Editor de The Observer considera que ante el cambio digital debe existir una decisión filosófica

2 de Diciembre, 2013 · Sin categoría

En Viernes de Medios, el irlandés John Mulholland habló sobre su experiencia como periodista y de cómo llegó a ser editor de este medio socialdemócrata inglés. Sostuvo que el paywall no ha sido la solución para sostener a los medios económicamente, y que debe ser una decisión más bien filosófica que económica, sobre todo para enriquecer la experiencia de los usuarios y de los periodistas.

Cómo John Mulholland se convirtió en el editor de uno de los medios más importantes de Inglaterra, es una de las preguntas que surgen cuando uno ve a este periodista irlandés, que con una actitud sencilla, dócil, y con un inglés muy lento y pausado –como si entendiera a la audiencia a la cual se dirigía- asistió al programa Viernes de Medios de nuestra facultad. Habló de su experiencia en la prensa escrita y los desafíos que ha tenido que enfrentar, tanto en The Guardian como hoy en el diario dominical The Observer.

Con catorce años de edad, y antes de ir a jugar fútbol, John asistía a la iglesia. Allí encontraba su espacio para comenzar a desarrollar su faceta periodística. "En esos tiempos habían periódicos afuera de las iglesias. Compraba The Observer, me sentaba atrás y podía leer y estar escondido del sacerdote al mismo tiempo. Entonces The Observer estuvo en mi sangre desde muy temprano", comentó este periodista a sus colegas y profesores de nuestra facultad Julia Eugenia Martínez y Sebastián Valenzuela.

John Mulholland, editor del diario dominical inglés The Observer

 

Empezó en un diario local en Irlanda. No tenía muchos contactos y pensó que en ese medio su trabajo podría tener mayor impacto. Así llegó al The Guardian Media Group en 1990, como editor asistente de la sección de Cultura, del Guardian. En 1998 dejó el conglomerado, pero por tan solo tres meses, puesto que volvió luego como editor adjunto al Observer el mismo año.


Crisis económica y los medios impresos
John Mulholland asumió el puesto editorial del socialdemócrata The Observer, en el año 2008 y un año después enfrentó su primera crisis económica en ese cargo. Por ello, en 2010 debió reducir el tamaño y secciones del diario, asumiendo que muchos de los lectores migrarían a otros medios y plataformas. "Lo que podemos hacer mejor como diario dominical es ofrecer contexto, reflexión, análisis", sostuvo el periodista respecto a los contenidos que se mantuvieron, tales como política, relaciones exteriores, cultura y artes, ciencia y tecnología, y economía.
Ese proceso significó que The Observer tuviera que despedir a cerca de 70 personas "Fue un tiempo terrible porque cerramos tres revistas mensuales, de música, deporte y femenina y mucha gente tuvo que irse. Lo que le dije a todo el mundo es que no era una cosa personal, sino que siempre fue poner al diario primero", explicó John Mulholland y agregó que, "había que sobrevivir y esa fue nuestra forma de sobrevivir". De esta manera, el medio inglés era más pequeño con una audiencia más chica, pero que de igual forma funcionaba para ellos.

Pero, esta crisis era el síntoma de lo que vendría más adelante. Con la era digital y el uso de Internet, John Mulholland comenzó a dimensionar lo que significaba este cambio cultural para los medios de comunicación. "El mercado de los diarios impresos se reduce todo el tiempo. Hicimos una encuesta sobre diarios europeos, parecidos al The Observer, y mostraron el mismo patrón: la venta del diario bajó, la publicidad bajó y la circulación bajó. En los últimos años ha bajado un 20% en circulación", explicó el periodista y agregó que, "había otro grafico que nos decía cuánta gente nos leía digitalmente y el gráfico iba en dirección contraria".
Ante este nuevo escenario, comenzaron a estudiar las formas de ganar dinero a través de la edición online de The Observer, pero Mulholland considera que es difícil cobrar en los medios digitales, puesto que la lealtad de los consumidores en esta plataforma es menor y los lectores van cambiando constantemente. Este editor de The Observer considera que el paywall no ha sido la solución, por lo que el dilema continúa.

El profesor Sebastián Valenzuela le preguntó al editor de The Observer sobre cómo este medio enfrentó la crisis económica, que fue el año 2009.

 

La pregunta filosófica

John Mulholland entiende este nuevo cambio de lectoría como un desafío, en el que es importante comprender las dinámicas que se producen en la red, para sustentar a los medios de comunicación. "Filosóficamente tú tienes que estar abierto y habilitado, tienes que estar operativo y en línea con los valores culturales del mundo digital. Tú tienes que compartir, tienes que responder, tienes que interactuar, tienes que estar abierto para tus lectores", sostuvo el periodista y agregó que, "entonces, lo más importante de los diarios y del paywall, es que no es una decisión económica, es una decisión filosófica". Una de las políticas que ha empleado el The Observer es que sus contenidos sean finalmente gratuitos y que el usuario solo pague por las aplicaciones de este medio que corresponden tanto para sistemas Android como Apple.

Siguiendo la línea de la era digital, para Mulholland la audiencia toma un rol más importante en los medios digitales, puesto que opinar por estas plataformas es libre y gratuito. Sostuvo que muchos periódicos temen que sus lectores comenten sobre sus artículos y critiquen lo que allí se hace. Sin embargo, este editor de The Observer ve una ventaja que hay que aprovechar, "la audiencia puede entregar información que puede servir para las historias y para crear historias", señaló y agregó que los medios deben permitir estos espacios, porque ayudan a enriquecer la información periodística.

La conducción del programa estuvo a cargo de la profesora Julia Martínez.

 

¿Cómo lidiar con los errores? Ante esta pregunta de Sebastián Valenzuela, John Mulholland finalizó el Viernes de Medios comentando un hecho ocurrido hace diez años , donde una persona publicó una columna en la versión digital de The Guardian, sobre transexuales y en el que en tres frases no se decía cosas adecuadas sobre este grupo de personas. La gente se molestó y Mulholland tuvo que sacarla de la sección. Ante este error, el diario convocó a dos reuniones con personas transexuales ; Según el periodista esto "muestra que abrirte para reparar el daño permite que ahora entendamos mejor los temas que involucran a ese grupo".

 

Revisa el capítulo en el siguiente link.