Profesor Ricardo de la Fuente: “En el mundo de la creatividad no existe la suerte”

4 de Mayo, 2015 · Facultad

Siete veces director del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar, director de TELEDUC, del programa Visiones y más de 30 años de trabajo en Canal 13. Eso es sólo parte de lo que Ricardo de la Fuente ha logrado construir a lo largo de su carrera. Este semestre decidió asumir el desafío de ser profesor de Taller de Televisión para los alumnos de Dirección Audiovisual.
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A partir de este semestre Ricardo de la Fuente dicta clases en Dirección Audiovisual UC.

Por Patricio Miranda H.

Ya había ejercido la docencia en la UC en 1995, pero sólo por un semestre. Esta vez, vuelve para tomar la conducción del ramo de Taller de Televisión para los alumnos de Dirección Audiovisual.

Ricardo de la Fuente es un hombre que sabe de televisión. En su currículum se encuentra la dirección de programas como TELEDUC y Visiones, además de haber estado a la cabeza del Festival del Huaso de Olmué y siete veces en la dirección del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar. Trabajó en Canal 13 realizando teleseries y desempeñándose en el área religiosa, gerente de producción, áreas especiales, entre otros. Es egresado de la Escuela de Artes de la Comunicación, EAC de la UC.

El panorama de la televisión actual es claro para el profesor. A su juicio, estamos frente a lo que denomina una “transculturización”, en cuanto existe una gran cantidad de programas con formato extranjero. “Hay material de Brasil o Turquía, por ejemplo, que son formas de hacer televisión de manera distinta”, comentó. Este escenario hace que los canales puedan generar una parrilla programática más barata, pero es un tema de cuidado en el que De la Fuente tiene sus aprehensiones. “Es un perjuicio porque hay un nivel y cantidad de producción nacional bajos. No hay espacio para que las nuevas generaciones puedan desarrollarse. Hay baja creatividad y poco riesgo en la programación”.

Sin embargo, el docente es consciente de los intentos que hay por fomentar la industria nacional, en cuanto a las exigencias regulatorias de cierta cantidad de horas semanales de producción nacional que deben emitirse en los canales de TV abierta. “Hay intentos, pero el resto tiene que ver con una voluntad de cambio por parte de los canales”, aseguró. Para de la Fuente, las oportunidades de desarrollo para los profesionales audiovisuales en este ámbito, se encuentran fuera de la televisión abierta. “Hay espacios en canales de cable nacional y productoras independientes que les permiten desarrollarse como audiovisualistas”, sostuvo. “Siempre pensando que hay que partir de menos a más. Hay que ‘pelar el ajo’ y después ir ascendiendo”, agregó.

La televisión digital también se constituye como un mercado potencial importante ya que, para el profesor, la audiencia de la televisión abierta ha ido migrando cada vez más a la TV digital, el cable y la web, pero no deja de mencionar que esta última a pesar de ser muy barata en cuanto a producción, también tiene el contra de que la publicidad en ella es poco rentable, por lo que los ingresos son mucho menores.

 ¿Debiese entonces existir algún subsidio estatal para fomento a la producción? Para el docente la respuesta va relacionada con el tipo de programas. “Creo que tiene que ver con el contenido. En la medida que sea contenido cultural y de aporte identitario, sí hay que apoyarlos. No así los programas de pura entretención”, afirmó. “Creo que hay que motivar pequeños programas que vayan pavimentando el camino para una producción nacional de calidad”.

De la Fuente considera que el comunicar también va más allá de ser un ‘profesional de las comunicaciones’, algo que se ve reflejado en su faceta de compositor e intérprete musical. Es este ámbito el que lo ha llevado a estar no sólo detrás de las cámaras en el Festival de Viña del Mar, sino que lo hizo ganar tres veces el máximo galardón en la Competencia Folklórica, siendo quizás una de sus obras más reconocidas la canción “Ay, Fernanda”, con la que ganó el certamen en 1981. Otra de sus canciones, “Doscientas primaveras”, fue escogida en el año 2009 como la Cueca del Bicentenario. “La música es una manera de comunicar y en mi carrera televisiva también he desarrollado distintos géneros y formatos, lo que tiene que ver con ser un comunicador integral”, afirmó.

A sus alumnos y futuros profesionales del área audiovisual se encargó de dejarles  finalmente un mensaje. “En el mundo de la creatividad no existe la suerte, sino el éxito, que está en hacer las cosas ahora. Pongamos todos nuestros esfuerzos en trabajar bien en el presente y no dejar las cosas a la suerte…Aunque parece efímero, el éxito puede ser permanente en la medida que se preocupen de cumplir siempre en el tiempo presente, con mucho trabajo cotidiano y de excelencia”.