Los diez años de Km Cero y su camino hacia la excelencia

En 2007 se publicó la primera edición del medio escrito de la Facultad y una década después se ha convertido en un espacio para el desarrollo de trabajos periodísticos que han destacado a nivel nacional y latinoamericano. "El proyecto está mucho más maduro y potente que nunca”, aseguró el decano Eduardo Arriagada.

Por Rosario Gallardo

A fines de octubre, la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) se reunió en Salt Lake City (Utah, EE.UU.) para realizar su Asamblea General bianual. En esta instancia además de discutir las temáticas relacionadas al rubro, se hace entrega de los premios de Excelencia Periodística, en los que por segundo año se incluyó la categoría “Premio de Periodismo Universitario Pedro Joaquín Chamorro”. El ganador: Juan Manuel Ojeda, medio: Kilómetro Cero.

Por primera vez, este proyecto de la Facultad recibe, gracias a uno de sus alumnos, un reconocimiento a nivel latinoamericano. Justo diez años después de su nacimiento, justo como un muy buen pie para celebrar esta primera década y revisitar su trayectoria.

El martes 14 de noviembre, se celebró el cumpleaños de Km Cero con quienes lo han visto nacer, crecer y madurar. Antiguos editores y reporteros regresaron al medio que fue el soporte de sus primeros pasos en el periodismo, esta vez como profesionales que han destacado en distintos planos del ejercicio: Adrián Puentes, primer editor del medio, docente y agente literario; Noemí Arcos, segunda editora general y periodista de El Dínamo; Carlos Oliva, editor de la revista Visión UC; Sofía Aldea, editora de revista Mármol; Muriel Alarcón, periodista de revista Ya y Sábado, además de profesora del Taller de Prensa escrita a partir del próximo semestre; y Alejandro Bruna, guionista de teleseries. 

Junto a Enrique Núñez, actual editor general del proyecto, compartieron experiencias con los más nuevos, historias de reporteo y recuerdos de compañerismo que han marcado el sello de este medio, que surgió en 2007 con la finalidad de ser el hermano de RadioUC en prensa escrita.

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De izquierda a derecha: Alejandro Bruna, Muriel Alarcón, Sofía Aldea, Enrique Núñez, Adrián Puentes, Noemí Arcos y Carlos Oliva.

El decano Eduardo Arriagada fue uno de los impulsores del proyecto, que en principio sería un medio que cubriera temas relacionados al centro de Santiago, los alrededores de la Facultad específicamente. Sin embargo, en la búsqueda de alianzas y financiamiento, Publimetro se interesó, pero con un giro en el foco. “No le interesaba un medio sobre el centro de Santiago, pero sí algo universitario. La idea mutó y se usó como el comienzo de una carrera”, recordó Arriagada.  

Palabras sobre papel

Entre 2007 y 2009, Km Cero fue un periódico impreso que salía cada 15 días y era trabajado en alianza con Publimetro. “Nuestra primera edición salió en agosto de 2007, con 70 mil ejemplares en papel. Nosotros nos encargábamos de la parte editorial y Publimetro de la publicidad”, cuenta Arriagada.

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Adrián Puentes, profesor de la Facultad, asumió el papel de editor general de la publicación en esos tiempos, junto a Noemí Arcos, una alumna que decidió realizar su práctica profesional como subeditora del incipiente medio. La primera tarea fue escoger el nombre: “elegimos Km Cero porque tenía una relación con la ciudad, con lo urbano. Tenía relación con que era un comienzo de algo. Nos dimos cuenta además de que era una marca registrada por la universidad, no sé por qué”, comenta Puentes.

Luego comenzó el trabajo para sacar el primer número, a la par con la creación de la estructura del medio, que estaba muy estrechamente ligada a la malla curricular de los alumnos de Periodismo. “Nos demoramos un mes en hacer la primera edición, y luego teníamos que lanzar un número cada 15 días. Fue un proceso muy nuevo, de aprendizaje, porque además había que inventar todo un sistema de alimentación de contenido desde los talleres de prensa escrita, crear un taller de edición con pocos alumnos, que fueran los encargados de editar esos textos, etc.”, recuerda Puentes.

