje. No puedo inscribir a un alumno por recursos propios.

Consejero: Yo vengo a aportar desde otra mirada, Y dos oportunidades que veo para la carrera acá y para la formación que tienen, una que el mundo del marketing está volviendo un poco a la razón de la comunicación como fondo y como potencia del marketing. En el 2011 existía como una fiebre de esta tecnología, o sea, cualquier persona que supiera dominar la técnica del marketing digital podía ser efectivo con sus campañas de marketing digital y se llenó de campañas de ingenieros haciendo marketing digital y se llenó de agencias digitales. Y todas las agencias y los publicistas y comunicadores más tradicionales entraron en pánico, porque el mundo tecnológico se los iba a comer. Y en parte, algo de eso hubo, pero hoy día el péndulo está volviendo al entendimiento de que una cosa es la tecnología y otra cosa es el mensaje, qué se dice, cómo se lo dices, a quién se lo dices. Y hoy está un poco la balanza volviendo entre “Ok, tú manejas la técnica, pero yo soy el que tengo la experiencia del qué es lo que se dice, cómo se lo dice, a quién se lo digo”. Se está poniendo ese énfasis, esa luz de esperanza para la gente más antigua, no es cierto, que ese conocimiento también es una necesidad que hay que entregarle a estos jóvenes que piensan que -porque sabían manejar dos plataformas- eran gente de marketing y tenían el futuro asegurado. Entonces, claro esta mezcla de los dos mundos es una tremenda oportunidad. Uno, que tienen el Plan Común con gente con distintas miradas, pero con ese conocimiento, y dos, que siempre fueron una facultad que tenía mucho de tecnologías, pero que se quedó en el tema audiovisual y quizás hay un montón de tecnologías que están pensadas para el mundo del marketing que, sumándole algo de eso, podrían tener profesionales súper completos, porque mantienen la mirada estratégica y de la comunicación, pero además entienden las herramientas, que no necesitan ser expertos que las manejen, sino que tienen que entender para qué sirven y qué pedir. creo que hay una oportunidad tremenda de comunicaciones, de Periodismo. Justo esta mirada que yo le estaba dando en el área de marketing, entre varias disciplinas. Una es la típica del marketing, lo que es la marca, trabajan con la agencia creativa y hacen las campañas más de marca. Tengo otro equipo digital que hace todas las campañas tácticas, performance. Y es puro producir venta, venta, venta, a través de herramientas digitales, performance y marca. Pero, entremedio surgió un grupo que salió de las redes sociales, pero ese equipo ya mutó porque redes sociales ya no tiene sentido que sea, es parte de la comunicación. Y en ese equipo tengo periodistas, varios, gente de comunicaciones, y ese equipo lo que hace es ser un generador de contenidos. Dentro de mi área tenemos generadores de contenidos que se van a Instagram, se van a Facebook. Tengo un programa que el año pasado se hacía una vez, en streaming en directo, que ahora se hace todas las semanas, todas las semanas produciendo un trabajo que ahora se va a un canal de cable, pero producido por nosotros, en nuestra oficina, en nuestro estudio, con nuestra periodista, nuestro contenido. Antiguamente venía el canal a ofrecernos el contenido y ahora yo tengo capacidad de crear el contenido, periodistas internos, periodistas externos contratados, gente que está curando el contenido en redes sociales, el que está comentando la cosa liviana, pero también estoy produciendo un contenido sem iprofesional y que ahora incluso a partir de hoy día llega al cable. Entonces hay toda un área en que necesito gente que sepa comunicar, que sepa lenguaje, que sepa todo y es parte de mi estrategia de marketing. Ahí hay una tremenda oportunidad, porque es un perfil de profesional muy distinto a los que tenía antes. En un lado tengo publicistas, ingenieros comerciales, al otro lado tengo ingenieros civiles, técnicos, y ahora aparecieron los comunicadores y periodistas. 

