Profesores estudian si existe homogeneidad en el tratamiento de la noticia política en Chile

La académica María Elena Gronemeyer expuso en la International Association for Media and Communication Research (IAMCR), su más reciente investigación Fondecyt acerca de la cobertura de la política en Chile y la percepción de homogeneidad en los medios.

Por Rocío Cano Muñoz

Gronemeyer

La investigación Fondecyt llamada “Tendencias del framing de los enunciados de las fuentes informativas publicadas en noticias políticas de la prensa chilena”, es un proyecto que -en 2015- se adjudicaron María Elena Gronemeyer, como investigadora responsable, y William Porath, como co investigador. El avance de lo desarrollado hasta ahora fue presentado en la conferencia International Association for Media and Communication Research, IAMCR, en Cartagena de Indias, Colombia.

“El problema de fondo que a nosotros nos preocupa es esta percepción que existe en Chile de que los medios que inciden en la formación de opinión pública y que son formadores de opinión en la élite política, la gente que toma decisiones como es El Mercurio y La Tercera, estarían con un discurso homogéneo, uniforme, y esto persistente en el tiempo; esto genera una preocupación sobre el efecto que tiene en la vida democrática, en la posibilidad de las personas de conocer distintas perspectivas, de formarse una imagen completa de la realidad, y que no se los esté induciendo a pensar sistemáticamente de una misma manera”. Así explica la profesora Gronemeyer su el contexto de su investigación.

El proyecto, que finalizará el 2019, nace desde la inquietud que ambos investigadores escucharon sobre la queja de la homogeneidad de diarios emblemáticos como El Mercurio y La Tercera, al momento de cubrir política. Ambos diarios fueron comparados junto a otros como Publimetro y La Cuarta, además de medios de regiones como El Sur, de Concepción y El Día de La Serena.

“Nosotros dijimos: ¿Es sólo una homogeneidad de El Mercurio con La Tercera?, ¿O es una homogeneidad de la prensa en general?”, analiza la investigadora, y añade que como variable se sostiene una tesis sobre la importancia de la propiedad de los medios y sus valores, aproximación a la economía y al empresariado, y también la tesis del trabajo de los periodistas. Y que por esto, para tratar de comparar, en la investigación se incluyen medios de regiones que no son de grandes grupos.

Gronemeyer explica que el método de observación en la investigación en Chile generalmente se realiza estructuralmente, revisando el nivel de circulación de los medios, la cantidad de publicidad, la cantidad de medios que tiene una empresa y su capital, entre otras, pero que esta investigación se fija en el contenido: “Nosotros nos quisimos fijar específicamente en el contenido que se pone a disposición de la ciudadanía para ver si efectivamente las personas están expuestas a un discurso diverso que les puede ayudar a formarse una imagen de la realidad. Decidimos observar esto optando por el encuadre, el framing. Cómo enmarcan los periodistas la noticia, lo que dicen las fuentes, qué es lo que deciden poner y cómo lo ponen”.

En la investigación se basaron en un estudio de framing realizado por dos investigadoras holandesas, Semetko y Valkenburg (2000). Según la profesora Gronemeyer en ese trabajo ambas establecieron que los periodistas funcionan con pocos marcos que se repiten y que son universales: “Nada que ver con la propiedad del medio, es rutina periodística y entonces las fuentes aprenden las rutinas periodísticas y ellos hablan como a los periodistas les gusta”. Agrega que decidieron replicar el estudio en nuestro país porque nunca se había hecho en forma completa: “Siempre se había tomado algunos de los encuadres que ellas proponen, pero nunca los cinco, y nosotros decidimos tomar los cinco encuadres con sus indicadores y eso fue lo que nosotros medimos”.

“Nosotros innovamos en ese sentido, porque las investigadoras lo hicieron con la crónica completa, pero nosotros quisimos ser más específicos, también hicimos el análisis de la crónica completa, pero no es lo que yo expuse en esta oportunidad, sino el segundo paso, que es donde nosotros observamos fuente por fuente como las encuadraban, para también tratar de establecer si hay un tratamiento distinto en la fuente según si son gubernamentales, publicas, testimoniales, y también si hay diferencias entre los distintos diarios para tratar a las distintas fuentes”, cuenta María Elena Gronemeyer, quien junto con el profesor Porath tomó los años 2007, 2011 y 2015, en donde hubo distintas coaliciones políticas, para observar si había cambios, aplicando análisis estadísticos para ver si las diferencias eran significativas.

“Todos los análisis que hicimos arrojaban que había diferencias estadísticamente significativas entre todos los medios, en todos los años. Eso ya te habla de que hay variación entre los medios; ahora bien, si todos ellos encuadran usando estos encuadres, y eso obedece más que nada, creemos nosotros, a una rutina periodística, es decir nos formamos, tenemos los mismos principios éticos, leemos los mismos medios, entonces de una u otra manera se va construyendo un modo de hacer que hace que sean muy semejantes”, concluye la investigadora, y añade a ese resultado que aún así, los periodistas no ocupaban igual los encuadres en el mismo momento, con las mismas fuentes, sino que introducían variaciones.

Actualmente, la investigación se encuentra en su tercera fase, en la que están realizando un análisis cualitativo, del Caso Caval –debido a que ocupó una mayor cantidad de crónicas en todos los medios, lo que -según Gronemeyer- facilita la comparación; por eso, están revisando los artículos de la prensa para establecer si hay otros marcos que no sean solo los cinco establecidos por las investigadoras holandesas. “En definitiva eso era nuestro propósito fundamental, poder aportar evidencia empírica que sirva para la discusión del posible origen de la percepción de homogeneidad -en el tiempo- en el tratamiento de la noticia política en estos medios”.

Gronemeyer visualiza que el análisis podría concluir a mediados de 2018, para luego escribir los papers y entregar el proyecto a Fondecyt en marzo de 2019.