Michael Delli Carpini, decano de la University of Pennsylvania: “Me gustaría que el periodismo se orientara hacia las opiniones basadas en hechos”

10 de Julio, 2015 · Facultad

El Decano de la Escuela de Comunicación de Annenberg, University of Pennsylvania, Estados Unidos, Michael  Delli Carpini, analizó los desafíos que enfrentan las informaciones en un escenario mediático que está cambiando constantemente y el rol de la investigación en el campo de las comunicaciones.
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Michael Delli Carpini fue entrevistado por los profesores Ingrid Bachmann y Sebastián Valenzuela (Foto Ana Fernández).

Michael Delli Carpini fue entrevistado en el programa Viernes de Medios -transmitido por SeñalUC- por los académicos Ingrid Bachmann y Sebastián Valenzuela sobre las nuevas maneras de enfrentar el periodismo. Delli Carpini explicó cómo los medios tradicionales han tenido que adaptarse a los cambios que las noticias tienen día a día. Según el académico, el diario norteamericano The New York Times es un gran ejemplo, porque adhiere y en realidad es el que lleva el estandarte de los valores tradicionales del periodismo. “Ha cometido errores, pero todos los medios periodísticos cometen errores. Lo bueno de tener reglas, normas y estándares es que puedes identificar los errores cuando los cometes. Ha tratado de adaptarse al nuevo entorno, ha creado una plataforma en línea para sus noticias, está más abierto a la noción de la noticia en evolución, entonces está menos atado al ciclo de “una vez en la mañana”, así que ha sido reactivo en ese sentido”.

Asimismo destacó que  este diario también es influyente en el sentido de que a menudo el trabajo que hace el Times es compartido por email o aprendido por la gente joven. Sin embargo, ha tenido que despedir a periodistas al igual que otros medios noticiosos y no ha logrado establecer un modelo en línea que funcione en términos financieros. “Entonces, hace cinco años para alguien como yo que estudia estos temas, la manera en que hablábamos sobre esto era que los medios noticiosos en los Estados Unidos estaban en problemas y si las cosas no cambiaban, los únicos que lograrían sobrevivir serían el New York Times, el Washington Post, a lo mejor el Wall Street Journal, pero el resto de los medios de segundo nivel estaría en problemas. Ahora ya no hacemos esa distinción. Incluso el Washington Post, el Wall Street Journal, el New York Times, están enfrentando dificultades económicas que afectan su habilidad para hacer lo que hacen”.

Para el académico, el valor de la pirámide invertida, con su quién, qué, dónde y cómo, los datos al comienzo y el análisis y los detalles al final, no es un valor periodístico intrínseco. “Tener bien los datos, múltiples fuentes, tratar de ser equilibrado, justo y objetivo en la medida de lo humanamente posible, esos son los valores intrínsecos, que los puedes aplicar a distintos formatos”.

Ante la pregunta del profesor Sebastián Valenzuela ¿crees que los públicos podrían valorar noticias no objetivas, si pudiera decirse así, o no neutrales? Delli Carpini sostuvo  “creo que hay distintas maneras en las que uno puede expresar una opinión y uno de los problemas que tengo con algunas de las personas opinantes en los Estados Unidos no es que se expresen opiniones, sino que, en primer lugar, no reconocen que son opiniones o puntos de vista. Entonces, cuando ves por cinco minutos el canal de noticias Fox te das cuenta de que es un canal de noticias conservador, pero, su lema es que son equilibrados y justos. Pero no lo son. Y está bien que no lo sean, pero deberían reconocerlo. En segundo lugar, el que las personas tengan una opinión no quiere decir que no estén apegadas a datos. Algunas opiniones están basadas en hechos, otras son resistentes a los hechos y muchos de los medios ideológicos en los Estados Unidos no solamente tratan a las opiniones como si fueran hechos, sino que están completamente desconectados de los hechos. Entonces pueden aferrarse a sus opiniones incluso si los datos no concuerdan. Y ése es un problema. Me gustaría que el periodismo se orientara hacia las opiniones basadas en hechos y creo que eso es distinto del tipo de opinión que obtienes cuando alguien simplemente dice lo que piensa sin tener ninguna información de respaldo”.

Medios sociales e investigación

¿De qué maneras crees que los medios sociales pueden ayudar a la gente a participar más, ya sea protestando o de alguna otra manera? preguntó Sebastián Valenzuela.  “Creo que es de varias maneras. Una de ellas es que hace más probable que la gente esté expuesta al tipo de problema o información que será el punto de partida para motivar a la gente.  En segundo lugar, creo que son influyentes en el sentido de que le permiten a la gente, una vez que están pensando sobre un tema, tanto de manera emocional como intelectual, poder conectarse con otras personas que también están preocupadas por el tema. Y ayudan a facilitar la habilidad de organizarse. Una de las cosas que veo cuando tengo entrevistas con adultos jóvenes en los Estados Unidos es que dicen “a veces estoy muy motivado para hacer algo por los medios, por un amigo, por algo que veo, pero luego no sé qué se supone que tengo que hacer”. … Y es que estos nuevos medios también pueden ser debilitantes. Por ejemplo, la capacidad de vigilancia de estas nuevas tecnologías también puede servir para que los gobiernos prevengan que la gente haga cosas. Por eso, digo que toda nueva tecnología tiene sus consecuencias positivas y negativas”.

La académica Ingrid Bachmann puso el tema del rol que tiene el campo de las comunicaciones y cómo esta depende de otras disciplinas. Al respecto Delli Carpini afirmó que en este momento el campo de las comunicaciones en términos de academia está en una posición muy ventajosa frente a los fenómenos sociales.  “Al menos en los Estados Unidos, ustedes me dirán si es cierto aquí también, la mayoría de la retórica de las universidades es: “Hemos llegado a un punto en el que no se puede abordar los grandes problemas y temas de la sociedad dentro de disciplinas, que los problemas son lo suficientemente complejos, que la clave está en ser multidisciplinario e interdisciplinario. Lo irónico es que está sucediendo justo en un punto en el que el campo de las comunicaciones, que de muchas maneras es la más joven de las ciencias sociales, está diciéndole a su gente que debe ser más como los cientistas políticos y los economistas. Yo creo que es un error. Estamos en una situación de ventaja al ser inherentemente multidisciplinarios y creo que deberíamos celebrar eso y tomar el liderazgo de las ciencias sociales como resultado de eso. La otra cosa es que estoy convencido, siendo el decano de una escuela de comunicaciones, que hemos ingresado a un momento en el que todas las ciencias sociales, e incluso las ciencias duras y las humanidades, se dan cuenta de que cualquiera sea la naturaleza de lo que hagan, deben entender las teorías y métodos de las comunicaciones porque, la comunicación es la clave, es inherente a su quehacer”.

Y ante la última pregunta de Ingrid Bachmann  ¿debería haber una sola epistemología de las comunicaciones?, el académico de la Universidad de Pennsylvania enfatizó que “La respuesta corta es no. He luchado porque eso no suceda en la Escuela de Annenberg. Creo que aprendemos a través de las comparaciones de métodos, epistemologías, países, sistemas de medios. Ésa es la única manera de aprender de los temas comunicacionales”.