Consejero: Se me adelantaron, porque básicamente yo lo que les iba a plantear, donde yo veo que es el principal desafío de la Facultad de Comunicaciones, es buscar cuáles son los elementos comunes, no los lenguajes ni formatos, que cada día son más disruptivos, cada día se generan fuera de Chile, etcétera. Cuáles son los elementos propios de cuatro, sumando el marketing o cinco, sumando la comunicación corporativa, disciplinas o formas de trabajar, que una Facultad de Comunicaciones puede sistematizar y generar como método para que sus estudiantes luego puedan trabajar a partir del entorno disruptivo. Y yo creo que eso probablemente significa olvidarnos de hacer diarios, olvidarnos de hacer televisión, olvidarnos de hacer radio, pero ir al método, que es finalmente lo que te decía el decano de Canadá, que se valoraba el método, cómo esa persona investiga, cómo esa persona se aproxima a la realidad. Es lo que se valora de los periodistas que trabajan en el gobierno, por lo mismo. Está lleno de periodistas trabajando en el gobierno. ¿Es porque saben animar, es porque saben hacer notas radiales, es porque saben escribir? No, se les está valorando algo que hay en la enseñanza original o en el oficio del periodismo original o de la creación audiovisual que para el momento actual es valioso. Entonces como Facultad de Comunicaciones, cómo te trasladas a identificar o a apropiarte de cuáles son esos elementos, que son el método, y que no es solamente contar una buena historia, que es relevante, importante y sigue vigente para cualquier plataforma y formato, pero yo creo que tiene que ver con otras cosas más agudas, con el tema de big data, con la inteligencia artificial, de interpretar. No sé, no soy especialista, pero yo creo que ése es como el desafío.

Consejero: Primero, a lo mejor yo soy demasiado optimista, pero encuentro que la situación de la facultad es harto buena. No está demás subrayarlo, en particular por los indicadores que mostraste. Segundo, sigo siendo optimista en esto, estoy totalmente de acuerdo con uno de los consejeros en que hay que encontrar una manera de, la vieja técnica de contar historias, traducirla a los lenguajes que están ahora y probablemente lenguajes que desconocemos y que vendrán en el futuro. Lenguajes me refiero a la interacción con el software, en términos de esta capacidad de encontrar nuevos formatos y nuevas maneras de comunicarse, de conectarse. y al mismo tiempo, lo que me gustaría rescatar, insisto que a lo mejor soy demasiado optimista, es que hay algunas cosas de este oficio, de esta profesión, que siguen siendo importantes y que aún más en la vuelta del péndulo, son más importantes. O sea, Mark Zuckerberg creó Facebook y se hizo multimillonario y se hizo muy famoso y revolucionó el mundo. Y hoy enfrenta un dilema y un problema súper agudo. Hay gente que sostiene que acaba de matar la democracia como la conocemos. Entonces, cuando eso ocurre, la verdad es que los únicos que son capaces de recuperar el valor de la democracia, el valor de los hechos, el valor de las verdades, de la ética, son gente formada más o menos en ambientes como éste. Lo que tienen que tener es capacidades técnicas, fortalezas en términos de su manera de contar historias, en fin, toda clase de habilidades para sobrevivir en el ambiente de las próximas décadas, no obstante que los dilemas van a ser los mismos. Capacidad de adaptarse, creo yo que es lo fundamental y otras dos o tres cosas que son fundamentales. Me surge a partir de tu anécdota de los periodistas trabajando para ONG, haciendo fact checking en Siria. O sea, eso es un trabajo periodístico súper heroico, segundo, arriesgado, tercero, valioso, y cuarto, que devuelve la confianza en instituciones que son básicas para la vida civilizada, ni más ni menos. Perdón lo ampulosa de la frase, pero más o menos ése es el dilema en el que estamos y en el que estos cabros se van a mover en el futuro, y los que entren el próximo año. Eso, versus, y aquí me paso al lado de los pesimistas, lo que tenemos que hacer en términos de, yo no sé si están mejor o peor formados que antes, pero son súper distintos. Yo lo veo en un niño de 13 años que es youtuber auto declarado y ese es su lenguaje. Yo he hecho todo lo posible porque lea, todo, todo, todo; todo lo posible para que lea más allá de los libros del colegio y creo que he fracasado. Ya me rendí, porque su lenguaje es ese, su manera de contar es esa. Y cuando lo veo, está tres o cuatro horas editando un videíto de un minuto o tres o cuatro horas editando una fotografía, yo digo este cabro encontró un lenguaje, parece que encontró una manera de contar. Y el desafío entonces es cómo agarramos a un cabro como ése, que tiene una manera de contar y un lenguaje incipiente, y le damos atributos que le permitan ser una persona razonablemente colaborativa con la sociedad en un ambiente que es hostil para la forma de vida que hemos conocido. Y me parece que no es un mal desafío, digamos, en términos de fijar tres o cuatro prioridades para los cinco, diez, veinte años siguientes de esta facultad, partiendo de la base de que tiene la posibilidad de hacerlo, precisamente por el buen periodo en que está.

