Política en el Torres: Académicos UC analizan los desastres naturales y cómo comportarse en ellos

25 de Junio, 2014 · Sin categoría

El programa se llevó a cabo, de modo excepcional, en los estudios de la Facultad de Comunicaciones, donde la profesora Soledad Puente conversó con los profesores UC y expertos del centro CIGEDEN, Paula Repetto y Jorge Gironas sobre los desastres naturales hídricos y la importancia de la prevención de situaciones de riesgo.

 

Por Andrea Yavar

Dos son los tipos de desastres naturales relacionados con el agua. Diferenciados, entre otras cosas, por la percepción de los mismos por parte de las personas. El primero de ellos, la sequía, es el que tiene las implicancias económicas y sociales más grandes, pero que difícilmente es notado por las personas. En el segundo caso, los desastres son claramente percibidos, ya que se trata de situaciones del momento, como aludes, inundaciones, etc.

 

Este fue el eje de la conversación que reunió a los docentes de la Universidad y miembros del  Centro Nacional de Investigación para la Gestión Integrada de Desastres Naturales (CIGEDEN), Paula Repetto y Jorge Gironas, y a la profesora Soledad Puente en otro clásico programa “Política en el Torres”, transmitido por Señal UC y Radio UC.

 

En relación a las dos categorías anteriores, los profesores conversaron sobre la percepción que tienen las personas frente a estos eventos catastróficos y la dificultad de que a veces las situaciones no se tomen con el peso que deberían tener. “El problema de la sequía es que es difícil darse cuenta que está ahí, nos dicen que está, pero como nadie tiene su casa inundada o pierde la vida por el contacto con el agua no se recuerda. En cambio en otras situaciones como las crecidas, tienen un efecto inmediato, que por cierto pueden ser muy desastrosas”, mencionó Gironas.

 

Según los especialistas, lo importante ante todo es saber que existen estas dos categorías para poder estudiarlas y ayudar a la gestión que finalmente es lo que salva vidas.

 

Es al estudio de estas situaciones que se dedican los académicos en el CIGEDEN, donde se puede estimar la magnitud de los eventos catastróficos y los efectos físicos y psicológicos para hacer una buena gestión en caso de desastre. Lo principal, según destacaron, es la alerta temprana, el tiempo de anticipación en que se es capaz de estimar la ocurrencia de un evento importante para así ver las consecuencias que podría tener  para así ver los planes de evacuación de la población o preparar el servicio de emergencias y políticas públicas de manera que se puedan reducir los riesgos en caso de desastres.

 

En relación a la salud mental, según Paula Repetto, en CIGEDEN se miran tres elementos en detalle: Uno tiene que ver con la salud mental de la población en sí, notando los efectos que las catástrofes de distintos tipos dejan en las personas. El segundo elemento relacionado con los equipos de emergencia y las variables que dan el éxito en una situación de peligro y el tercero, con la entrega de ayuda, la logística monetaria y la preparación para esta entrega.

 

La preparación en torno a estas situaciones es elemental para los profesionales, esto junto con la conciencia de que  los eventos catastróficos pueden suceder. “Tenemos que educar y aprender que somos un país que vive alrededor de los desastres. Cómo incorporamos eso en nuestras vidas y qué cosas podemos hacer es lo importante. Si la gente está más preparada y sabe qué hacer en caso de un evento, tendrá menos efectos psicológicos”, mencionó la profesora Repetto.

 

También destacó que los estudios poblacionales indican una baja confianza en caso de estas situaciones y esto es parte del capital y apoyo social. Lo último es medible con un ejemplo entregado por la profesora: ponerse en caso de una situación de catástrofe y pensar en cuatro personas a las que se pueda acudir en caso de que pase algo. Este es el apoyo psicológico del que se habla porque se sabe que en caso de una situación se está protegido.

 

Es la situación de vulnerabilidad la que ocurre antes del desastre y por lo mismo se puede controlar. “En general los desastres revelan las vulnerabilidades que tenemos como población” sostuvo Paula Repetto.

 

En relación a esto, el profesor Jorge Gironas comentó que en Chile se habla de ciudadanía, cuando en los países desarrollados el concepto es “comunidad”, que no es sólo como en el primer caso, la organización contra algo que nos quiere hacer daño, sino que es apoyo entre las personas de la comunidad.

 

Además de esto se destacó la importancia de los medios en estas situaciones, que tiene el poder de contribuir o también empeorar los eventos. Pero también se hizo una autocrítica a la parte científica, donde se dijo que muchas veces los académicos no logran traducir de manera simple y comprensible su conocimiento, de modo tal que se pueda ayudar a las comunidades a responder frente a estos eventos.

 

“Lo que falta sobre todo, es que nosotros que trabajamos en la parte científica, estemos dispuestos a apoyar y que los que trabajan en los medios estén dispuestos a hablar no solo de los cientos de damnificados, sino que también de qué fue lo que pasó, que se podría hacer, etc”, destacó el profesor Gironas.

 

Cerrando el programa se trató el tema de que los recursos ahora son transformados en residuos y luego en riesgos, como en el caso de la lluvia, esto por la falta de herramientas para poder actuar de forma diferente. “Nosotros educamos mucho, pero la aplicación es trascendental. Uno le puede entregar conocimiento a la gente pero si eso no va de la mano con herramientas no sirve de nada. En esto hay un potencial enorme en las escuelas que hay que aprovechar”, enfatizó Repetto.

 

Principalmente se destacó que lo relevante en este tema es entender que cuando ocurre un desastre es porque confabularon tres elementos: hay una amenaza, una vulnerabilidad y una exposición. “La gente debe entender esto y nosotros les tenemos que enseñar”, finalizó Gironas.