El origen universitario de la TV chilena

27 de Abril, 2015 · Facultad

Como parte del proyecto de investigación que están llevando a cabo profesores de la Universidad Católica, se realizó el seminario “Primera Escuela. Televisión, Teatro y Cine en la EAC”.
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Un equipo multidisciplinario de profesores de la Universidad Católica realiza este proyecto Fondecyt.

Por Josefina Ortiz.

Profesores, creadores y alumnos de la Escuela de Artes de la Comunicación, EAC, fueron convocados a la Facultad para obtener, de primera fuente, testimonios que ayuden a develar el papel que jugó la Universidad en el surgimiento de la televisión chilena.  El objetivo del seminario está inserto dentro de la investigación que realiza un equipo compuesto por los profesores de Dirección Audiovisual Susana Foxley, Pablo Julio y Rodrigo Moreno, de la Escuela de Teatro Milena Grass, Ximena Vergara (Doctorante en Letras) y Jorge Iturriaga (Doctor en Historia). Los académicos ganaron en 2014 un concurso Fondecyt con el proyecto “El desafío de la televisión y el cambio de las audiencias para el teatro y el cine. Un caso de estudio: la Escuela de las Artes de la Comunicación UC, 1968-1978. La interdisciplina como antecedente de la intermedialidad”.

El propósito formal de este es, en palabras del periodista y profesor de Dirección Audiovisual UC Rodrigo Moreno, “estudiar el contexto en el cual nació la Escuela de Artes de la Comunicación, EAC, y el surgimiento de la televisión en Chile, en el sentido de cómo una escuela se vincula con las nuevas tecnologías y cómo da cuenta de ellas en sus enseñanzas”.

Esta fue la segunda actividad pública del equipo de investigación, ya que antes habían participado en el Encuentro Anual de Teoría del Cine que se realizó en la Cineteca Nacional. Ahora destacaron como invitados los fundadores de la Escuela de Artes de la Comunicación (EAC) y principales actores de la reforma universitaria que dio lugar a una televisión cultural- universitaria.

El caso de Argentina

La primera actividad del seminario estuvo a cargo de Mirta Varela, doctora en Letras de la Universidad de Buenos Aires, investigadora y autora del libro “La televisión criolla”. En su exposición, la profesora presentó extractos de las primeras transmisiones televisivas de México, Brasil, Cuba y Argentina, las cuales tenían como rasgo común puestas en escena teatrales en las que primaba el escenario, el público y la celebración. Esto da cuenta de la importancia del acontecimiento televisivo desde sus primeras transmisiones, es decir, la elección de sucesos a los que se les da un valor simbólico.  

La profesora transandina comentó que el Estado tuvo un rol preponderante en los inicios de la televisión Argentina. La primera transmisión estuvo a cargo del Canal 7, un canal mixto: de propiedad estatal pero dirigido por el empresario Jaime Yankelevich. El 17 de octubre de 1951, Día de la Lealtad Peronista, Juan Domingo Perón y Eva Duarte salieron al balcón de la casa rosada en la Plaza de Mayo para preguntarle al pueblo si estaban conformes con el gobierno. En ese momento sólo existían 2.500 aparatos de televisión.

“La presencia del poder político ocupó prácticamente todo el espacio. Al día siguiente, las revistas y los diarios no hablaron del inicio de la televisión sino de la reaparición de Evita Perón. El inicio de la televisión pasó prácticamente inadvertido”, afirmó la Dra. Mirta Varela.

Surgimiento de la TV en Chile

La primera mesa del seminario acerca del surgimiento de la televisión chilena estuvo a cargo de Eduardo Tironi, quien ejerció distintas funciones en el Canal 13, entre los años 1962 y 1973 y fue profesor de la Escuela de Artes de la Comunicación, EAC; y de Jorge Navarrete que fue uno de los fundadores de la televisión pública chilena.“En Chile la televisión comenzó… clandestina, como los chilenos”, contó Eduardo Tironi al comenzar su exposición. Se refería a que no hubo una ley sobre televisión chilena hasta 1970, cuando el expresidente Eduardo Frei Montalva estaba terminando su gobierno.

La televisión en Chile nació con un modelo cultural-universitario. La estación de la Universidad Católica comenzó funcionando en el Canal 2 en 1959 y se re-lanzó en 1961 en otra frecuencia, donde comenzó a llamarse Canal 13.  El Departamento de Comunicación Audiovisual (DECOA) fue creado dentro de la Vicerrectoría de Comunicaciones  como consecuencia de la reforma universitaria y, en conjunto, comenzaron a generar contenidos culturales que fuesen auténticamente universitarios y orientados a reflejar problemas de la vida social.

Según sostuvo Eduardo Tironi, los canales de televisión comenzaron por las escuelas de tecnología electrónica. Los ingenieros intentaron transmitir simplemente como experimentación. Desde la ingeniería se acudió al teatro. La parrilla de entretención cultural incluía clases de matemáticas, francés y biología. También había un teleteatro a la semana.

La preeminencia del relato y la dramaturgia permitió una programación cultural que fortalecía el vínculo entre la Universidad y la sociedad.

Escuela de Artes de la Comunicación, EAC

Este proyecto investigación Fondecyt ha permitido a los profesores analizar la enseñanza de la carrera de Dirección Audiovisual en la UC a través de la malla curricular y de prácticas docentes que tuvieron lugar entre los años 60 y 70.

A partir de la creación del DECOA en 1968  que estaba dedicado a producir algunos programas de televisión emitidos por Canal 13, se generó la Escuela de las Artes de la Comunicación, EAC. La aspiración de esta escuela era el estudio de la televisión, el cine y el teatro a la luz de las comunicaciones, proporcionando un importante marco teórico y reflexivo que consideraba, entre otras cosas, el deber de la narrativa.

Valerio Fuenzalida y David Benavente, fundadores de la Escuela, estuvieron encargados de la tercera actividad del seminario. Para ellos, la valorización de los géneros narrativos populares que eran ignorados y la preocupación por alimentar esa opción narrativa fue un punto importante a la hora del estudio del fenómeno de la Comunicación.

Valerio Fuenzalida finalmente, enfatizó que la Vicerrectoría de Comunicaciones y la EAC tuvieron como misión pensar la comunicación desde la vida social. “La universidad debe pensar la sociedad y estar sensibilizada con problemas nacionales. Nosotros creíamos que generando programas con aportes culturales íbamos a transformar a Chile. Esa era nuestra pregunta”.