Leila Guerriero: “La no ficción es una cantera incesante”

17 de Agosto, 2015 · Facultad

Es un referente en el mundo profesional y en la academia y  una de las cronistas más reconocidas en América Latina. Su paso por Viernes de Medios fue una pequeña clase magistral sobre relatos  de no ficción y el periodismo narrativo, junto a los profesores Gonzalo Saavedra y Cristóbal Edwards.

Por Alejandra Pavez

IMG_8523

“Uno elige un tema porque quiere decir algo de uno” explicó Leila Guerriero en Viernes de Medios, antes de referirse a “El rastro en los huesos”, la crónica sobre un grupo de médicos forenses que busca identificar restos de detenidos desaparecidos en Argentina y por el que ganó el premio Fundación Nuevo Periodismo en 2010.

La teoría de Leila Guerriero  es que lo que uno escribe, termina siendo una especie de manifiesto subterráneo de las cosas que uno piensa. “La crónica El rastro en los huesos o La voz de los huesos, está contada en tercera persona (yo muy raramente me meto en primera persona en un texto), en la cual un grupo de gente cuenta cómo desentierra huesos de diferentes fosas,  comunes o de NN, para devolverle a esos huesos una identidad”.

Ese es un trabajo muy simbólico dice, “que desde el punto de vista práctico, de una sociedad capitalista, no sirve de mucho”, pero la atracción que sintió por retratar esa realidad, “ya está diciendo algo de mi mirada sobre el mundo”, agregó. “En el texto nada de mí dice qué es lo que yo pienso con respecto a ese trabajo que ellos hacen, ni qué es lo que yo pienso con respecto a la dictadura militar, pero creo que nadie que termine de leer ese texto se equivoca… o sea no cabe la menor duda de cuál es mi posición con respecto a cada una de todas esas cosas”

En una hora en que los profesores Gonzalo Saavedra y Cristóbal Edwards conversaron con este referente del periodismo, Leila Guerriero además, entregó una lección que debiera ser clave para los estudiantes de Periodismo, y que es que el principal objetivo es lograr una voz propia a través del relato, “que tengan una híper consciencia del texto, que entiendan que cada una de las palabras está allí porque ha sido elegida por un motivo”.

“La entrevista a veces es un camino de dolor para el entrevistado” 

Mientras está inmersa en una investigación, Leila Guerriero toma el lugar de aquel “que está callado, no del que cuenta”. Trata de hacer preguntas muy concretas y muy cortas, que le permitan ser sensible a la historia, pero no querer consolar al entrevistado. A su juicio tapar al otro con más preguntas de las que corresponde, es tapar el dolor del entrevistado y un reflejo de que como periodistas no podemos soportar el dolor del otro. Por lo tanto, el Periodismo es una profesión que requiere de coraje, para “aguantar el dolor del otro, aguantar el silencio del otro, aguantar la comodidad del otro”.

Basándose en su perfil sobre René Lavand en “El mago de una mano sola”, Guerriero reflexionó sobre la posición del periodista ante el dolor. “Mi plan es, si estoy con un señor que perdió la mano, como el mago Lavand, es tratar de entender entre otras miles de cosas, qué tipo de trauma le produjo esto a este señor. Y cómo es que se produce una personalidad tan sobre adaptada que no solo pierde la mano derecha a los 9 años, que era la mano con la que él escribía, etc., sino que además, transforma la otra mano que es la mano izquierda, en un arma letal de la magia. El tipo se transformó en el mejor mago de cerca del mundo con una mano en la que no era diestro. Para eso yo no puedo estar consolando a esta persona”.

Como conclusión de sus enseñanzas, Leila Guerriero describió su proceso de trabajo para cada crónica. Explicó que antes de ir a ver a alguien o abordar una historia, lee todo lo que pueda sobre esa historia. Pero después, realiza un proceso de desaprender todo lo que leyó “para no ir a la realidad a confirmar un prejuicio”. Este proceso lo define como una “información desinformada”, cuyo objetivo es que la gente esté muy interesada en lo que ellos quieren contar de sí mismos.

Con el testimonio del sujeto principal listo, Guerriero va rodeando este testimonio con otros complementarios. Por ejemplo, para el caso de un empresario argentino de la soja, habló con la exmujer, los hijos, los empleados, los amigos, los enemigos, los pares y los impares. Una vez que tiene todo armado inicia el proceso de transcribir e imprimir toda la información, que pueden ser hasta 400 hojas, y a eso le suma material como videos, música, o libros, según el tema.

Hay que “amoblar bien tu cabeza para que después cada línea que escribas, apoyarla sobre 200 páginas que leíste y que el lector no avance sobre ese texto pensando: y esta mujer por qué me dice esto”, explicó. “Para mí el primer objetivo es lograr una voz autorizada. ¿Cómo logro una voz autorizada? Siendo dueña del material. ¿Cómo logro ser dueña del material? Sabiendo mucho”.

Viernes de Medios con Leila Guerriero está disponible en SeñalUC