Fotógrafo Luis Poirot, en Viernes de Medios: “Las fotografías de Sergio Larraín, como las de todos los grandes creadores, son autorretratos”

13 de Mayo, 2014 · Sin categoría

Luis Poirot analizó en Viernes de Medios la exposición del único chileno que formó parte de la prestigiosa agencia Magnum, que se exhibe en el museo Nacional de Bellas Artes.

 

Por Lorena Wastavino

El profesor Cristóbal Edwards condujo la conversación de Viernes de Medios en la que junto al  fotógrafo y académico de la Facultad de Comunicaciones Juan Domingo Marinello entrevistaron al también fotógrafo y amigo de Sergio Larrain, Luis Poirot. Los tres analizaron “Retrospectiva”, la exposición del trabajo fotográfico del fallecido artista chileno Sergio Larraín, que se está presentando en la sala Matta del museo de Bellas Artes.

 

Luis Poirot comenzó la conversación realizando una crítica al título de la exhibición, la que a su parecer no logra recuperar la totalidad de la obra de Sergio Larraín, ya que“es una visión cautiva de una curadora francesa, Agnès Sire que ha impedido, y digo bien mis palabras, el acceso al archivo de Sergio Larraín en Magnum. Nadie más que ella puede visitar ese archivo. Entonces nos devuelven a un Sergio Larrain a la Magnum, primero, y a la francesa, segundo; vale decir, el fotógrafo que ellos quieren que sea, el fotógrafo de los niños pobres, del exotismo de Valparaíso”.

 

Luis Poirot estudió Teatro en la Universidad de Chile e inició su relación con la fotografía en 1964, a raíz de su vinculación con el mundo del Teatro, donde incursionó en la actuación y la dirección en los teatros de la misma casa de estudio, en Ictus y en el Teatro del Alma. Posteriormente realizó estudios de fotografía, cine y televisión en Chile y en Francia, cultivando el género del retrato y la fotografía en blanco y negro. Poirot ha trabajado en diversas editoriales en Chile y en revistas en varios países; al igual que ha hecho fotografías para cine en películas chilenas, españolas y francesas. También ha incursionado en la docencia, desarrollando una amplia carrera docente en la UC y otras universidades prestigiosas, además de impartir numerosos talleres.

 

El profesional continuó con su crítica al título de la exhibición añadiendo que “esa es la mirada colonialista cultural que permanentemente se ejerce sobre nosotros. Entonces pareciera que los fotógrafos chilenos no pueden fotografiar una roca o una flor, no pueden ser como han sido los fotógrafos norteamericanos. Tienes que estar tú fotografiando la pobreza, la miseria, para que ellos alivien su mala conciencia” cuestionó el artista y añadió “yo no conozco fotógrafos franceses que estén fotografiando lo conflictivo que hay en este momento, desde hace muchos años, con los inmigrantes en París”.

 

Glamour de la pobreza

 

El profesor Juan Domingo Marinello comentó que fue alumno de Poirot, quien le enseñó la conexión del autor con la cámara fotográfica. Según comentó, Luis Poirot“ya me hizo sospechar  que la cámara era la extensión de tener un mundo interior, de tener sintonías con lo que uno ve y aquí viene este punto. Creo que este colonialismo del cual habla Lucho, de alguna manera me influenció e influenció a muchos fotógrafos con esto de ser un poco obsecuente con lo que se nos pedía en Europa”. Añadió que esta situación “curiosamente era lo que yo llamo 'el glamour de la pobreza', una suerte de catarsis”.

Marinello comentó que conoció a Larraín en una charla organizada por Poirot, oportunidad donde “él me confirmó esto de que hay una profunda reflexión antes de disparar (la cámara)”. Además habló sobre su actual amistad con el sobrino del artista, Sergio Donoso, quien le permitió leer algunas de las cartas que intercambiaba con Sergio Larraín y conocer álbumes familiares realizados por el fotógrafo de la Magnum, donde “uno veía un Sergio Larraín un poco distinto de lo que el marketing nos mostraba”.

