Informar la muerte de Fidel en Cuba

23 de Diciembre, 2016 · Cuerpo Académico, Escuela Periodismo

La profesora Paulette Desormeaux estaba en Cuba para la muerte de Fidel Castro. Realizó despachos para Canal 13 y La Tercera, y de regreso en Chile, evalúa los desafíos a los que se enfrenta el Periodismo en la isla.

Por María Mateos Correa

La profesora Paulette Desormeaux despachó para canal 13 y La Tercera (Foto Paulette Desormeaux).

La profesora Paulette Desormeaux despachó para canal 13 y La Tercera (Foto Pablo Eppelin).

Paulette Desormeaux dictaba en Cuba un curso de capacitación cuando murió Fidel Castro. La oportunidad profesional era excelente: despachó para Canal 13 y para el diario La Tercera sobre el ambiente y los eventos que rodearon la muerte de Castro, con las limitaciones y desafíos que impone ejercer el periodismo en Cuba.

Estaba en la calle cuando recibió la noticia. Relata que, frente al escepticismo inicial, el ambiente se tornó de recogimiento y afectación, sensaciones que perduraron durante los siguientes días en las calles del país caribeño. Al comienzo, como relata en la crónica publicada por La Tercera, hubo limitaciones con respecto a la comunicación sobre la muerte de Fidel Castro, pero luego los reporteros invadieron las calles.

¿Qué hechos le llamaron la atención al momento de reportear? ¿Tuvo algún percance o contratiempo?

Me llamó la atención que la radio informativa del Partido Comunista no informara de la muerte de Fidel Castro, luego que Raúl Castro lo anunciara en televisión. Para quienes no vieron el comunicado directamente eso generó mucho escepticismo. La gente en la calle no podía creer que Fidel había muerto y la radio no ofrecía ninguna confirmación ni contexto. Además, usar Internet móvil en Cuba es complejo: hay que conectarse a una red inalámbrica de libre acceso en plazas o cerca de hoteles e ingresar los datos de una tarjeta de navegación que se compra a ETECSA, la empresa estatal de Telecomunicaciones de Cuba, que es la única proveedora. La hora de Internet vale dos dólares, lo que es un precio prohibitivo para la mayoría de los cubanos.

¿Cuáles son las principales dificultades para ejercer el periodismo en Cuba? 

Creo que la principal desventaja es que existe la percepción de que cualquier fiscalización al poder puede desestabilizar el régimen, por lo que algunos periodistas, que no son claramente disidentes, pero sí quieren disputar la hegemonía que tiene el gobierno para contar las historias de Cuba, se autocensuran. También hay detenciones, estigmatizaciones y ataques a comunicadores. Aunque existe la percepción de que es peligroso ejercer el periodismo en la isla, mi impresión es que pese a las dificultades que acabo de mencionar, sigue siendo mucho más seguro que en otros países de la región, donde periodistas mueren en el ejercicio de su labor o el Estado no puede protegerlos del poder del narcotráfico, por ejemplo.

¿Cuáles son las ventajas de ejercer periodismo Chile y que no tiene un periodista cubano?

Tenemos libertad de prensa, podemos fundar libremente medios de comunicación, hay una institucionalidad que nos protege en el ejercicio de la profesión, podemos acceder a fuentes personales y abiertas, y contamos con la Ley de Acceso a Información Pública, entre muchas otras ventajas.

¿Piensas que se producirá un cambio en el ejercicio del periodismo y la libertad de prensa en Cuba tras la muerte de Fidel Castro? 

Creo que de a poco se irán abriendo nuevos espacios, pero es importante recordar que Fidel Castro llevaba una década alejado del poder efectivo. Es su hermano Raúl Castro quien ha llevado adelante las reformas que se han implementado. Hay que estar atentos a una eventual masificación del acceso a Internet y poner la mirada en los nuevos medios independientes que han surgido, como la plataforma transmedia El Toque, que rescata las historias de jóvenes cubanos.