Académicas UC estudian el potencial informativo del melodrama

9 de Diciembre, 2014 · Facultad

En el Congreso de la Asociación Chilena de Investigadores en Comunicación (INCOM) que se desarrolló en Pucón, las académicas Ingrid Bachmann y Constanza Mujica presentaron el estudio Noticias y melodrama en Chile: efectos sobre la atención, retención y comprensión informativa. Aquí, la primera se refirió a los resultados presentados en el Congreso este año.
 
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La profesora Ingrid Bachmann presentó avances de esta investigación en el Congreso INCOM, realizado en Pucón este año.

 

 Por Cristóbal Venegas.

Constanza Mujica lleva investigando el melodrama por años, e invitó a participar a Ingrid Bachmann ahora en uno de los proyectos más importantes que ha tenido la profesora en torno al tema: una investigación de tres años de la cual habla aquí Ingrid.

¿Cómo comenzó la idea de presentar sobre el Melodrama y las Noticias en el INCOM?

La historia es un poco más larga que eso. La Cony (Mujica) dirige un proyecto que se acaba de terminar, un FONDECYT que es sobre melodrama en las noticias, que fue de 3 años. El último año cerró ahora en octubre, y en agosto hicimos la tercera parte del estudio: cómo la gente o cuánto la gente entiende, retiene y le gustan las noticias melodramáticas.

¿Qué se entiende por Melodrama?

El tratamiento que exacerba las emociones: música, foco, cambio de color, cámara lenta; en las noticias. También, que tiende a la personalización: la señora llorando, la historia personal. Podríamos decir que son noticias contadas a lo Teletón. Noticias cebollas. Por una parte, los periodistas dicen que tienen que ser así entretenidas, porque si no la gente no las ve. Pero, además, el melodrama es un producto cultural que nos gusta mucho y que engancha aquí en Latinoamérica. Pero ¿es tan así, que la gente le gusta más el melodrama que noticias serias? ¿Retienen? ¿Comprenden más?

¿Cómo se llevó a cabo la investigación?

El primer año se trabajó en el cómo eran las noticias, en el contenido. El segundo, fue de cómo se hacían las noticias, en el mensaje. El tercero, es el de las audiencias, cómo ellos reciben estas noticias. Estudiamos 142 casos de gente que trajimos aquí y les mostramos dos versiones de dos noticias, una más seria sobre las isapres y otra sobre tenis. Las notas las elaboramos nosotras mismas. Luego, los participantes tenían que llenar un formulario: ¿Cuál noticia le gustó más? ¿Cuál es más entretenida? También había preguntas de información que salía en la nota. Luego 5 preguntas de relación. Después, y siempre después, se les decía de qué se trataba el estudio. Hicimos un esfuerzo deliberado para que fuera pareja la muestra: hombres vs mujeres, jóvenes, adultos y adultos mayores, y de grupos socioeconómicos bajo, medio, alto.

¿Cómo fueron los resultados de la investigación?

El tema duro les interesó más que el tema blando, y siempre ganaba la versión melodramática: era la más atractiva y entretenida. Con la melodramática no se habrían cambiado de canal y se quedaron pensando en el tema. Incluso recordaban mejor la nota melodramática. Con esto llegamos a dos conclusiones. Uno, que la audiencia es mucho menos tonta de lo que uno piensa que es. Tenían el cuento clarísimo: decía “esto te lo cuentan como la teletón, pero es para que uno vaya a ayudar”. Sobre todo en temas de abuso ciudadano, eran muy partidarios del tratamiento melodramático: había que hacer esas notas para que la gente se enoje y haga algo. También, que hay que explorar mucho más el potencial del melodrama. Como que lo hemos demonizado por mucho tiempo, pero sin mucha información. A la gente le sirve, quizás hay que darle na vuelta de tuerca: sacar un provecho que hoy no existe. Sobre todo en una época en donde nos preocupa que la gente no se esté informando. Hay que explorarlo, incluso de forma pedagógica acá en la u: hay otras formas de hacer televisión y que no necesariamente son malas. Ahora, cebolla por cebolla, eso no.

¿Cuál fue su impresión del Congreso del INCOM?

Tuvimos mucha suerte: unos días preciosos, ni la gente en Pucón se creía el clima. Fue súper bueno que fuera en Pucón y no en Temuco, porque todos se tuvieron que trasladar y nadie estaba pendiente del trabajo. Y se creó buena onda entre gente que no  nos vemos y no nos conocíamos en persona. Pudimos tirar ideas, compartir papers; hubo camaradería, buena onda. Hablamos incluso de experiencia universitaria: intercambiar programas de curso, estudios, formas de hacer clases e investigar. Se formó una comunidad académica encerrada ahí en Pucón, dándose apoyo, feedback. Además, los de la UC parecíamos papás en la presentación final de sus hijos en Pre-Kinder: todos los alumnos de doctorado, menos uno, presentaron sus investigaciones. Todos los profes estábamos orgullosos sacando fotos. Había estudios no solo sobre periodismo, sino sobre prensa, publicidad, audiovisual, cine, películas. No hay muchas instancias en Chile en general como estas. Quienes hacen investigación en comunicación, somos 2 gatos. Está bueno que de repente los gatos nos juntemos.

¿Qué proyectos de investigación se vienen a futuro elaborados por usted?

La Constanza está explorando la posibilidad de hacer estudios más cognitivos, sobre el impacto literal en la cabeza de ver melodrama. Estimulación del cerebro, etc… Hay un tipo que hace eso en medicina y que tiene los equipos. El problema es que todo esto sale carísimo. En otros temas, con Constanza Mujica y Claudia Labarca postulamos a FONDECYT un estudio sobre cobertura de inmigración latinoamericana en los medios. Inmigración de colombianos, peruanos, etc. en Arica, Antofagasta y Santiago. Y si esto tiene efectos en la confianza social. Hay mucho melodrama a la hora de cubrir inmigración: se les muestra hacinados, como el diferente, como otra raza, las peleas, la historia dramática, otra manera de ser. Y sobre todo está presente el tratamiento del inmigrante como ladrón genérico: de trabajo, de oportunidades, de bienes. Vimos incluso una nota donde se mostraba a las inmigrantes como roba-maridos. Tiramos ese proyecto, a 4 años, pero la verdad es que está súper difícil ganar un proyecto FONDECYT. Hay mucha gente de muchas universidades postulando. Los resultados se saben en Enero. Estamos súper entusiasmadas las 3, pero si no ganamos seguiremos intentándolo. Podemos empezar a hacerlo y postularlo más avanzado.