Estudiantes de Doctorado en Ciencias de la Comunicación presentaron libro sobre la diplomacia pública digital en Latinoamérica

Matthias Erlandsen y Daniel Aguirre se propusieron un ambicioso desafío al elaborar un libro dedicado exclusivamente al desarrollo de la diplomacia pública digital. El objetivo de sus ocho capítulos es explorar la relación entre diplomacia y redes sociales en distintos países de la región y ya está disponible para ser descargado gratuitamente.  

Los alumnos del Doctorado Matthias Erlandsen y Daniel Aguirre escribieron dos capítulos en el libro sobre diplomacia digital (Foto pixaabay.

Los alumnos del Doctorado Matthias Erlandsen y Daniel Aguirre escribieron dos capítulos en el libro sobre diplomacia digital (Foto pixaabay).

Por María Ignacia Cominetti

A Matthias Erlandsen le interesaba investigar el uso de las redes sociales por parte de los Estados y entre los documentos que investigó para armar el marco teórico de su tesis descubrió que no había nada por el estilo que se relacionara a América Latina. Por su parte, Daniel Aguirre se encontraba trabajando en temas que combinaban el uso de la tecnología con las relaciones internacionales, donde el tópico de la diplomacia digital se perfilaba como el gran tema de atención de diplomáticos y gobiernos en general.

Al darse cuenta de que tenían intereses académicos similares decidieron escribir un libro que investigara la diplomacia pública digital en países que normalmente no han sido abordados por los investigadores. “Queríamos mostrar que desde este rincón del planeta también se están haciendo cosas interesantes e innovadoras, que no todo viene como modelo desde Europa o Estados Unidos”, explica Erlandsen.

El resultado de su trabajo es el libro Diplomacia Pública Digital: El Contexto Iberoamericano, que fue publicado por la Escuela de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de Costa Rica y se puede descargar gratuitamente en este link.

Para los autores, el concepto de diplomacia pública digital es relevante, porque es la manera en que los líderes mundiales conversan y se vinculan en la actualidad. “Es, en cierta medida, un paso desde la diplomacia tradicional, esa secreta, de reuniones y cócteles, a una abierta y participativa donde los líderes y las autoridades ponen atención a lo que la ciudadanía opina, a sus problemas y a sus requerimientos”, asegura Erlandsen.

El capítulo escrito por Daniel Aguirre junto a Miguel Ángel Lopez se titula “Diplomacia pública digital en tiempos de crisis: El uso de Twitteren la disputa chileno-boliviana”. Aquí se analiza en específico este tipo de diplomacia en el contexto de la demanda marítima y la referente al cauce internacional del río Silala, presentadas ante la Corte Internacional de Justicia en La Haya. Según los investigadores, desde el inicio las posturas de ambos países se vieron plasmadas en cuentas de Twitter,medio que se ha convertido en la red social preferida de la mayoría de los sujetos diplomáticos en América Latina.

Además, la posibilidad de generar un clima de opinión favorable en las redes sociales es un esfuerzo que muchos países han comenzado a valorar e incluso a considerar como imprescindible en el contexto actual de las relaciones internacionales.

Para esta investigación se revisaron una serie de tuitsque se referían al conflicto entre ambos países entre los años 2014 y 2016, que provenían de cuentas tanto gubernamentales como personales. Los resultados obtenidos arrojaron que la política comunicacional chilena es más racional y jurídica lo que contrasta con la boliviana que es más emocional y apela a la solidaridad mundial. También se obtuvo como resultado que la diplomacia pública en la dimensión digital es instrumentalizada con fines poco constructivos y se incluye el concepto de propaganda para ambas partes, aunque en diferentes grados.

“Nos pareció un período importante a analizar dada las tensas relaciones ya muy conocidas, pero adicionalmente, porque presenta una radiografía que muestra la transformación de la práctica diplomática en un contexto avanzado de digitalización de la política”, concluye Daniel Aguirre.

El capítulo escrito por Matthias Erlandsen y María Fernanda Hernández se titula “Argentina en manos de @cfkargentina” y comienza con la anécdota de cuando Cristina Fernández dejó su período como presidenta de la República Argentina. Junto a sus pertenencias y a la experiencia de haber servido en ese puesto por ocho años, se llevó también la cuenta oficial de la Casa Rosada en Twitter (@CasaRosadaAr). Este hecho único en la historia del país hizo que muchos se preguntaran por el valor de la red social.

A los investigadores les interesó abordar el caso de la expresidenta argentina porque les llamaba la atención el manejo mediático que tenía de sus cuentas en redes sociales. Consideraban que era bastante personalista e incluía altos grados de conversación y emotividad en sus mensajes. Es por esto que durante la investigación se dedicaron a comprobar si Fernández imprimió o no un estilo personalista en sus redes sociales oficiales y las consecuencias de esto a nivel país.  

Finalmente, una de sus deducciones es que, si bien la exmandataria no vio Twittercomo una herramienta de diplomacia pública digital, sí la utilizó como una plataforma para mostrar y explotar su personalidad.