Cuando Cristóbal Edwards le preguntó sobre la posibilidad de recuperar la administración del legado de Larraín, Luis Poirot fue enfático en afirmar que “de eso van a tener que tomar acción los herederos, o sea la hija y el hijo de Sergio Larraín, porque él dejó de pertenecer a Magnum hace mucho tiempo. O sea, sus negativos estaban dentro de un depósito en Magnum para, eventualmente, comercializarlos hasta que llegó un momento en que él no quiso ni siquiera que se vendieran copias”.

“Él se negó siempre a las exposiciones” agregó. “El año 2001, estando yo en Bélgica (como agregado cultural de la Embajada de Chile en ese país), fui a Magnumcon una comisión oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores para tratar de organizar una exposición. En principio Magnum estaba de acuerdo pero después llegó una carta de Sergio Larraín, donde se negó totalmente”. En dicha oportunidad Luis Poirot solicitó acceso al archivo en representación oficial de Chile pero la agencia no le permitió ver dichos archivos.

Durante la conversación ambos fotógrafos coincidieron en que han existido trabas de parte de la agencia para revelar parte del trabajo de Larraín y que no fue tan difundido comercialmente, prohibición que – incluso - se ha extendido a sus propios familiares.

“Yo recuerdo que en un momento fui a la casa de Sergio Larraín padre, que estaba muy enfermo ya que era mayor, a pedirle que me prestara revistas con fotos de Sergio y él no las tenía. Y la madre muy silenciosa se paró y volvió al cabo de un rato con un alto de cuadernillos. Eran álbumes muy modestos, anillados y las fotos, él (el fotógrafo) las copiaba en un papel delgado y las pegaba en un cartón. Y todas las navidades él le regalaba a su padre como lo mejor que había hecho ese año. Eso está, un sobrino de él lo tiene” rememoró el entrevistado, quien agregó que entre esas fotografías hay imágenes de “fotos de viajes, amigos, mujeres. Fotografiaba muchas mujeres. Muchos retratos. Hay muchas fotos más espontáneas”.

 

Larraín tenía la costumbre de hacer cuadernos con fotografías para regalar a sus cercanos. “Él mismo recomendaba que un fotógrafo debiera hacer estos libritos y regalarlos porque así permanecían las fotos”, recordó el profesor Marinello. “Yo creo que Sergio tenía la capacidad de volver a ciertas cosas universales. Entonces indiscutiblemente su trabajo de Valparaíso es universal, no es local”, agregó el docente, quien sugirió que el chileno llegó a alcanzar la perfección en su manejo de la técnica fotográfica.

 

Durante esta sesión de Viernes de Medios también se pudo apreciar un extracto del trabajo de Sergio Larraín y que es parte de la muestra exhibida en el Museo Bellas Artes. En la oportunidad Luis Poirot realizó un detallado análisis de cada una de ellas y añadió que “las fotografías de Sergio Larraín, como la de todos los grandes creadores, son autorretratos. Él habla de su soledad, habla de su desamparo. Esos perros huachos de Valparaíso son él, porque la foto es tomada a nivel de tierra. Los niños desamparados, e incluso las mujeres del prostíbulo de los Siete Espejos, esas miradas de inmensa tristeza”.

 

Hacia el final de la conversación, el profesor Cristóbal Edwards planteó a ambos fotógrafos la pregunta de si podría surgir otro Sergio Larraín hoy en día, a lo que Luis Poirot respondió: “yo creo que hay, y hay muchos. Nadie ha dicho que esto es fácil ni grato, (la fotografía) no es para ser rico ni famoso. Este amor por la fotografía conlleva una cantidad de opciones que tú tienes que sacrificar. Y si no, te dedicas a la foto publicitaria, ahí vas a ganar millones en una mañana, más de lo que podrías ganar en un año haciendo esto. Pero si lo que te llama es otra cosa, es tu escritura con imágenes, la transmisión de tu mundo interior con imágenes, es difícil”,finalizó. 

Este programa se puede ver en el siguiente link www.señaluc.cl