Productores audiovisuales llaman a modernizar financiamiento público

16 de Enero, 2017 · Dirección Audiovisual

El consenso fue logrado durante la presentación del V Panorama del Audiovisual chileno que se realizó en la Facultad, en una reunión donde tanto autores como invitados de la industria audiovisual discutieron sobre la necesidad de actualizar los incentivos que da actualmente el Estado y organizar mejor a la industria audiovisual local.

Por Diego Escobedo

Este miércoles a las nueve de la mañana en la sala Hugo Miller de la Facultad fue lanzado el V Panorama del Audiovisual Chileno. El libro, que desde hace cinco años ha buscado ser un compendio de lo producido por la industria audiovisual, fue editado por los profesores Johanna Whittle y  Enrique Núñez.

Al lanzamiento acudieron algunos autores de los capítulos que componen el libro, además de representantes de distintos sectores de la industria audiovisual. En el  encuentro se analizó el panorama audiovisual entre los años 2014 y 2015 y los desafíos pendientes al respecto. 

 

Álvaro Ceppi, director creativo de Zumbástico Estudios, abrió el diálogo y opinó que “el sector audiovisual necesita de una fotografía que permita dar datos concretos del estado de su accionar. Y me parece que el Panorama condensa esa información en un documento que permite el acceso libre a ellos”. Poco después, dijo que el principal desafío actual es que “el financiamiento del sector audiovisual ha llegado a cierto nivel que ya es necesario superar. Creo que nuestra política pública está muy necesitada de ser actualizada”. 

 

Similar opinión manifestó Paola Castillo, directora ejecutiva de ChileDoc, quien criticó la falta de planificación a largo plazo. “Las políticas públicas se quedaron chicas”, manifestó, y apuntó también a la de distintos proyectos realizados en Chile, como la serie animada Puerto Papel, transmitida en varios países de Latinoamérica. “Esto permite abrir nuevas ventanas de distribución. Descubrimos un mercado mucho más grande, y es que somos un mercado local muy pequeño”. Académicos e invitados concordaron en que el sector animado goza de mucho potencial, el cual se ha vuelto más visible en el último año gracias al corto Historia de un oso, ganador del Óscar a mejor cortometraje animado en 2016. Tema que fue tratado en el capítulo Fantasías animadas de hoy y mañana, escrito por Pamela Riveros y el profesor Núñez. Este último consultó a Ceppi sobre la necesidad de complementar la actual política de subsidio artístico con una subvención industrial, y Ceppi respondió que el financiamiento que da Corfo es cada vez menor. “Se va adelgazando la torta todos los años y hay que pelearse por un pedazo. Están haciendo enfrentarse a un sector cuando ese financiamiento debería incrementarse”, afirmó y puso el ejemplo de otros países de Latinoamérica, que cuentan todos con una Academia de Cine, a diferencia de Chile, y la mayoría con mayores fondos y diversidad de producciones. “Muchos proyectos comerciales han tenido que disfrazarse de artísticos para poder entrar en la línea del CNTV, cuando debiéramos incentivar la diversidad ¡si todo es válido! Hay películas como El Club, de Pablo Larraín que trata sobre temas país, pero también como Sin Filtro, de Nicolás López, que habla del estrés en la vida urbana. También es un tema país, pero no puede acceder a fondos públicos”.

 

En tanto, el profesor Fernando Acuña, ex miembro del consejo audiovisual del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, expresó que él propuso en el consejo la posibilidad de crear una Academia de Cine, idea que no fue bien recibida. “Me trataron de frívolo, dijeron que quería los óscar chilenos, cuando la Academia tiene como principal objetivo mantener a todos los miembros capacitados en las nuevas tecnologías y conocimientos”. El académico de la Facultad agregó que es necesario aprovechar todas las instancias que ofrece el Estado. “Todo lo que se ha logrado en animación en Chile es porque ha habido una asociación gremial que golpeó todas las puertas existentes. Lo mismo los documentales. Toda su distribución es porque los proyectos que presenta ChileDoc, son proyectos extraordinarios. Pero también porque hay detrás una pasión extraordinaria que se ha profesionalizado, y hacen lobby abierto. Hablan con los consejeros del CNCA y presionan”.

 

Ante este escenario, una opinión compartida fue la necesidad de crear una Academia o Instituto Nacional Audiovisual en Chile, así como organizar mejor al gremio de productores y creadores audiovisuales, coordinando tanto los proyectos locales, como con los gremios de países vecinos. Dominga Ortúzar, de la Red de cine de salas independientes, agregó también que es necesario cambiar la perspectiva del gobierno y no ver estos concursos como “un fondo a pérdida” para mantener tranquilo a un sector, sino que también considerar contribuye al desarrollo del país. “La producción creativa y cultural chilena es capaz de contribuir al desarrollo desde perspectivas que no se están midiendo. Es importante que no solamente la asociatividad y la producción cultural den cuenta de esto. En especial con el cine, que es una herramienta muy poderosa dentro de la producción audiovisual chilena”.

 

Televisión

Los invitados concordaron en que la televisión chilena se encuentra en crisis, y que los canales no tienen mayor interés en mostrar contenido nacional, ni volverlo algo rentable. Uno de los problemas mencionados por Paola Castillo fue el abuso de compra y derechos de exhibición por parte de los canales. Salvo UCV, que fue por lo mismo el canal que más contenido chileno emitió durante 2016.  

“La televisión es el agente principal de generación de audiencia. Eso lo comprendieron en Europa, y por eso apuntaron al público infantil. Y hay harta diversidad, no sólo caricaturas, también documentales y cortos, a un nivel que pueden entender los niños, y eso les genera de chicos la costumbre de ver televisión local. Algo que no se produce acá, donde los niños, que crecieron viendo Cartoon Network tienen cierto rechazo a ver televisión chilena”, afirmó Álvaro Ceppi.

En la misma línea, el director de cine y televisión Jorge López Sotomayor fue lapidario en su análisis: “Nuestra televisión pública es un desastre. No es pública, no cumple la función que tiene que cumplir, no aporta a la calidad de la educación”, afirmó, y criticó la decisión del gobierno de no permitir al Ministerio de Cultura regular el contenido cultural en televisión, al igual que el fondo de cien millones de dólares destinado en apoyo a TVN y la creación del canal cultural, proyectos que actualmente se encuentran estancados.

Por lo mismo, Paola Castillo enfatizó que es necesario agilizar la coordinación y planificación dentro del Estado en gestión cultural, entre el gremio de realizadores audiovisuales, y entre estos dos agentes. “Hoy estudiar audiovisual está cambiando. Ahora hay que saber de gestión cultural, de política, distribución y marketing” concluyó Castillo.

 

El libro fue lanzado en formato online en PDF, y se encuentra disponible aquí.