Consejero: Interesante todo lo que se dice acá, me engancho mucho con muchas de las cosas que se dicen. Yo he visto el paso, que contaba Eduardo, del análogo a lo digital. Me encanta lo que estás diciendo y creo que lo que estás llevando y gente como tú, ya están en la cresta de la ola, pero lamentablemente siento que la cuestión viene muy atrasada, de gente que se ha dado cuenta de que más allá de la tecnología lo que importa son las ideas y la profesión. Yo creo que eso es algo que es primario, que es básico, pero que no cambia. Para mí las tecnologías cambian, mutan. Y hoy día estamos con esta problemática, el día de mañana va a ser otra, nadie se va a acordar. Pero hay algo con lo que yo me quedo que tiene que ver con la Facultad de Comunicaciones. Recogiendo también lo que se ha dicho aquí, lo del oficio. Y yo lo veo y lo vivo todos los días, y me llama profundamente la atención de no tener gente, que era una sospecha que yo tenía, pero cuando lo dices tú, digo ah, parece que es más o menos cierto. No está el oficio. Es muy difícil contar una historia si uno no sabe escribir. Y las palabras forman ideas, tan sencillo como eso. Entonces hay una carencia de buenas ideas y a veces cuando uno llega a ellas, uno dice “plasma en algo esa idea, en un guion” y cuesta un mundo, porque quizás los cimientos, lo más básico, no están. Porque estamos preocupados de otras cosas, del lobo que viene y la tecnología que cambia y de que los medios se van a acabar, que esto, que lo otro y como que nos fuimos para otro lado. Pero, esto siendo una facultad de comunicación, sí tiene la capacidad de traer desde las bases gente tremendamente preparada desde el oficio, lo que se espera de ellos, como periodista, como cineasta o como publicista, yo creo que de verdad uno tiene más de la mitad de la pega hecha con respecto a otros benchmarks que pueden existir en este mismo país. Creo que hay una ausencia, una carencia que de verdad es increíble. Muchos también lo hablan desde la perspectiva de que lo que pasa es que el lenguaje ha cambiado. Sí, es verdad. Del arameo a hoy día ha cambiado muchísimo, pero no quita eso que hay algo que nunca ha pasado, que nunca va a pasar. Si el día de mañana, como decía Einstein, nos agarramos todos y el mundo se acaba, lo que va a prevalecer es el habla, la necesidad de comunicar y poder contar cosas a aquellas personas que quizás nunca las escucharon. Si somos analfabetos, no tenemos la capacidad, no tenemos la herramienta, se ve difícil el futuro. Entonces, me llama la atención Publicidad, que no conozco la malla, no me metí, pero que no se enseñe por ejemplo a escribir, escritura. Porque tú creo que se te ocurrió y hay algo por ahí. 

Consejero: Los turcos nos dieron la idea.

Consejero: Me parece insólito, porque yo soy un actor. En publicidad existen dos grandes áreas. Gente de marketing y los creativos. Y los creativos tienen un oficio, que es escribir y me parece increíble que en una escuela cualquiera de comunicaciones no te enseñen a escribir, o sea, es tu oficio básico. Y me parece que ahí hay un punto de verdad, que puede hacer una tremenda diferencia, no solamente en la facultad, sino este aporte país que quiere hacer tu universidad. 

