Problematización

A qué se debe que exista VAP-UC

 

La preocupación por la calidad en los medios ha cobrado un mayor impulso en los últimos años como consecuencia de tres fenómenos observados a nivel mundial:

  • La creciente importancia del sistema de medios para el desarrollo de los procesos sociales y políticos. Esta idea queda expresada en los conceptos de "Sociedad de los Medios" o en el concepto de la "Democracia Centrada en los Medios" (Muñoz-Alonso y Rospir (1999 y 1995)).
  • La creciente competencia comercial en los sistemas de medios, la que ha producido un cambio en el estilo de hacer periodismo.
  • La sobreabundancia de información que ha obligado a los medios a una mayor especialización y profundización de sus contenidos. En este contexto McQuail constata que los medios son criticados cada vez más. Se les hace responsables por un supuesto abandono de su rol informativo tradicional, ocasionado por los bajos estándares periodísticos, por presentar contenidos crecientes de violencia y sexo, y por informar sobre política "de manera que debilita más que promueve la cultura democrática y cívica' (McQuail, 2001). Un estudio de la American Society of Newspaper Editors (1998) demostró que los medios de prensa norteamericanos han perdido credibilidad debido a que los consumidores los perciben como poco rigurosos, sensacionalistas, sesgados e inexactos.

La crítica del público coincide con la que hacen los mismos periodistas. En un estudio realizado por el Committee of Concerned Journalists and The Pew Research Center en marzo de 1999, se muestra que el 40% de los periodistas y editores de prensa nacional de los Estados Unidos consultados, sostiene que las crónicas están llenas de errores factuales y de reporteo mal hecho o descuidado, y el 69% señala que es válida la crítica respecto de que la frontera entre la información y la opinión se ha desdibujado. En Chile la baja en la lectoría de diarios (sólo el 50% de los chilenos dice haber hojeado un diario el día anterior) ha puesto en el tapete la preocupación por el tema. De hecho, ése fue el tema central del encuentro institucional de la Asociación Nacional de la Prensa en julio de 1999.

 

El concepto de calidad aplicado a la labor de los medios masivos

Para definir el concepto de calidad nos enfrentamos a dos problemas:

Primero, encontrar un fundamento ampliamente aceptado, a partir del cual se deduzcan valores y normas para el ejercicio del periodismo. Hasta ahora, en la bibliografía ha sido definido tanto desde la teoría democrática (Weischenberg, 1992, págs 130-138) como desde la teoría de la información. Denis McQuail define la calidad desde el concepto del "interés público". Para el autor los criterios de calidad periodística se deducen a partir de los valores fundamentales para la cultura occidental y que sustentan el rol social de la información: libertad, igualdad y orden/solidaridad. Y es a partir de ellos que se deducen principios para la acción de los medios y estrategias para evaluar su rendimiento. (McQuail, 1998, págs. 23-66 y 108-126).

Es importante señalar que el trabajo de McQuail es considerado como la visión de conjunto más completa sobre el análisis de la calidad periodística (Hagen, 1995, pág. 35) y que el mismo McQuail señala que la investigación sobre la calidad se ha establecido ya como un campo propio, con tradición, dentro de la Investigación en Comunicación de Masas, y que se remonta a la publicación del Informe Hutchins en Estados Unidos en 1947. (McQuail, 1998, pág. 43). Otros enfoques definen el concepto de calidad en el campo de la información social desde la perspectiva de la gestión empresarial de los medios (Sánchez Tabernero, 1997).

El segundo problema consiste en encontrar una manera de medir o cuantificar el cumplimiento de los parámetros deducidos. Así, Winfried Schulz (1996) analiza los problemas de medir la objetividad (entendida como una de las dimensiones de calidad periodística) y establece tres maneras para hacerlo: Contrastar la información transmitida o publicada sobre hechos basados en datos estadísticos, o sobre los cuales hay una documentación independiente, con la fuente documental respectiva como lo hiciera Rosengren (1979); investigar directamente con los testigos presenciales del hecho que se informó para contrastar estas versiones con las publicadas, como las que realizó Lang/Lang (1953) y Halloran (1970)1, y la tercera forma sería operacionalizar los conceptos en base a los cuales se define objetividad, como norma del trabajo periodístico y medirlos luego en un análisis de contenidos de las noticias, como lo hace Hagen (1995), quien desglosa el concepto en cinco dimensiones (exactitud, transparencia, neutralidad, equilibrio y diversidad de fuentes) y para cada una de ellas establece una variedad de indicadores alternativos. (cfr. también Hagen/Berens,1997)

La estrategia de Hagen es la elegida para la presente investigación. Es decir, nos proponemos establecer y operacionalizar conceptos, que estando en relación con las normas que deben guiar la labor de los medios, sean capaces de medir la calidad de los trabajos periodísticos publicados por medios de comunicación de masas.

Schulz reconoce la limitación de los intentos de medir objetividad empíricamente. Sin embargo, es importante señalar que establece una conclusión que apunta justamente a lo que es el objetivo final de nuestro trabajo. Él señala que la operacionalización y medición de estos conceptos son "al mismo tiempo útiles, ya que ellos pueden demostrar de manera sistemática y específica, qué medios, de qué manera y en qué medida se distancian de la norma (...) para así poder fundar de manera racional las recomendaciones para el mejoramiento de la calidad periodística." (Schulz, 1996, pág. 334).

En nuestro caso, y trascendiendo el marco de este proyecto, nos proponemos mostrar a la comunidad nacional relacionada con la información social, cuáles son los puntos débiles y fuertes del actual trabajo que realizan los medios en el ámbito del periodismo y en qué indicadores concretos se expresan estas falencias y fortalezas, para buscar estrategias que mejoren la calidad del trabajo periodístico.

 

  1. Philip Meyer (1987) hace referencia a las debilidades de este método.