Profesor Sebastián Valenzuela presentó en Dinamarca estudio comparado de comunicación política

5 de Mayo, 2014 · Sin categoría

El académico participó en seminario internacional sobre comunicación política y opinión pública, que reunió a diez expositores de Europa y Asia. Fue el único representante de Latinoamérica.

 

El profesor Sebastián Valenzuela fue invitado a participar en un seminario internacional sobre comunicación política y opinión pública, realizado por el Centre for Journalism de la University of Southern Denmark en Odense, Dinamarca. A este encuentro asistieron diez expositores de diversos países y el académico fue el único representante de Latinoamérica. Sebastián Valenzuela presentó el trabajo “I’m in the mood to hear the other side: A mood management perspective on emotions and cross-cutting exposure” (Tengo ganas de escuchar el otro lado: Una perspectiva de manejo de emociones en la exposición a discusiones con personas que piensan distinto),escrito junto a la profesora Ingrid Bachmann.

Este seminario fue organizado por David Nicolas Hopmann (University of Southern Denmark); Jörg Matthes (Universidad de Viena) y Lilach Nir (Universidad Hebrea de Jerusalén), quienes según el académico son expertos mundiales en comunicación política y opinión pública. “El evento era por invitación y trataron de incluir expositores internacionales que a su juicio están desarrollando investigación novedosa en comunicación y opinión pública”, contó el profesor Valenzuela. En el encuentro participaron académicos de universidades en Alemania, Austria, Holanda, Israel y Japón, entre otros países.

Lunes,-5-de-mayo-de-2014

Anne Schäfer, University of Mannheim (Alemania); Michael Meffert, Leiden University (Holanda); Lilach Nir, Hebrew University of Jerusalem (Israel); Sebastián Valenzuela, UC (Chile); David Nicolas Hopmann, University of Southern Denmark (Dinamarca) y Ken'ichi Ikeda Doshisha University (Japón).

El artículo escrito con Ingrid Bachmann es una extensión de las tesis doctorales de ambos profesores. “En él investigamos la función que cumplen las emociones que siente la ciudadanía en política y cómo ellas influyen en el comportamiento comunicacional  de las personas”, explicó Valenzuela. Específicamente, el trabajo investiga - mediante análisis estadísticos de encuestas realizadas en Chile, Estados Unidos y Suiza - cuál es la relación que hay entre el entusiasmo, la ansiedad y la ira con la frecuencia con la que las personas conversan de política con quienes piensan diferente, que es un aspecto clave de la teoría democrática. Los resultados fueron consistentes en los tres países: “Aun controlando por el perfil demográfico de los encuestados, su posición política, sus niveles de extraversión y su interés por la política, hay una relación fuerte y significativa entre estar entusiasmado y discutir de política más frecuentemente con personas con ideas diferentes. Por lo tanto, se demuestra que hay una ruta afectiva hacia la exposición transversal”.

Asimismo el académico agregó que “normalmente se discute de política con gente que opina parecido a uno. El problema es que ello puede exacerbar la polarización, por lo que siempre se ha considerado deseable que personas con posiciones políticas diferentes conversen entre sí. Y no sólo los políticos en el Congreso, también los ciudadanos en el día a día. Por ello, queríamos responder la pregunta sobre qué motiva a las personas a discutir con gente ‘del otro lado’ y creemos que existe una ruta ‘afectiva’ para este comportamiento”.

El paper resume los resultados de tres estudios realizados por los autores, uno por cada país incluido. El primer estudio (2011) fue a partir de una encuesta cara a cara realizada en Chile, donde los participantes respondieron a preguntas sobre sus emociones hacia una figura política (el entonces presidente Sebastián Piñera) y a una importante controversia ambiental (el proyecto HidroAysén). El segundo caso fue un análisis de la encuesta panel 2008-2009 realizada por el American National Election Study (ANES) de Estados Unidos, donde se les preguntó a los encuestados qué candidatos presidenciales demócratas y republicanos a menudo los hacían sentirse enojados, temerosos, esperanzados y/o orgullosos, así como la frecuencia con la que el encuesta conversa con gente con la que suele estar en desacuerdo. Y el tercer estudio se basó en una encuesta realizada a una muestra representativa en Suiza durante un referéndum (2008) que limitaba la inmigración a ese país.

Para el académico, la gran conclusión del trabajo es que “el ciudadano emocional puede tener un comportamiento racional. Rompe con el estereotipo típico de que el ciudadano emocional es un ‘mal’ ciudadano, en el sentido de que cierto nivel de pasión y entusiasmo es necesario para que exista un intercambio de ideas entre la ciudadanía en un sistema democrático”.

Como resultado de su participación en el seminario, Sebastián Valenzuela e Ingrid Bachmann fueron invitados por los editores de un número especial sobre comunicación política de la revista International Journal of Public Opinion Research (revista ISI) a enviar su trabajo para una posible publicación, lo que ocurriría a inicios de 2015.