Estudio detectó el cambio del comportamiento de los periodistas en Twitter durante los desastres naturales

20 de Mayo, 2016 · Facultad

La investigación realizada por Sebastián Valenzuela analizó el comportamiento de los periodistas en la red social tras los terremotos de 2010 y de 2014. Estudio apuesta a convertirse en una guía para los comunicadores que deban cubrir futuros desastres naturales.

Texto y foto: Diego Escobedo

Este jueves fue lanzado el estudio “En vivo y en directo desde Twitter: Los periodistas en las redes sociales durante los desastres naturales”, investigación encabezada por Sebastián Valenzuela, profesor de la Facultad de Comunicaciones, e investigador del Centro de Investigaciones sobre Desastres Naturales, CIGIDEN.

La investigación analizó el uso que le dieron distintos periodistas a Twitter para cubrir los terremotos de 2010 y de 2014. Esta iniciativa surgió luego de que, tras el 27/F, el Estado chileno se percató de que era necesario realizar una mejor gestión en la reparación de la población tras los desastres naturales.

En ese marco, se desarrolló un concurso de investigación, organizado por Conicyt, para crear centros de investigación de excelencia en el área de desastres naturales. La UC, comandada por la Facultad de Ingeniería, más otras facultades, entre ellas la de Comunicaciones, fueron invitadas a participar de este proyecto. “La Facultad de Comunicaciones nos pidió que nos hiciéramos cargo del rol de la información y la difusión en los casos de desastres. Dentro de eso, cada uno tiene su especialidad, y como yo he trabajado hace muchos años el tema de las redes sociales era bastante obvio que un tema importante a investigar era el rol que juegan las redes sociales en casos de desastres, pero específicamente lo íbamos a hacer desde el lado de los periodistas”, contó el profesor Sebastián Valenzuela.

Ante la pregunta de cuál debe ser el rol de los periodistas ante catástrofes como terremotos o tsunamis, Valenzuela afirmó que allí los comunicadores tienen una misión especial. “Esa misión es bastante simple: ayudar a la población en esta etapa. Colaborar de una u otra forma, mediante su trabajo, mediante la información, mediante lo que hacen, desde la función periodística. En el fondo, que ayuden a la población, a pasar el trauma, a la recuperación”.

Tras realizar una encuesta a más de 350 periodistas, editores y directores de medios, y un análisis longitudinal a la cobertura de redes sociales y de noticieros de televisión, el estudio presentó varias conclusiones. Entre ellas, que Twitter y la televisión tienen un rol compartido a la hora de determinar la Agenda Setting. No obstante, tendía a prevalecer el primero, con un poder mayor para definir los temas en pauta.

La investigación también constató diferencias entre la cobertura del terremoto de 2010 con la del 2014: en este último, los periodistas se centraron más en el terremoto en sí. Se privilegió el diálogo con los expertos y las autoridades por sobre el diálogo con la audiencia y la interpretación personal. Siendo que esto último era, según Valenzuela, la gran novedad de Twitter cuando los periodistas comenzaron a usarlo. El académico también destacó que existe una continuidad en prácticas importantes: los periodistas mantienen el foco en las personas por sobre los daños materiales, e informan antes de opinar o dialogar, con el foco puesto en lo relevante por sobre lo inusual. De ahí que Valenzuela concluya que los periodistas han profesionalizado el uso de Twitter, pero que al hacerlo se ha ido perdiendo el contacto con el público, y por tanto su habilidad para recolectar información de fuentes ciudadanas, lo que también es un problema para los periodistas.

“¿Cuál es el rol del periodista acá? ¿es un vocero? ¿qué van a contar mañana, en su medio, si está todo ahí (en Twitter)? Entonces, cuál es el rol en este flujo de información donde también tenemos varias tensionantes. Una, que la audiencia es súper cambiante. Segundo, que todos somos sospechosos. Hay una sospecha gigante sobre todo accionar. Y también, que somos ubicuos”, reflexionó el filósofo y académico Pablo Matamoros.

También comentó el estudio el periodista e investigador Javier Velasco, quien afirmó que hay grandes eventos donde no se puede esperar que la audiencia sea pasiva, y mencionó el caso de la corporación ciudadana “Red Nacional de Emergencia”. Esta asociación fue fundada después del 27/F para prevenir emergencias, y se encuentra formada por ciudadanos que funcionan como periodistas que comparten información entre sí. “Hay mucho que pueden aprender los periodistas formales de este grupo, que tiene una serie de protocolos en cuanto a modos de verificar la información”, señaló Velasco.

Sebastián Valenzuela, destacó que existen dos aplicaciones prácticas para este estudio. Por una parte, la posibilidad de hacer cursos de capacitación para ayudar a que los periodistas puedan hacer un mejor trabajo periodístico, pero también que permita que el periodismo en Chile se inserte dentro de la gestión integrada de los desastres naturales. “En otros países se ha avanzado mucho en cómo los periodistas y los medios pueden ayudar haciendo su trabajo. No se trata de que hagan un trabajo distinto, sino haciendo un mejor trabajo en ayudar a que la población pase el trauma, y la idea es que nosotros en Chile podamos hacer esa capacitación, ese entrenamiento, no sólo nosotros en la universidad”. La segunda salida práctica, es poder compilar un material que sea una suerte de protocolo de comportamiento antes, durante y después de un desastre natural, diseñado para periodistas y para medios de comunicación en Chile.

Próximamente se publicará un paper en una revista internacional con este estudio, pero el seminario completo con los resultados generales ya está disponible cigiden.