María Elena Gronemeyer: ““Ya es ineludible pensar en hacer periodismo sin las redes sociales"

La profesora de la facultad expuso en el Congreso Internacional de Periodismo su investigación sobre el impacto de la digitalización en las prácticas y productos periodísticos chilenos.

Viernes, 6 de julio de 2012

Por Francesca Cassinelli

 

Es jueves 28 de Junio, y mientras abajo en la Plaza Italia aún se congregan los estudiantes que marcharán por la educación, en el piso 32 del Edificio Telefónica investigadores de varios países, como Alemania, Estados Unidos, Rusia y Chile se preparan para exponer sobre los cambios que ha experimentado la profesión periodística.  Es la segunda jornada del I Congreso Internacional de Periodismo.

Lápiz en mano. Micrófono prendido. Todos atentos. Go.

 

La digitalización y el periodismo en Chile

La Open Society Foundations (OSF) está haciendo una investigación llamada Mapping Digital Media. El proyecto analiza el impacto de la digitalización en 60 países y la Facultad de Comunicaciones de la UC lleva a cabo la investigación en Chile. La profesora María Elena Gronemeyer expone el impacto de la digitalización en las prácticas y productos periodísticos chilenos.

 

Se realizaron 26 entrevistas en profundidad con editores, periodistas y expertos en periodismo y medios digitales, buscando develar los posibles cambios en los estándares éticos, el reporteo, la opinión pública y la pauta informativa que la digitalización ha provocado y cómo contribuye a consolidar- o al menos fortalecer- la democratización y el acceso a voces e información nuevos.

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Los resultados de este estudio son parte de la investigación de la OSF (Foto Prensa UC)

 

Hallazgos

El trabajo  que encabeza la profesora UC ha permitido distinguir seis tendencias provocadas por la digitalización. En primer lugar, una creciente convivencia con las redes sociales. “Ya es ineludible pensar en hacer periodismo sin utilizar las redes sociales”, dice la profesora Gronemeyer.

 

La segunda tendencia es la necesidad imperiosa de manejar y adaptarse a las tecnologías. Es un tema que, según los entrevistados del estudio, genera problemas a los profesionales mayores, porque exige a los periodistas que tengan la flexibilidad de adaptarse a la tecnología.

 

En tercer lugar, se ha instaurado la exigencia de inmediatez y actualización constante. Advierte María Elena Gronemeyer que este es el tema más relevante y que genera, quizás, mayor angustia a los profesionales. Además, incrementa las horas de trabajo por la necesitad de estar conectado todo el día”, explica.

 

El cuarto hallazgo es la alta demanda de las audiencias por nuevos contenidos. Incluso, llegando a provocar la eliminación de temas en la pauta informativa para dar cabida a otros que el público exige encarecidamente. Eso está muy relacionado con la quinta tendencia: el control que ejercen las audiencias sobre el trabajo periodístico, quienes han comenzado a fiscalizar y reaccionar, frecuentemente exigiendo correcciones y respuestas por parte de los medios.

 

Todas estas características afloran dentro de la sexta condición, una abrumadora sobreabundancia de información. Ésta incluso provoca problemas a la hora de seleccionar las noticias, ya que entran en conflicto las demandas de las audiencias con los estándares que se propone el periodismo, según los principios de lo que es socialmente relevante y debe informarse.

 

Desarrollos pendientes

Algunos procesos que se esperaban de la digitalización y que lamentablemente no han llegado a puerto son la promoción del periodismo de investigación, de la información política y de la inclusión de nuevos grupos y nuevas voces. Si bien algunos de estos efectos han comenzado de manera incipiente, todavía no aprovechan su potencial.

 

Además, el estudio de la Facultad de Comunicaciones UC considera que la sobreabundancia de información produce un efecto de acumulación de contenidos, por lo tanto la síntesis, el cruce de datos y la selección que los medios deberían hacer no se está llevando a cabo de forma óptima.

 

Por último, en lugar de la diversificación esperada de los medios, debido a la gran cantidad de información y tópicos, se está produciendo una homogeneidad como resultado de responder a los intereses de las audiencias. Según el estudio que lidera la profesora Gronemeyer, hace falta incluir la opinión de las minorías y de voces alternativas a las convencionales, ya que se considera que actualmente prevalecen las voces oficiales y los tópicos que consolidan la homogeneidad.

 

Las paradojas periodísticas de Rusia

El congreso continúa y la investigadora Svetlana Pasti, que viene de la Universidad de Tampere, en Finlandia, y expone sobre las paradojas periodísticas rusas: El periodismo es un trabajo peligroso en Rusia ya que desde 1992 unos 300 reporteros han ido asesinados; Rusia tiene el décimo mercado de medios más grande del mundo y opera entre los intereses del estado y  los grupos económicos; a pesar de rechazar abiertamente la lógica occidental en otras materias, los medios rusos tienen la misma lógica de comercialización, concentración y convergencia que occidente: avanzan según el sistema liberal; Rusia obtuvo el puesto 130 entre 150 países respecto a libertad de prensa en el ranking de World Audit Democracy, lo que significa que no en definitiva no hay.

 

Las tendencias rusas

En los últimos años, Rusia ha experimentado un aumento de la estatización y a la vez de la comercialización de los productos comunicacionales. Esto crea dos tipos de periodistas: aquellos que trabajan para el Estado lealmente, y los freelance que trabajan en varias partes a la vez.

 

Otra corriente nueva, proveniente de las redes sociales, es usar los medios digitales para alimentar movimientos de protesta. La profesora finlandesa identifica dos corrientes fuertes en los medios on line rusos: un consumismo exacerbado al estilo occidental y webs de protesta guiados por las demandas civiles.

 

Los efectos periodísticos de la independencia en Macedonia

Hasta 1991, Macedonia formaba parte de Yugoslavia. Tras su independencia la organización social cambió y con ella sus medios. La profesora Katerina Spasovska, de la Western Carolina University en Estados Unidos, expone cómo los periodistas macedonios entienden su rol en el desarrollo de la democracia.

 

Macedonia es un país muy pequeño: sólo posee 2 millones de habitantes, pero es muy diverso étnica y religiosamente. Para su tamaño, hay un gran número de medios: 147 transmiten  en radio y televisión a nivel nacional. Para esta investigación sobre periodistas y democracia, la muestra reunió 32 entrevistas en profundidad a reporteros y editores de medios de referencia.

 

Resultados: idealismo, autocensura y rivalidades

Según la profesora Spasovska, en Macedonia existe una dualidad entre la idea de practicar el periodismo y la realidad de la profesión: si bien definen el periodismo según el modelo occidental de balance, justicia, objetividad y neutralidad, a la hora de trabajar no se utilizan esos estándares. Es frecuente en las notas periodísticas encontrar temas manipulados políticamente y fuentes anónimas no justificadas. Además, los periodistas macedonios usan la autocensura como una práctica permanente: no proponen temas conflictivos con la línea editorial de sus medios, ya que saben de antemano que no serán tratados. La autocensura es prevalente entre los periodistas más jóvenes, ya que sienten que son fácilmente manipulados. El resultado de estas características es un periodismo trastocado por las presiones políticas, en que las viejas generaciones se niegan a dar espacio a los periodistas más jóvenes.

 

La sesión se levanta, los académicos se felicitan y se conectan a sus blackberries, androids y iphones. Trabajando a toda hora.

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