Las historias presidenciales detrás de un cambio de mando virtual

29 de September, 2020 · Sin categoría

Catalina del Valle entregó el cargo de la presidencia del Centro de Estudiantes a Antonia Mauriziano el pasado viernes 4 de septiembre durante una instancia en línea. Estas son las reflexiones y motivaciones de las representantes.

Por Juan Pablo Molina


El auditorio se comenzó a llenar de a poco, a lo lejos se sentía el clásico ruido ambiente de la hora de almuerzo en la Facultad de Comunicaciones. Nicholas Hooper dejaba el cargo de la presidencia del CECOM y se lo entregaba a Catalina del Valle a fines del 2018. Entre los nuevos representantes del CECOM no se conocían mucho, estaban sentados con 12 meses de trabajo por delante.


Una Catalina del futuro apareció, y le mencionó que no tuviera miedo, que disfrutara el camino, las adversidades sirven para aprender, no estás sola, tendrás un equipo en el que te podrás apoyar, quizás el final no sea el esperado, pero igual será bacán.


La sesión de Zoom comenzó a admitir participantes de a poco, a lo lejos se sentía el clásico ruido de algún micrófono que accidentalmente quedó encendido. Catalina del Valle dejaba la presidencia del CECOM y se lo entregaba a Antonia Mauriziano a comienzos de septiembre de este año. Entre los representantes del CECOM saliente se conocían mucho, eran una familia.


Las reuniones las fijaron los martes en la oficina, corría el tiempo y los encuentros en vez de comenzar con la lectura del acta anterior, empezaron con un; ¿Cómo están? ¿Cómo estás? El trabajo desde la empatía fue la clave, -y una que otra pizza también- para mantenerse juntos durante 22 meses.


Sin embargo, el ecosistema de representantes estudiantiles no solo está centrado en el CECOM. Los consejos de delegados también fueron parte importante del transcurso del 2019. Allí estaba Antonia Mauriziano, junto con Nicolás Couto y Francisca Lizana, delegados de generación cada uno de Periodismo, Publicidad y Dirección Audiovisual respectivamente. Antonia había participado constantemente en la política interna de la facultad, realizó algunos proyectos de CECOM también y siempre tuvo ganas de formar uno. Decidí tirarme a la piscina, le hablé a Nicolás y a la Fran, pasó un mes, tuvimos un buen número encuentros virtuales ¿Qué hacemos? ¿Qué sentimos que le falta a la FCOM? Falta una crear más participación y comunidad a la interna, somos agentes que estamos muy pendientes de lo que pasa afuera y se nos olvida lo de adentro, es una dualidad muy extraña, hay muchos desafíos por delante... 


Un desafío que reconoce Antonia es crear aquella comunidad y motivar esa participación, donde el patio se convirtió en un teclado ¿Cómo se crea un ambiente participativo? "Un desafío también son el primer y segundo año, la nueva generación de novates, hay un tumulto de estudiantes que flotan en el ciberespacio y no han tenido una experiencia de vida universitaria y recrear ello de manera online es complejo". Pero este es el desafío que el proyecto BIT asume con motivación, actualmente ya se encuentran trabajando para la Semana de la Memoria y en un proyecto de conversaciones llamado "Comunicadores en Pandemia".


Antonia recalca que traer profesionales de nuestras áreas, en este contexto es para ver como nuestras profesiones se reinventan en momentos extremos.


El CECOM saliente recuerda con alegría concretar cosas, como la Reforma de Estatutos o cuando terminaron de montar la Exposición por la Semana de la Memoria, o un trasnoche mientras horneaban galletas para la Navidad en la FCOM. 


Fue un camino de aprendizajes, altos y bajos. Una notificación hizo que vibraran todos los dispositivos que seguían la cuenta del CECOM al momento de comenzar un live de Instagram, que tenía un sabor a cadena nacional, simplemente para avisar lo que Eduardo Arriagada, ex decano de nuestra Facultad les comentó. Había comenzado la tramitación de una psicóloga para nuestra Facultad.


"Creo que todo el año fue un constante aprendizaje, pero diría que la gala es un buen ejemplo. Con algunas caídas tuvimos que hacernos cargo de una situación complicada. Cometimos errores, pero intentamos hacerlo lo mejor posible y logramos hacer devoluciones para quienes compraron entradas", comenta la presidenta saliente.


El cierre del ciclo fue diferente, para Catalina existen muchas cosas que han pasado que han despertado una crítica social, un cuestionamiento de lo que ocurre en nuestro país y en el mundo. "Que está muy ligado a nuestras carreras". Existen nuevas pautas, un nuevo horizonte para comenzar a trabajar, horizonte que el CECOM saliente fue descubriendo durante la marcha. Nos faltan estrategias para acercar lo que se vive en la sociedad a nuestras vidas y a nuestras carreras, es difícil también que la gente participe en los foros. ¡Hay que buscar otros medios! Hay que despertar un mayor compromiso con nuestras causas; son parte de las reflexiones que dejaron estos meses de trabajo que se extendieron por el Estallido Social y la pandemia. 


Si Antonia pudiera tomar un micrófono en el patio de la Facultad y hablarnos, entregaría un mensaje el cual releve la salud mental como tema para nuestra carrera que "es tan práctica, el hacer-hacer-hacer, escribir, preguntar, crear. Somos humanos, y está bien parar, a veces todes nos vamos por el chorro con cumplir y cumplir y se nos olvida lo que está pasando afuera".


La sesión de Zoom comenzó a admitir participantes de a poco, a lo lejos se sentía el clásico ruido de algún micrófono que accidentalmente quedó encendido. Catalina del Valle dejaba la presidencia del CECOM y se lo entregaba a Antonia Mauriziano a comienzos de septiembre de este año. Catalina, por un lado de la pantalla se lleva una familia que construyó, tiene ganas de abrazarles, está segura de que a pesar de que tenga 70 años, ella seguirá hablando de las experiencias que se lleva en el corazón, los aprendizajes como la satisfacción de haber concretado ideas que harán una mejor facultad. 


Paulina Bakovic, Subsecretaria de Asuntos Estudiantiles es la maestra de ceremonia, hay más de 60 participantes, entre los cuadritos se encuentra nuestra nueva decana Paulina Gómez y Rosina González, psicóloga de la Facultad de Comunicaciones. Antonia por otro lado de la pantalla está asustada pero feliz, está contenta de que haya resultado el proyecto -la falta de quorum la asustó un poco- pero la motivación por aprender en estas situaciones tan raras le da la fuerza para concretar los proyectos junto con su equipo. 


-Esta historia fue construida en base a las entrevistas de Catalina del Valle y Antonia Mauriziano-