Consejero: Yo llevo 27 años trabajando con periodistas y empiezo a tratar de desarrollar con ellos las cosas que tenemos que hacer con los distintos lenguajes. Y me pregunto, alguien decía que cuál era el común denominador, cuáles son los skills, y me pregunto cómo un periodista acá sale bien formado. Sale bien formado periodísticamente, o sea, tú lo puedes mandar a hacer un reportaje, tú lo puedes mandar a hacer una historia de algo, relativamente. También todos acordémonos cuando partimos, no éramos los mismos que ahora. Entonces digo, hoy día cuando voy a buscar, cuando salgo a buscar un periodista al mercado, qué es lo que necesito, porque nos están demandando, porque necesito dar respuesta a ciertas demandas y qué es lo que echo de menos en los skills, cuáles son esos skills que son tan diferenciadores, finalmente, porque no te va a diferenciar usar una herramienta digital u otra, porque va a cambiar y quizás el día de mañana va a existir otra cosa, hay dos cosas. Que son súper importantes en la formación de un comunicador, de un generador de contenido. una es tener flexibilidad. O sea, de repente, hay que ser mucho más capaz de mirar desde otro ángulo las cosas. Y lo segundo también tiene que ver un poco con eso, pero la flexibilidad para enfrentarse a las situaciones, para cambiar la forma en que estás haciendo las cosas. Flexibilidad para cambiar el lenguaje, a lo que te referías tú. Uno es desarrollar la flexibilidad como un skill. Y el segundo, es la empatía. Creo que ese, y lo dejé para el final porque lo considero mucho más importante, creo que la universidad sí tiene herramientas para desarrollarlo y creo que donde más falla es en la empatía, porque la empatía es lo que te permite mirar el mundo de otra manera. Ser capaz de ver lo que está sucediendo de verdad. Y creo que cada vez son menos empáticos, cada vez están más ensimismados. Lo que yo siento a lo largo de estos 27 años de recibir periodistas es que les falla la mirada del mundo. Y la mirada del mundo les falla porque tienen cero empatía. No estoy hablando de compadecer, estoy hablando de empatía de verdad, de ser capaces de entender lo que está pasando y empatizar con la situación. Y esos skills también los desarrollan con que, yo por lo menos no estuve aquí en la escuela, pero yo creo que debería haber, para los comunicadores, para los generadores de contenido, para los comunicadores del futuro, herramientas de psicología. No sé si ustedes las tienen, quizás en la mención con Publicidad, pero yo creo que las herramientas de psicología son claves para un comunicador, porque tienes que entender el mundo, y para entender al mundo tienes que entender a las personas. Y las herramientas de psicología ayudan a un comunicador a entender.

Consejero: Discutiendo respecto de qué nos podría hacer diferentes donde trabajo yo, llegamos a esto de qué es algo propio y distintivo que otros no tienen. Un poco más amplio, sería la capacidad de entender las audiencias. Sea cual sea la tipología de audiencias, sea un stakeholder al cual quieres influir, sea el público que se beneficia de los servicios de una ONG, sean los millones que interactúan en Facebook, sean los que todavía quedan escuchando tele o radio, en fin. Capacidad e entenderlas, de empatizar y aplicar herramientas y criterios de calidad para el diagnóstico respecto de esas audiencias, y aunque parezca pedestre, no solo buenos diagnósticos, sino que también, comparto plenamente contigo, hay que dominar el lenguaje. ¿Si no qué te hace diferente? Porque en el dominio del lenguaje se juega la calidad y la efectividad de tu publicación. Entonces, claro, van cambiando los lenguajes, pero si no dominan el lenguaje yo no le puedo pedir a un tercero que venga a administrar el lenguaje, si es lo propio del oficio, detectar necesidades comunicacionales. y cada vez hay mayor demanda, entonces hay una muy buena noticia. Como ha aumentado la cantidad de horas en que la gente interactúa con otro en el celular, no es que la tele haya disminuido tanto, en cantidad de horas se ha mantenido, lo que ocurrió es que el total de horas en que la gente se comunica aumentó exponencialmente. Por lo tanto, hay nuevos desafíos, audiencias más grandes. Hay más pega que nunca. Nunca había habido tanta demanda de comunicación. Con otros lenguajes, y ahí sí creo que cuando se habla del oficio de entender qué comunicar, cómo comunicar y cómo hacer buenos diagnósticos, ahí es donde yo creo que sí se puede entrenar y tener gente que realmente marque la diferencia con un abogado, con un ingeniero. Tener ese expertise, única, relevante y desequilibrante que dé valor a estos profesionales por sobre otros. Uno se encuentra hoy día que otros profesionales, que no se formaron en periodismo, hacen muy buen periodismo. Pero no necesariamente pueden hacer este análisis detallado de necesidades comunicacionales, porque hay mucha gente que necesita comunicar y más que antes. Entonces creo que por ahí va, desde mi punto de vista, la síntesis de lo que puede darle a la facultad. Es como una vuelta a la esencia, pero con un mundo donde se multiplicaron exponencialmente los requerimientos, las necesidades, las interacciones comunicativas. 

