Dimensiones del concepto VAP-UC

Campos de análisis: selección y creación

 

Dado que la información a través de los medios de masas es imposible sin selección y procesamiento en la construcción de mensajes (Hagen, 1995, S.48) es que hemos organizado la búsqueda de las diferentes subdimensiones e indicadores en torno a estas dos grandes áreas del proceso informativo. El estudio aquí propuesto avanza en la precisión de la operacionalización de los indicadores, los que a continuación se describirán a grandes rasgos, así como en la búsqueda de indicadores alternativos a la luz de nueva bibliografía sobre el tema y de la experiencia acumulada.

 

Proceso de Selección

Éste se refiere a la capacidad de discriminar entre diferentes acontecimientos noticiosos. Da cuenta de la pauta informativa de cada medio, de su originalidad y diversidad. Para Furio Colombo (1997) la homogenización de la información conspira contra la calidad informativa, debido a que se produce una uniformidad en las pautas noticiosas entre los medios. Este mismo tema lo trata también Leon Sigal (1986).

Otro aspecto involucrado es la noticiabilidad de los hechos seleccionados, es decir la relación entre noticias "duras" y "blandas" publicadas (Puente, 1999). En este sentido, un estudio realizado por el Committee of Concerned Journalists (1997) observó una baja en la inclusión de noticias duras en medios estadounidenses. Por ejemplo, en 1977 los diarios incluían en sus portadas el 61,5% de noticias "duras"; porcentaje que baja al 30,7% en 1997, al tiempo que los noticiarios de TV pasan en igual período del 51,4% de noticias duras al 34,2%.

Un tercer indicador se refiere a la relevancia que tienen las noticias que hasta ahora hemos medido desde la proximidad y la consecuencia de los hechos informados. (Para una discusión sobre el concepto de relevancia cfr. Rozas (1997)). En la investigación nos proponemos, sin embargo, considerar el debate sobre el concepto de relevancia aportada por Hagen (1995b), en especial su intento de operacionalizarlo a través de un catálogo de indicadores, cuyo "índice de relevancia" incluye más de 45 variables.

Un aspecto importante de nuestro trabajo ha sido evaluar el acceso que se tiene a variadas fuentes de la noticia, lo que ha sido analizado por una combinación entre el número, el tipo, el nivel de fuente, y su aporte informativo a la noticia entregada por el medio. Estas variables también entregan información respecto de dos dimensiones consideradas claves por Hagen y McQuail: la variedad (o diversidad) y la transparencia de la información. (McQuail, 1998) capítulos 11, 12 y 13. Para la diversidad, cfr. Hagen (1995) págs 113-115 y 125-128 y para la transparencia cfr. Kovach y Rosenstiel, (2001), cap. 4. John Solosky (1989) sostiene que la manera en que los reporteros investigan las noticias y el tipo de fuentes que usan determina no sólo la clase de información que es presentada al público sino también qué imagen de la sociedad se presenta. Por su parte, Gaye Tuchman (1983) dice que entre más recursos se utilizan para conseguir la información, más fina será la red que se construya y mayor el número de hechos noticiosos que quedarán atrapados en ella. Cómo el medio elabora esta red local es vital para su calidad informativa. Los puntos de apoyo de esta red están determinados por qué fuentes el periodista considera legítimas para informarse.

 

Proceso de Creación

Esto es la generación de la información sobre un hecho noticioso. Este proceso incluye tres dimensiones: estilo, contenido y enfoque.

El estilo corresponde a la forma de relato que adquieren las noticias en la prensa y la televisión. Comprende estructuras y elementos narrativos que son determinantes en el momento de la elaboración de aquello que el periodista ha investigado y, asimismo, en la manera en que el público consume las noticias.

