Atraso en nombramientos/ Patricio Dussaillant- 30 Marzo de 2010

Atraso en nombramientos

La Tercera, 30 de marzo de 2010

Por Patricio Dussaillant

Como decía Albert Einstein, "los hechos son los hechos, pero la realidad es la percepción". El problema no son las razones que puedan afectar los nombramientos cuestionados, sino la imagen que se va formando en la opinión pública acerca de la gestión del gobierno. ¿De cuál lista de nombres salieron los gobernadores? ¿De las nóminas aportadas por los partidos de la coalición?

Frente a los reclamos de su bancada parlamentaria por una mala negociación, los dirigentes de la UDI se defendieron señalando que los nombramientos fueron fruto de un acuerdo con el ministro del Interior, quien lo desmintió.

En nuestro sistema político, el pueblo elige al Presidente. Los ministros y subsecretarios son sus colaboradores directos e inmediatos -seleccionados por él-, para la gestión de determinados temas. Por su parte, los intendentes y gobernadores son sus representantes naturales en regiones y provincias, esto es, su personificación a lo largo y ancho del país; la figura presidencial que ven los ciudadanos.

Cualquiera que haya sido el origen de los nombres, lo que debe preocupar es que estos problemas perturban la imagen del Mandatario, abriendo espacios para que la oposición se deshaga en críticas y, de paso, logre desviar la atención de la gestión técnica y eficiente que el momento requiere y que Piñera prometía desde antes del terremoto.

Por consiguiente, el asunto no es un nombre más o uno menos que esté siendo cuestionado, el problema es la percepción general que queda en la opinión pública. Eso en el futuro puede afectar la promesa de excelencia y de hacer las cosas bien que el gobierno ha reiterado como parte esencial de su identidad.

No es serio generalizar a partir de algunos casos, más aun cuando incluso son diferentes unos de otros y, por lo tanto, con justificaciones muy diversas. La clave era haber puesto sobre la mesa aquellos aspectos que luego podían ocasionar los interrogantes actuales. No había que esperar que el otro equipo viniera a meter un gol, sino que salir a marcar la jugada a tiempo.

Las crisis se evitan, muchas veces, gestionando los potenciales conflictos que puedan aparecer; lo que requiere una labor de inteligencia y/o levantamiento de información que permita elaborar un diagnóstico y escenarios probables, y así anticiparse en dar a conocer las razones que fundamentan una decisión.

Si los requisitos que el Presidente aplicó en la nominación de ministros, subsecretarios e intendentes no se cumplieron en las gobernaciones, es porque para algunos fue más importante privilegiar a sus operadores políticos, pagar deudas electorales u otras razones. Si lo anterior correspondía a los dirigentes partidarios, claramente sus intereses individuales o de grupo primaron por sobre el cuidado de la imagen del gobierno.

Por el contrario, si en efecto no hubo acuerdo de cuoteo o no se respetó, quiere decir que el responsable de poner al Presidente en esa incómoda situación deberá asumir su responsabilidad.

Lo importante es que la nueva forma de gobernar se observe tanto en los hechos como en las percepciones. Con la Concertación aprendimos que todo era, al final, "responsabilidad política", y que esto no significaba nada más allá de una declaración a los medios "asumiéndola". Ahora, como en el futuro, por el contrario, quienes siendo responsables de blindar la figura y reputación del Presidente terminen afectándola, deberían poner su cargo a disposición, y que sea el Mandatario quien decida finalmente asumir o no los costos de decisiones erróneas o desprolijas.

Compartir
Fin de Texto