Es verdad, en Chile hay noticias falsas

1 de Mayo, 2017 · Facultad, Investigación

Foto: Magdalena Olea - Facultad de Comunicaciones UC.

Valenzuela dice que los periodistas deben tomar en serio las redes sociales para su desarrollo profesional. Foto: Magdalena Olea Urrejola - Facultad de Comunicaciones UC.

Sebastián Valenzuela y Daniel Halpern realizaron una investigación que estudió la exposición y propagación de las noticias falsas en el país. Mediante una encuesta establecieron las causas de esta situación, que ocurre principalmente a través de las redes sociales.

Por Magdalena Olea Urrejola

“Las noticias falsas son aquellas que no están verificadas por ningún mecanismo tradicional y que no tienen apoyo científico o judicial, pero cuya forma de presentarse da la apariencia de que sí”, explica el profesor de la Facultad de Comunicaciones de la UC Sebastián Valenzuela, quien junto con el profesor Daniel Halpern realizaron un estudio para determinar cómo ocurren las noticias falsas en Chile.

Mediante una encuesta online a una muestra de 850 personas, que contenía preguntas con información que no estaba verificada y que se había esparcido a través de las redes sociales, como por ejemplo rumores sobre las causas de los incendios producidos en Chile durante enero y febrero de 2017, los académicos establecieron que el fenómeno de las noticias falsas en el país existe.

“Mucha gente se ha visto expuesta, la credibilidad de los rumores es moderada, y de los que creen, están mucho más predispuestos a compartirlos, y lo hacen en las redes sociales principalmente”, afirma Sebastián Valenzuela, quien además, dice que se encontraron causas que hace a las personas más proclives a la exposición y difusión de este tipo de información. “Encontramos que la gente comparte rumores como forma de reafirmar su identidad. Los que creen en teorías conspirativas, los que son más politizados y los que tienen obsesión con ciertos temas de nichos son más proclives a compartir rumores relacionados con sus creencias. El usar las redes sociales también los dispone a ver y compartir”, sostiene Valenzuela.

Si bien aún se están analizando los resultados para publicarlos en una revista indexada, Daniel Halpern presentará los hallazgos del estudio en una conferencia internacional de la Universidad de Boston, en Estados Unidos. “La táctica de desinformar siempre ha existido, pero ahora este fenómeno está potenciado por la masificación de las redes sociales y aparentemente está teniendo efectos políticos. En el caso particular de la elección norteamericana, nunca antes tan abiertamente un candidato presidencial hacía de una información falsa una herramienta política”, explica Sebastián Valenzuela, sobre el creciente interés internacional con respecto a las noticias falsas, tras la estrategia del presidente de Estados Unidos Donald Trump.

Valenzuela también explica que existe una pérdida de confianza en las instituciones de la sociedad, que dice, se crearon para establecer lo que es o no verdad. La ciencia, la universidad, la justicia, el estado y el periodismo, asegura, están en crisis. “Ese contexto, sumado a la aparición de las redes sociales, hace que el tema de la verdad se convierta en fenómeno intrigante, porque a la gente no le basta con lo que las instituciones digan. Ellos se forman una opinión y la transmiten a través de blog o redes, esparciendo rumores velozmente. Por eso, los periodistas tienen que aprender de las redes sociales y asumir que no es accesorio al periodismo tradicional. Esto es una alarma, las redes ya no son una opción, ahí se está jugando mucho más de lo que creemos”, asegura el académico.