Una de las disciplinas que se ha mostrado más fértil en el estudio de los relatos es la narratología, hija de la retórica clásica –particularmente de la de Aristóteles en Retórica y Poética y de Platón, en La República– y que ha gozado de un inmenso favor por parte de los investigadores en las últimas décadas, sobre todo después de que Gérard Genette publicara sus Figures III en 1972. El desarrollo ha sido enorme en cuanto a sus aplicaciones a los relatos de ficción, pero se ha mostrado igualmente funcional en el estudio de los relatos cuyo referente único es la realidad, incluidos los periodísticos.

Utilizando algunas de las categorías definidas por éstos y otros autores, puede proponerse un análisis exhaustivo de los elementos y estructuras narrativos que interesan para esta investigación. En el caso de la prensa, se considera como indicadores tentativos el nivel narrativo, el foco y la estructura.

En el caso de la televisión, el estilo se refiere a la opción narrativa del periodista o narrador del hecho informativo. Al decir de García Avilés, a los '(...)criterios operativos sobre el trabajo periodístico, con implicaciones prácticas (sobre todo éticas, pero también políticas, argumentativas, creativas y estéticas). Estos criterios, plasmados en normas escritas, reúnen una experiencia de la práctica profesional y reflejan la naturaleza del periodismo audiovisual, tal y como las entienden las empresas que las elaboran'.(García Avilés, 1996, pág. 23).

En el proceso creativo para televisión las variables se refieren a la estructura narrativa, la utilización de las imágenes como complemento de las noticias que se narran y el manejo de los sonidos en su capacidad para entregar y complementar información. Y al decir de García Avilés al dar cuenta de los estándares de calidad de las cadenas de TV de los Estados Unidos 'para representar dicha realidad, la producción ha de garantizar los métodos para transformar la 'materia prima' en narraciones televisadas que respeten la naturaleza e integridad de los hechos.' (García Avilés,1996, pág. 85).

El segundo indicador del proceso de creación se refiere al contenido. El periodismo de calidad -dice la ABC News-, no se limita al relato pormenorizado y veraz de lo sucedido; exige además dar cuenta del contexto de los hechos, y sobre todo de las causas que lo motivaron. (García Avilés, 1996). Según Hagen, para una mejor comprensión y ponderación por parte del público de la noticia, ésta debe incluir la mayor cantidad posible de elementos informativos. (Hagen, 1995b). En nuestro caso, para medir la riqueza del contenido de una nota periodística hemos utilizado hasta ahora los microindicadores de contextualización analizados por Doris Graber (1976).

La tercera dimensión de la calidad del proceso creativo se refiere al enfoque principal de la noticia. Es decir, las características y ángulos que el periodista destaca de los distintos hechos informativos a la hora de elaborar los mensajes. Para operacionalizar este concepto utilizaremos como base el estudio realizado por el Committee of Concerned Journalists sobre 'Changing Definitions of News: Emphasis of News Stories' (1997), quienes durante tres décadas (1977-1987-1997) analizaron las variaciones en los énfasis de las noticias en la prensa norteamericana.

Los resultados obtenidos en la evaluación de los indicadores que construiremos se utilizarán en el cálculo de índices estadísticos, que puedan expresar de manera resumida y a nivel general la calidad de una parte o de la totalidad de la entrega informativa de un medio y hacer comparaciones entre ellas. Cabe señalar que hasta ahora hemos incluido también una serie de variables que identifican a las notas periodísticas, a partir de las cuales hemos calculado un 'índice de importancia', que resulta muy útil como variable de control, pues permite visualizar el tipo de noticias priorizadas por lo medios y si su calidad es acorde con la importancia que el mismo medio les otorga.

Con la implementación del Proyecto VAP la Escuela de Periodismo de la Pontificia Universidad Católica busca hacer un aporte a la calidad del periodismo, a través de una elaboración teórica respecto de lo que se considera que son los patrones comunes y aceptados de calidad periodística, y entregar un instrumento y una metodología de medición aplicable a la prensa y la televisión que operacionalizará los valores en que se funda el concepto de calidad periodística.