Estudio reveló que solo el 13% de los sitios web de empresas que exportan a China está en ese idioma

3 de Julio, 2015 · Facultad

La académica de la Facultad de Comunicaciones UC Claudia Labarca investigó cómo son las relaciones comunicacionales entre las empresas de ambos países. El objetivo del estudio es conocer si las empresas chilenas tienen una postura global en comunicación corporativa hacia el mercado chino o si esta es culturizada, es decir si aplican modelos globales en esta área.
fotoChina

Las entrevistas se realizaron los años 2008, 2009, 2013 y 2014 (Foto Claudia Labarca).

Cómo se utilizan las estrategias de relaciones públicas chilenas hacia el mercado chino, y si se enmarcan en la perspectiva global o cultural, fueron las preguntas planteadas en el proyecto de investigación que realizaron la profesora Claudia Labarca y el sociólogo Rodrigo Rojas. El estudio se titula “Estrategias de Comunicación entre actores no estatales como factor de confianza en las relaciones internacionales: el caso de la República Popular China y Chile”,

Según la académica, el objetivo de esta investigación era conocer si las empresas chilenas tienen una postura global en comunicación corporativa hacia el mercado chino o si esta es culturizada, es decir si aplican modelos globales en esta área. Por ejemplo: “yo me comunico de la misma forma con un cliente brasileño que con un cliente chino” .

Para realizar este proyecto se analizaron los sitios web de empresas que exportan a China en distintos rubros, como por ejemplo agrícolas y vitivinícolas, entre otros. Después se realizaron 18 entrevistas a los encargados de comunicaciones y de ventas de estas empresas, para luego comparar los resultados con los contenidos de sus respectivos sitios web.

La investigación reveló que los sitios web de las empresas tienen una perspectiva global hacia este país, “porque la mayoría de las empresas que van a China no tienen una versión en chino, solo el 13% de ellas lo hace. Eso te indica que asumes que tu interlocutor sabe inglés. Y a veces, ni siquiera está en inglés; del total, solo el 79% está en ese idioma y el resto en español. Hay gente que pretende consolidar relaciones comerciales con China de esta manera”, explicó Claudia Labarca.  “Yo empresa chilena miro a mi interlocutor global, que no tiene características propias y que entiende inglés, donde tu asumes un otro súper globalizado y que tu comunicación tiene que ser igual para todos, eso fue lo que dedujimos de estos porcentajes, que es un approach en el estudio de las relaciones públicas”.

Sin embargo, en la segunda etapa que contempló las entrevistas a los encargados de comunicaciones y de venta el primer resultado fue diferente. Por una parte, hubo profesionales que efectivamente hacían lo mismo y se condecía con los resultados de los sitios web.  Pero, por ejemplo, una de las entrevistadas, quien era la encargada directamente del trato decía: “yo me adapto a mi comunicación en las formas de relacionamiento y en la generación de vínculos con mis stakekolders, porque si no me adapto culturalmente, no vendo. Se adaptan a una práctica que tienen los chinos que se llama guanxi y también en su comunicación, en los valores confucianos, donde el tema de la jerarquía y familia es relevante. Por ejemplo si la empresa es familiar va el padre y el hijo a las reuniones”, enfatizó la académica Claudia Labarca. El guanxi es un mecanismo social y cultural que sitúa las relaciones y conexiones como forma de acceder a los recursos y favores.

La investigación concluyó que a medida que más te acercas a tu interlocutor, más entiendes que la cultura es relevante en las comunicaciones y que se produce una fragmentación en la organización. Por un lado, hay una parte de la organización que mira las comunicaciones corporativas como algo global y que tienen ser iguales para todos. “Y quienes bajan en la estrategia y tienen una perspectiva de adaptación cultural a los stakeholders, afirmó Labarca.  En concreto, los ejecutivos chilenos utilizan el guanxi como el principal conductor de su gestión de relaciones.

Este es un proyecto de largo plazo,  que comenzó con la tesis de Doctorado de la profesora Claudia Labarca, luego continuó con un estudio financiado por la Vicerrectoría de Investigación y actualmente  sigue, gracias al Fondecyt de Iniciación.