Consejero: ¿Cómo se enseña eso?

EA: Una aclaración. Cuando yo hablaba de escritura, queríamos hacer una carrera de escritura, aparte. Es decir, es tan importante que vamos a convertirla en una carrera de escritura creativa. Pero, la escritura es un tema relevante en la facultad. Nos falta muchísimo, la línea es sofisticar eso. Estamos haciendo una cosa de continuidad y quizás hay que repensárselo entero de nuevo, pero la escritura sí ha sido, yo creo que de las cosas que me sentiría más tranquilo, que hemos hecho mejor. Yo creo que lo de la empatía, lo de la calle, lo hemos hecho casi sin darnos cuenta, entre comillas, no ha sido ningún ramo. Escritura sí hay muchos ramos sobre eso, quizás nos falta sofisticarlo.

Consejero: Yo creo que la Católica sí tiene una diferencia en la gente que forma. A mí me toca trabajar también con harto periodista que viene recién saliendo y veo que todavía la universidad tiene como una diferencia respecto a otras universidades, en el ámbito de los periodistas. Escriben, por lo menos en la experiencia mía, mejor, son más rigurosos. Hay un trabajo con el diagnóstico, la mirada, con la agudeza. Yo creo que ahí hay que ampliarlo quizás. No pensando en el oficio, solamente en el mundo de los medios, del periodismo, sino que ampliarlo un poquito más al mundo de las comunicaciones, que creo que son otras las habilidades que entran ahí en juego.

EA: Yo comentaría, de lo dicho anteriormente que nosotros tenemos un sistema, pero para dar un ejemplo, como estamos pensando en eso, yo ayer tuve una reunión con un grupo de alumnos que crearon una cosa que se llama escuela de comunicaciones que han empezado haciendo a gente del barrio, le han hecho clases de segundo medio, tercero medio, para enseñarles cosas de comunicaciones. Y nos juntamos con ellos porque queremos profesionalizarlo un poco más, casi como una escuela de podcasts y youtubers, de esa edad, con la idea de hacer algo que en Ingeniería ya existe, nosotros podríamos bonificar puntaje a gente muy talentosa de la enseñanza media, que tenga habilidades comunicacionales. Los ingenieros lo han hecho, tienen un porcentaje de alumnos que entran porque tienen emprendimientos, etcétera. Nosotros podríamos hacer algo análogo si construyéramos eso. Entonces la idea es echar a andar un sistema de buscar exalumnos que tengan ganas, ya sea por razones vocacionales, o por ganarse una plata, porque hay un mercado de cursos en colegios que podrían dar este mismo tipo de enseñanzas, manejarse en las redes, youtubers, podcasts, etcétera, que podrían ellos fomentar estas dinámicas en los colegios. Y fomentar que venga gente con más ganas acá y que se pueda subir 15, 20 puntos su puntaje, gracias a esas habilidades. Hay fórmulas para eso, al margen, por supuesto. La universidad tiene un puntaje y el sistema obliga por las becas que recibimos del Estado. Pero al menos está abierta esa cosa.

