Investigación reveló que los padres piensan que el uso de tecnología sí influye en el desarrollo académico y laboral de sus hijos

La profesora Rayén Condeza habló en el seminario académico, organizado por el Magíster de Comunicación y Educación en alianza con el Festival Audiovisual de Niños, sobre las conclusiones del estudio “Percepciones de los padres sobre el consumo audiovisual de sus hijos en múltiples pantallas”, financiado por la Vicerrectoría de Investigación de la Universidad.

Por Teresa Moreno

 La investigación “Percepciones de los padres sobre el consumo audiovisual de sus hijos en múltiples pantallas” fue Rayén Condeza (Foto Pixabay).

La investigación “Percepciones de los padres sobre el consumo audiovisual de sus hijos en múltiples pantallas” fue Rayén Condeza (Foto Pixabay).

En el mundo de hoy, los niños viven rodeados de tecnología e interactúan con medios digitales todo el tiempo, por lo que se hizo necesario una actualización de los derechos de comunicación de niños y adolescentes de la Convención de la ONU de 1989, donde sólo se consideraban medios tradicionales y unidireccionales. Bajo esta lógica se enmarca el trabajo financiado por la Vicerrectoría de Investigación UC y liderada por la profesora de nuestra Facultad y jefa del Magíster en Comunicación y Educación, Rayén Condeza.

“Percepciones de los padres sobre el consumo audiovisual de sus hijos en múltiples pantallas” es la primera parte del estudio que se enfoca en la visión de papás y profesores respecto al acceso de los niños al contenido digital y al ejercicio de sus propios derechos, como informarse, expresar opinión, educarse y aprender, asociarse y manifestar identidad. La muestra del estudio, 207 casos válidos, está compuesta por un 82% de mujeres, de los cuales un 67% tiene hijos en colegios particulares subvencionados. El 70% de los apoderados tiene entre 31 y 45 años y la mayoría son “hipertecnológicos”, es decir, tienen acceso a múltiples pantallas y realizan más de 4 actividades en Internet.

Una de las conclusiones fue que, sin influir el nivel educacional ni la edad de la madre o el padre, la mayoría de ellos respondió que el uso de las tecnologías contribuye en el ejercicio de los derechos de los niños y adolescentes, como por ejemplo, en informarse y en educarse y aprender. En cuanto a la pregunta de cómo influye el uso de tecnologías digitales en los hijos, la mayoría de los padres respondió que no influían ni en el desarrollo personal ni en las relaciones sociales. “Nosotros pensamos que nos iban a decir que sí influía o positiva o negativamente, pero nos dicen que no influye”, recalcó la profesora Condeza. “Eso nos pareció un hallazgo y hay que ir a ahondar más”, acotó al proyectar otra de las etapas de la investigación. En respuesta a la misma pregunta, la mayoría de los apoderados dijo que el uso de las tecnologías sí será influyente en el desempeño educacional y laboral a futuro de sus hijos.

Otros resultados de la investigación apuntan a que los padres piensan que las tecnologías no afectan en la relación que sus hijos puedan tener con personas menores que ellos, pero la mayoría declaró que sí tienen un efecto negativo en que los niños se relacionen con personas mayores que ellos y también, en la comunicación con sus papás.

“Una de las cosas que nos interesa mucho saber es cuando a las pantallas o a las tecnologías se les atribuye otra función que la comunicacional”, dijo la investigadora explicando que los padres y madres de menor nivel educativo son los que menos utilizan las tecnologías para premiar o desincentivar conductas inadecuadas en sus hijos, según los resultados de las declaraciones.

Por último, los apoderados “hipertecnológicos” declaran usar en un 75% los controles parentales mientras que los poco o nada tecnológicos lo hacen en un 57%. Además, entre quienes comprueban lo que hace su hijo en Internet, un 90%, son quienes piensan que las tecnologías influyen negativamente en las relaciones sociales de sus hijos. El estudio mostró, también, que no existe relación entre el uso y no uso de controles parentales y cómo los apoderados perciben que influye la tecnología en las relaciones sociales de sus hijos.