Profesor Acuña: “Hacer clases acá es tirar semillas a la tierra más fértil”

11 de Abril, 2016 · Facultad

Fernando Acuña hace clases en la Facultad de Comunicaciones desde 2003 y acaba de ser distinguido con el Premio de Reconocimiento a la Excelencia Docente. En la siguiente nota el profesor recuerda sus inicios en la Facultad, el significado que tiene hacer clases en la UC  y las características que a su juicio hacen tan especiales a los novatos.  

Por María José Navarrete

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Cuando empezó a trabajar le llamaban el profesor taxi: salía del Canal 13 y gritaba “¡taxi!”, después salía de la Facultad y volvía a gritar “¡taxi!”, mientras se iba corriendo. En ese momento el profesor Fernando Acuña estaba a cargo de dos gerencias en el Canal -desarrollo estratégico y ventas internacionales- pero se sentía feliz de venir a hacer clases a la Facultad de Comunicaciones. Corría el año 2003. Este 2016 acaba de ser reconocido con el Premio de Reconocimiento a la Excelencia Docente.

“Cuando empecé a trabajar no pensé que iba a ser profesor, jamás. Siempre fui productor audiovisual y me fue bastante bien. Cuando me pidieron que empezara a hacer clases acá me pareció sorprendente. Y me fui quedando y enamorando. Me apasioné con esto y creo que ha sido una bendición en mi vida. Me ha hecho profundamente feliz”, relató Acuña.

Se considera un “hacedor”: cuando no hace clases, en las noches y fines de semana prepara películas y documentales. Ha hecho más de 100 programas de televisión, más de 40 para Discovery Channel y actualmente está asesorando a National Geographic. Pese a trabajar mucho, tiene un pendiente que quiere solucionar pronto, que es hacer un par de publicaciones de investigación. La más próxima será sobre metodologías de financiamiento de proyectos audiovisuales.

Un docente de excelencia

Fernando Acuña recibió recientemente el Premio a la Excelencia Docente por su destacada labor como académico, por su compromiso con sus alumnos, con la Facultad y toda la comunidad universitaria. En versiones anteriores del Premio, también fueron reconocidos los profesores María Elena Gronemeyer (2011) y Cristián Calderón (2013).

Para él la Universidad Católica es radicalmente distinta a otras. Por un lado, la calidad de sus alumnos y alumnas, ya que “hacer clases acá es tirar semillas a la tierra más fértil. Hacer clases en otras partes uno siente que está tirando semillas en las piedras”, comentó. Por otra parte, es una institución con valores: “No sólo están preparando a las personas para que salgan a ganarle al mundo”, sostuvo el profesor. “Es una universidad muy compleja: academia, investigación, extensión, por lo tanto, un compromiso con la sociedad real”, puntualizó. Para ser un buen docente no cree que basta con enseñar conocimiento. “Hay una cantidad muy grande de habilidades blandas que es necesario que también tengan los estudiantes y hay además que acompañar eso con valores”.

Los novatos

Para el profesor Acuña los novatos son una suerte de despreciados, como en un colegio donde los alumnos de cuarto medio miran en menos a los que están en pre kinder. Pero para él los alumnos de primer año son maravillosos: “Tienen unas ganas de aprender, de querer hacerlo bien, están tan felices de haber entrado a la Universidad. El curso Desafíos de la Comunicación con metodología de aprendizaje y servicio no es fácil, pero los novatos se entregan a ese curso y participan de una forma maravillosa”, explicó.