Consejero: Lo interesante es que como que se vuelve a lo básico. Cómo se enseña lo básico y ahí va, no una crítica, sino que, como nunca, acá hay que ser y parecer. Y la percepción de inconsecuencia de los alumnos frente a cualquier cosa, y la sociedad misma, el umbral es muy bajo ya. Y yo siento que cuando hablamos de empatía en el mundo, eso no te lo enseñan en un curso, te lo van a enseñar en un espacio creativo, femenino, por decirlo de alguna manera, conectado. Y eso es una política de escuela al menos, y de universidad, ojalá. A eso voy yo, y justamente a los profesores se les está exigiendo muchísimo más, porque tiene que ser una persona que sea capaz de entregar valores y conocimiento y lo que más importa es el amor por el trabajo, el amor por el periodismo, el amor por el cine. Y yo creo que eso se refleja en la gente. Seguramente son una de las mejores universidades en comunicaciones y por eso salen los mejores periodistas y todo, pero hay un debe igual importante porque ese es el foco, yo creo. Yo siempre hago el ejercicio. Yo estuve en dos universidades, en un colegio, y digo cuántos maestros tuve y no tuve tantos. Cinco habré tenido, y esos me influyeron terriblemente. Entonces de alguna manera cómo lograr la excelencia académica a través de los profesores y cómo transmitir eso. Es muy difícil, es un gran desafío, siento.

Consejero: Al final de qué se trata, esta es una facultad de narración. Narrar sigue siendo un ejercicio tan atávico como digital si uno lo pone en el otro extremo. Con otra naturaleza de interacción, con otros formatos, otras herramientas, otros lenguajes. Obviamente la facultad se mueve entre la comunicación propiamente creativa, que va dirigida principalmente a generar emociones, en el momento que crea la escuela de Dirección Audiovisual. Se está incorporando el tema del guion de ficción, que es una disciplina que en esencia es narración. Pero también pasa por la comunicación efectiva o la comunicación estratégica, o la comunicación periodística. Son como distintos requerimientos para una misma actividad. Ahí, claro, hacer como una cierta formación clásica, que te permita tener brújula. 

Consejero: Lo que hablábamos, que es esa narración acompañada de un contenido que es adquirido mediante ciertos métodos, ciertas formas.

Consejero: Pero, quizás como se dijo aquí, el tema es también que esta facultad pone este método al servicio, como lo decían por allá, del resto de la universidad. Porque si yo me pongo a pensar rápido, los abogados hoy día más exitosos, son los abogados capaces de construir esa narración. Trabajan con esa idea. Los políticos más exitosos, para qué decir los fiscales. Los emprendedores, los emprendimientos son una narración. Entonces quizás ahí también está la otra pata de cómo tú, dentro de la universidad, te transformas en el dueño de esa pata que le va a agregar valor a las otras carreras más que nunca.

Consejero: Creo que eso es súper importante. En la cultura de hoy en día en que el yo es el referente principal, nosotros estamos peleando todo el tiempo con los alumnos para que se salgan del yo. Lo que decía de la empatía con otros es de las cosas más importantes de generar para poder narrar también sobre una base empática. Para narrar sobre una base empática y entender sobre una base empática tienen que salir del yo, por lo tanto, tienen que entender matices. Y yo creo que ahí hay una base en la que hoy día hay que trabajar muy fuerte, porque yo es todo, yo siento, yo quiero. Entonces, si no se salen de ese yo, para nosotros es lo más difícil que hay como comunicadores.

EA: La misma semana esa que vino el decano que les comenté, vino Juanita León. No sé si alguna vez les ha tocado estar acá. Es la directora de un medio que se llama “La silla vacía”, una niña encantadora. Y vino a un consejo de mujeres periodistas. Y estaba hablando, estaba todo el mundo maravillado con esta mujer, que es colombiana, y ellos hablan espectacular, lenguaje, en el fondo. Y de repente sale alguien del público y dice “Juanita, pero tú nunca has contratado comunicadores, siempre contratas gente de otras profesiones”. Se avergonzó un poco, se dio cuenta y dijo “Sí, es verdad. En Colombia no es obligación contratar comunicadores sociales. La verdad es que me sale más fácil enseñarle a escribir a gente que entienda el poder y la institucionalidad, que enseñarle la institucionalidad a los comunicadores”. Yo creo que hay un tema ahí, nosotros lo vemos como la otra pata. Si nosotros no logramos que estos chicos entiendan el poder, entiendan las instituciones, entiendan lo que está pasando, la calle, etcétera, no sacamos mucho con que sepan escribir. La gracia es la mezcla de esas dos cosas.

