Facultad en Modo Papa: un trabajo desde la experiencia

A casi un mes de la segunda visita Papal a Chile, la Facultad se prepara para recibir al Sumo Pontífice y ser un apoyo para la prensa extranjera que cubra el evento. Para Eduardo Arriagada y Julia Martínez, esta es una vivencia conocida, pues ya estuvieron tras los pasos de Juan Pablo II. Aquí, sus historias.

Por Teresa Moreno

Han pasado 30 años desde que Chile recibió por primera vez en su historia la visita de un Papa. El miércoles 1 de abril de 1987, Juan Pablo II descendió de un avión en el aeropuerto de Pudahuel, besó suelo nacional y se preparó para pasar seis días en el país. Eran años especialmente complicados en términos sociales y políticos, por lo que su presencia marcó hitos que traspasaron la religión. Frases como “no tengáis miedo de mirarlo a él” o “el amor es más fuerte” quedaron grabadas tanto en la memoria de quienes presenciaron esos momentos como de quienes observaron desde lejos.

A casi un mes de la segunda visita Papal, en la Facultad se trabaja para recibir al Sumo Pontífice y apoyar a los periodistas extranjeros que cubran el evento histórico. Para algunos, la experiencia ya es familiar, pues ya estuvieron tras los pasos de Juan Pablo II. Aquí, sus historias.

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El coordinador de edecanes

Eduardo Arriagada tenía 23 años cuando se anunció la visita de Juan Pablo II a Chile. Estaba terminando sus estudios de Periodismo en la Facultad de Comunicaciones UC, donde actualmente es decano, y formaba parte de una Comunidad de Vida Cristiana (CVX) de la espiritualidad jesuita. Junto al profesor Sergio Godoy, también estudiante en esos años, fue invitado a trabajar en conjunto con la Comisión Nacional de la visita en la organización de un grupo de edecanes voluntarios, que tendrían la misión de acompañar y apoyar a los periodistas extranjeros que viajaran al país para cubrir el evento.

Con el entusiasmo de ser parte de este acontecimiento, Arriagada se convirtió en el coordinador de este grupo y en el acompañante de Javier Luis Egaña, uno de los principales anfitriones designados por la Iglesia Católica. El decano recuerda que su centro de operaciones era el antiguo Hotel Carrera, donde su grupo tenía una oficina para organizar el proyecto de edecanes. “Fue una locura, full time, deben haber sido dos semanas en que yo no fui más a la universidad y me dediqué a preparar la visita. Vivíamos en el Hotel Carrera”, cuenta.

Este ritmo ajetreado se intensificó aún más cuando el Papa llegó. En seis días, Juan Pablo II recorrió ocho ciudades: Antofagasta, La Serena, Valparaíso, Santiago, Concepción, Temuco, Puerto Montt y Punta Arenas. A cada una de ellas, Arriagada debía viajar junto a Egaña para asegurarse de que los periodistas internacionales pudieran realizar su trabajo de buena forma. A cambio de esto, tenía una tarjeta exclusiva para acceder a todos los lugares donde estuviera el Papa. “Estuve en la actividad aquí en la Católica, que fue el 2 de abril. Ese era el día de mi cumpleaños, entonces le saqué fotos al Papa, lo veía de cerca, porque podía ponerme donde quisiera. Era mi día libre y nadie me podía decir nada porque nadie sabía que ese día yo no estaba trabajando. Estaba sapeando”, confiesa.

Gracias a esa cercanía que pudo lograr gracias a su trabajo voluntario, tuvo la oportunidad de encontrarse con el Papa y saludarlo, lejos de las cámaras, de las multitudes y de los protocolos. Fue en Antofagasta, en un tren donde el Sumo Pontífice tuvo espacio para dormir una siesta.“Luis me dijo ‘aprovecha ahora de saludarlo porque está más tranquilo’. No tengo fotos ni nada porque estaba dentro de la habitación, pero fue súper bonito. Esa fue la única vez que estuve conversando… Conversando es un decir porque lo habré saludado nomás”, recuerda.

A 30 años de esta experiencia, el decano colaboró en la convocatoria para formar un nuevo grupo voluntario de edecanes. “Independiente de que alguien sea católico o no, yo creo que por las características de Francisco y los temas que toca, como medio ambiente o reforma de instituciones, es un tipo demasiado interesante como para no involucrarse profesionalmente teniendo la libertad de hacerlo”, sostiene.

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Instagram: newsva

El adiós a Juan Pablo II

Cinco años antes de que el Papa Juan Pablo II visitara Chile, Julia Eugenia Martínez cubrió su paso por Inglaterra como reportera de la BBC para América Latina. Su discurso en el Estadio de Wembley convocó a una multitud de personas, en un país donde gran parte de sus habitantes no profesa la religión católica. “Para los ingleses fue importante la visita en ese entonces, porque hace mucho tiempo no iba un Papa, ya que la mayoría son anglicanos. Fue especial en ese sentido”, comenta.

Sin embargo, lo que más recuerda en relación a una cobertura papal fue la muerte de Juan Pablo II. En esa época, Martínez realizaba un curso optativo en la Facultad en el que iba una vez a la semana junto a sus estudiantes, entre ellas la actual profesora Paula Ramírez, a Radio María para hacer el programa Circuito 21.

Cuando murió el entonces Sumo Pontífice, el 2 de abril de 2005, le ofrecieron participar de un especial que duró cerca de cuatro horas. “Nos salió muy bueno, tan bueno que otras radios chiquitas de provincia se colgaron a Radio María y empezaron a transmitir lo nuestro: Puerto Montt, por ejemplo”, afirma. Esta experiencia, dice, le sirvió para tener en cuenta que podía ayudar como voluntaria en esta visita. “Nunca imaginé que me iba a tocar que el Papa Francisco viniera a Chile y a mí me interesa el evento, me interesa mucho que venga. Entonces dije: bueno, por qué no me ofrezco para hacer algo aquí”, comentó.

Ese impulso de ayudar se traduce hoy en la creación de un folleto que contiene toda la información necesaria para los periodistas extranjeros que vienen a cubrir la visita del Papa Francisco. Esta guía está pensada para ayudar a nutrir las notas y despachos que hagan los reporteros, considerando que se tratará de jornadas informativas extenuantes. En ella se incluyen datos como los horarios y lugares que visitará en Santiago, Iquique y Temuco, así como también datos históricos de las ciudades y lugares importantes, como la Iglesia San Francisco, la Catedral y el Cerro Santa Lucía, en la capital.

“Si les preparábamos una guía con los principales lugares donde él  estará, va a ser más fácil para ellos decir ‘ah, La Moneda se construyó en tal momento, es la casa presidencial, antes era un lugar donde se imprimían los billetes, por ejemplo”, explica.

Martínez trabajó en conjunto con la alumna Sara Alfaro, recién egresada de Periodismo. El trabajo final tendrá una versión en papel y también estará disponible en Internet. Asimismo está pensado para ser leído en radio. “Esto va a salir de la Facultad y realmente le va a servir a periodistas. Es importante saber comunicar y ayudar a otros comunicadores en su trabajo de reporteo. Espero que les sirva mucho, porque lo hicimos con dedicación”, comenta Alfaro.