Qué hacer y qué no hacer en las redes

9 de Mayo, 2016 · Facultad

Eduardo Arriagada dictó en Roma una charla en el marco de un seminario de comunicaciones de la Iglesia, en la que analizó el cambio que ha experimentado el lenguaje en las redes sociales.

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El decano Arriagada participó en este Congreso Internacional en Roma, entre el 25 y 28 de abril (Foto Andrea Robles).

 “10 pistas para conversar sobre valores en las redes sociales” era el título de la charla que dio Eduardo Arriagada en Roma durante el décimo Seminario Profesional para las Oficinas de Comunicaciones de la Iglesia. En su exposición, aclaró aspectos como que en las redes lo que se debe conseguir es que un grupo relevante de personas converse sobre un tema propuesto. “Si antes producíamos mensajes ahora fomentamos temas de conversación. Aunque el Papa no usa Twitter para conversar, sí entiende muy bien la idea de lo que significa una conversación”, sostuvo Arriagada.

El profesor fue claro en recalcar que, para este tipo de conversaciones, la inmediatez es fundamental, a diferencia de lo que ocurría en los medios tradicionales, en el que el dueño o el editor manejaban los tiempos y ponían un tema de acuerdo a sus criterios. Pero, agregó, eso no significa que se deba estar permanentemente conectados, sino que como en toda conversación es clave la oportunidad del comentario que se haga. “El éxito es consecuencia de convertir en activistas a nuestros seguidores, entender que no basta la audiencia pasiva que era una medida de éxito para los mensajes que distribuíamos en los medios tradicionales, el éxito está condicionado por establecer una relación en el tiempo con ellos y comprometerlos a participar”.

En otra parte de su charla en Roma, Eduardo Arriagada puntualizó otros aspectos clave para tener éxito en las redes y lograr participación. Entre uno de ellos mencionó el tono de los mensajes, ya que la gente no engancha con lo negativo, no funciona lo confrontacional, sino que el vocabulario debe ser respetuoso y evitar la descalificación y el insulto.

Otro de los puntos importantes dentro de su exposición fue destacar la importancia de los retuits: “su ventaja es que nuestro mensaje se difunde además a todos los seguidores del usuario que hace ese retuit”.

Sostuvo que en el mundo de las redes se tiene mucho más control que en el de los medios tradicionales sobre la conveniencia de publicar, reaccionar o responder. En este aspecto citó al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, como uno de los personajes que mejor aprovecha estos espacios ya que ha sabido apostar por exponerse más allá de lo que se acostumbraba, pero haciéndolo en las redes donde tiene mucho más control que en los medios. Y sobre los retuits, comparó las cuentas de Obama con las del Papa Francisco que cuenta con más de 28 millones de seguidores en sus 8 cuentas de @pontifex. Obama tiene casi el triple de seguidores, pero mientras un tuit promedio de Obama recibe mil reacciones, los del Papa superan en promedio las 10 mil.

La importancia de los contenidos

La comunidad en torno a la cuenta dependerá de los contenidos publicados, dijo Eduardo Arriagada. La mejor forma de conseguir crear una audiencia interesante en torno a la cuenta es aportar valor - y en ese sentido considerando la característica del seminario- afirmó que una oportunidad que tiene la Iglesia es la cantidad de información que maneja sobre asuntos relevantes para las grandes mayorías. “Una ventaja extra del uso de mensajes con contenidos profundos es que los estudios comparados muestran que la gente prefiere compartir contenidos que considera valiosos, que piensan que serán un aporte para sus respectivos seguidores”.

Por esa razón, agregó, hay que definir sobre qué se conversa y con quién lo promovemos. Afirmó que, si en el mundo de los medios el éxito de la comunicación está condicionado por la redacción del mensaje, en este nuevo espacio todo pasa por persuadir a la gente de optar por un determinado tema de conversación y que esa conversación se haga en términos favorables. “La clave ahora es ser capaz de definir el tópico de la conversación dominante”, afirmó y agregó que en el mundo de las redes se debe actuar de distinta manera que en el de los medios tradicionales. Es muy común, dijo Arriagada que las personas se sientan obligadas a reaccionar ante cualquier comentario que las aluda; sin embargo, al hacerlo están olvidando que, aunque cualquier persona que sepa nuestro nombre en Twitter pueda mencionarnos, su comentario no será conocido por nuestra comunidad de seguidores. “El comentario de un tercero con el que no tenemos una relación solo lo leerá la comunidad de esa persona, y en nuestro entorno solo lo veremos nosotros en el listado de notificados que nos ofrece Twitter. Ese comentario positivo o negativo, aunque sea una pregunta, seguirá sin ser vista por nuestra comunidad, salvo que reaccionemos a él respondiéndole”.

Vea la charla completa aquí.