Profesor Sebastián Valenzuela: “Las emociones negativas generan mayor discusión ciudadana en una campaña política”

5 de Octubre, 2011 · Sin categoría

El profesor de periodismo UC habla de su reciente doctorado en Comunicación Política realizado en la Universidad de Texas en Austin, Estados Unidos, donde analizó encuestas en las campañas presidenciales norteamericanas de 2004 y 2008 con el objetivo de conocer qué emociones sintieron los ciudadanos hacia George Bush junior, John Kerry, Barack Obama y John McCain y sus efectos en la comunicación y la participación política.

La comunicación durante las campañas políticas se ha estudiado bajo dos aspectos: los contenidos entregados por los medios de comunicación y cómo la gente procesa esa información. El periodista UC y profesor de nuestra facultad Sebastián Valenzuela investigó sobre este último punto en el doctorado que hizo en la Universidad de Texas en Austin, Estados Unidos. Según Sebastián Valenzuela, el análisis de cómo la ciudadanía procesa la información política se ha focalizado en lo cognitivo y racional, dejando libre lo afectivo y emocional. Fue así como en su tesis estudió el rol de las emociones en el proceso comunicativo entre los medios de prensa y los ciudadanos. “Quise contribuir a la literatura investigando cómo las emociones de la gente tienen un rol en el consumo de información y en la discusión basada en los temas entregados por los medios”.

 

Tomando como ejemplo la comunicación política que se da entre ciudadanos, medios y políticos en las campañas presidenciales de Estados Unidos, verificó que las emociones de la gente respecto de los candidatos presidenciales despertaban en la población mayor consumo de información, discusión y, en consecuencia, conocimientos y participación política. “La gente, por un lado, quiere saber qué está sucediendo en la campaña política y, por otro, participar activamente en ella”, enfatizó el académico.

 

Durante su tesis doctoral determinó que las emociones se pueden agrupar en positivas y negativas. Para él, el enojo y el entusiasmo hacia los candidatos tienen distintos efectos en el modo de participación política. Sostiene que el enfado provoca querer salir a la calle y manifestar el descontento bajo una cierta intransigencia, mientras que el entusiasmo, siendo más tenue, despierta el querer informarse, sin caer en la exaltación. Según Valenzuela, “las emociones negativas si bien te llevan a participar más, tienen un resultado más complejo en el proceso comunicativo”. (…) Ambos comportamientos influyen en cómo yo aprendo finalmente y en cómo me comporto en una campaña”.

 

El estudio

 

El periodista se basó en dos teorías de la comunicación política: La teoría de la inteligencia afectiva y la teoría de la comunicación mediada. La última propone que es la comunicación interpersonal la que tiene un rol más fuerte en la toma de decisiones de la gente. Al respecto, determinó: “Las emociones positivas y negativas tienen un efecto súper fuerte en el proceso comunicacional de la gente”.

 

Para reafirmar su tesis, Valenzuela investigó encuestas representativas del electorado estadounidense realizadas en dos campañas presidenciales: el 2004, entre George W. Bush y John Kerry y el 2008 entre Barack Obama y John McCain. Según el profesor, la elección de estas encuestas se debió a dos cosas: “Poder replicar en distintos contextos la validez de mi modelo y que se trató de  dos campañas especiales: La del 2004 estuvo marcada por un gran negativismo a diferencia de la del 2008 donde la esperanza y el entusiasmo imperaron”.

 

Las encuestas midieron qué emociones sintieron los ciudadanos hacia los principales candidatos a partir de las campañas presidenciales, el consumo de  medios, el grado de comunicación interpersonal (discusión), los niveles de conocimiento político y cómo era la participación política. Al igual que las teorías, los resultados verificaron que aquellos ciudadanos que más esperanza y entusiasmo tuvieron respecto a algún candidato se vieron más motivados en buscar y consumir información en los medios. No así en la comunicación interpersonal. Aquí eran las emociones negativas las que generaron mayor discusión. Frente a esto, Valenzuela dice: “Son las emociones negativas las que generan mayor discusión a partir de una campaña política (…) Por estas dos rutas, se vio que los ciudadanos no sólo aprendieron más, sino que también participaron más. Tanto el mayor consumo de medios como la mayor discusión generaron más aprendizaje y participación”.

 

Rol periodístico

 

Desde esta perspectiva, el profesor critica la relevancia que se le da al ámbito cognitivo y racional del receptor en la enseñanza periodística. Afirma lo pertinente que es para el periodista focalizarse en lo emocional y afectivo de quien recibirá su mensaje: “El ciudadano no es una maquina fría de procesamiento de información, sino que tiene una capacidad de sentir. El periodista, al realizar su trabajo, debe preguntarse cuál será el sentir del receptor”.

 

Vemos así como la tesis indaga en un campo poco conocido y a la vez interesante para el periodismo: la afectividad y emocionalidad como causantes de mayor participación política y mayor aprendizaje de información.  A futuro, Sebastián Valenzuela pretende estudiar este caso en Chile, principalmente en los movimientos sociales que hoy se imponen nuestro país.