Consejero: Allí hay una cosa de Periodismo que ayuda a los comunicadores. Que es calle a la fuerza. Por eso naturalmente que las instituciones, las empresas, buscan periodistas que hayan tenido ese componente garantizado de calle, que es entender cómo se mueven las fuerzas sociales, los actores. Claro, eso tú lo puedes reemplazar con una gran capacidad de observación, no es que sea irreemplazable la calle, pero si hay la garantía de que, si estuviste cinco años en la calle, entiendes distinto. Por eso, si se quiere hacer buenas comunicaciones, los cinco años de calle, claro, los cinco años previos acá pueden ayudar que ese trayecto vaya más aunado, digamos. Eso también se integra un poco.

Consejero: Yo me quedé pensando en lo que decía uno de ustedes, yo estoy de acuerdo que el tema de la narración es muy clave. El relato, como se le llama ahora. Y de verdad que todos reivindican para sí un cierto relato como mecanismo de encontrar adhesión, compromiso, en los demás. Pero también tiene una trampa eso, creo. A veces se hace aparecer el relato y la capacidad de relatar como una cierta impostura. Entonces, cuando se nos dice que al gobierno le falta un relato, entonces como que pareciera que más allá de lo que se hace, lo importante es lo que se dice. Y allí yo creo que hay una trampa que es compleja y que, en un cierto sentido, puedo entender que lo que se ha dicho apunta ahí, que el relato también es dar un sentido. Y en ese dar un sentido tiene que haber una cierta comprensión, una comprensión del mundo, pero una cierta consistencia, también de lo que se quiere decir, de cómo se quiere representar ese mundo. Entonces es un relatar, es un manejar las reglas, las herramientas del relato, pero con mira a un cierto sentido, a una cierta consistencia. Y eso es volver a las raíces, sí.

EA: Les agradezco mucho la disposición, haber estado acá. Les entregué estos numeritos, estos papeles para que tengan estas carpetas a mano cuando los vuelva a llamar o los llamen en el caso de los que son de la unidad académica. Yo quiero que se hable de la malla. ¿No es cierto? Una reunión con la gente de Publicidad, con alguien de Comunicaciones, para aprender el tema de Comunicaciones, con alguien de Periodismo, de Audiovisual. Los van a llamar por separado y yo les voy a mandar un mail. Les pediría que se sientan con mucha libertad para presionarnos. Voy a pedir a los directores de la unidad, para que se junten en grupos más chicos y mandarles información. Siéntanse dueños, la idea de este consejo de asesores, es que en parte queremos llegar a la calle. Queremos que ustedes vengan y nos pinten un poco la cara, nos digan dónde están las falencias, que puede ser que existan, pero no se perciben y seamos capaces de dar el ancho de lo que ustedes nos pidan. Y de verdad, yo creo que hay como muy buena predisposición. Tenemos un grupo de gente muy buena acá adentro, con muchas ganas de hacer las cosas y, a veces, ensimismada, como nuestros alumnos. Nos cuesta a veces mirar a la industria y empatizar también con los colegas que están en la calle haciendo que esta cuestión siga adelante, en el fondo. Entonces, este es el primer paso, les agradezco de verdad mucho. Ahí tienen harta información para los que se quieran entretener, pero si no, la guardan para la próxima vez que nos veamos. Para que nos exijan si hemos cumplido lo que pensábamos hacer, yo les pediría que se sientan, y ahí abro la conversación uno a uno, que se sientan con la libertad de decantar estas cosas, ya sea en los departamentos, como en lo personal.