El medio tenía un público muy definido: universitarios. Los editores debían pensar en contenido y tomar decisiones enfocados en ese grupo, al que conocían muy bien. Eso propició la creatividad tanto en la búsqueda de pautas, como en la forma en que se presentaba la información. “Km Cero siempre fue un espacio de atreverse en los temas, los formatos, teníamos una chispa de las personas que estábamos trabajando y un poco por esa mística de los cierres, del trabajo en equipo, de los problemas que se compartían”, asegura Noemí Arcos.

Una de las secciones más recordadas de esos tiempos fue Hambruna, creada por el exalumno y actual guionista de teleseries, Alejandro Bruna. La idea era invitar a los entrevistados a comer con un presupuesto acotado de $ 4.000. “Fue uno de los trabajos que más recuerdo, por el proceso de pasar por gente como Francisca Valenzuela comiendo un completo, o Nicolás Brown comiendo pasta cuando no eran nadie. Y verlos años después como gente famosa”.

Asimismo se publicaron reportajes que trataban temáticas delicadas de la realidad nacional y, por ende, debían ser tratados con especial ciudado y pasar por varias manos antes de ser publicados. “Aprendí en Km Cero que siempre tenemos que acordarnos de a quién le estamos hablando, cuál es el sentido y qué es lo que pasa con eso el día de mañana. Eso lo tengo presente cada vez que estoy escribiendo, y también el rigor y los factores que hay que tener en consideración cuando lo que escribimos construye realidades”, afirma Muriel Alarcón, integrante del equipo durante parte importante de su formación universitaria.

La era digital

En 2009 terminó la alianza con Publimetro y MSN Microsoft se convirtió en el nuevo aliado. Esto significó comenzar a generar contenidos no sólo para el público ya delimitado, sino que también considerar a lectores de todo Latinoamérica. Pero también se tradujo en el fin de la época de papel para Km Cero.  

Noemí Arcos asumió la edición general, en reemplazo de Adrián Puentes, y llevó a cabo los cambios de formato. “Ser un medio digital implica que pierdes la mística del cierre de papel, trasnochar, celebrar cumpleaños en la sala de redacción, etc. Pero también era importante que ese traspaso ocurriera de alguna manera porque es lo que está pasando en todos los medios. Fue difícil la adaptación al principio. La mirada editorial que teníamos cambió, porque MSN tenía un enfoque más comercial”, explica.

En estos años, Facebook y Twitter eran plataformas que recién comenzaban a hacerse conocidas en Chile y que fueron aprovechadas para desarrollar contenido novedoso, como las “Twinterviews”, en las que se entrevistaba a personas conocidas a través de DM y luego se publicaban los pantallazos. Uno de los célebres: la Tigresa del Oriente.

La línea editorial involucraba la cobertura de temas de actualidad, sociedad, tiempo libre, tecnología. La rigurosidad del medio, que además de perseguir altos estándares de calidad, buscaba ser una herramienta de docencia tanto en la redacción como en la edición de textos, permitió que muchos de sus contenidos publicados pudieran participar en concursos de excelencia periodística universitaria, y ganarlos.

Actualmente ese es el sello de Km Cero. La alianza con MSN terminó en 2012 y desde entonces, más que mantener una periodicidad constante, se apuesta por ser un espacio para desarrollar reportajes con un ritmo más pausado, que permita sacar el máximo potencial de los trabajos y de los alumnos. Este proceso vivió una primera etapa de la mano de Rodrigo Cea, quien tomó la edición general en 2012. Hoy se mantiene este lineamiento, con Enrique Núñez al mando. Se han probado distintos ritmos de publicación y se ha trabajado con colaboradores que no necesariamente cursan alguno de los ramos de prensa escrita. “Recuerdo cada vez con más cariño los trabajos que he ido editando, ir viendo cómo han ido mejorando los autores y verlos crecer. Me encanta ver alumnos que edito en taller de prensa, y más tarde me llega su reportaje de periodismo avanzado con una investigación impresionante...Y después verlos con un diploma ganador de un concurso de excelencia periodística o luciéndose en su campo profesional”, comenta Núñez.

La actual etapa de Km Cero es reconocida por el decano y gestor de la idea inicial como una evolución poco frecuente para un proyecto de esta naturaleza. “Diez años en un proyecto como este parece ser nada, pero cuando nosotros lo sacamos, salieron dos proyectos más en dos universidades amigas que no duraron mas de un año y medio. Y aquí seguimos. El proyecto está mucho más maduro y potente que nunca”, aseguró.