Decano Silvia Pellegrini: “Transparencia y coherencia es lo que hay que trabajar en la comunicación de la Iglesia”

20 de Abril, 2015 · Facultad

En la tercera versión del Seminario Internacional de Comunicación de Iglesia organizado por DUOC UC, la decano de la Facultad de Comunicaciones dictó la charla “Cómo poner la estrategia en la comunicación de la Iglesia”.
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La decano Silvia Pellegrini expuso en el 3er. Seminario Internacional de Comunicación de Iglesia.

Por Patricio Miranda H.

‘Cómo poner la estrategia en la comunicación de la Iglesia’ era el tema de la ponencia que presentó la decano la decano de la Facultad de Comunicaciones, Silvia Pellegrini, expuso en el tercer Seminario Internacional de Comunicación de Iglesia, organizado por DUOC UC, la Conferencia Episcopal y la Facultad, que se llevó a cabo en el Centro de Extensión en la Casa Central de la casa de estudios, el 14 de abril recién pasado.

”La palabra estrategia suele asociarse a una sensación de manipulación", dijo al inicio. "Pero no es así, una estrategia es una forma de aproximarse a un problema”. En este caso se trata de cómo lograr llegar a todo el público que apunta la Iglesia con un mensaje único y que al mismo tiempo tiene que ser dicho de múltiples maneras. Ese es el  principal desafío que la decano Pellegrini reconoce debe enfrentar la Iglesia en términos comunicacionales.

Enmarca ese desafío, el que en un mundo cada vez más globalizado existan choques entre las culturas y problemas de identidad que se hacen cada vez más patentes. Y donde la posmodernidad también aporta lo suyo puesto que la tecnología que la sustenta genera fragmentación de la atención y una atención preferente hacia los intereses del propio yo. “Estamos en un mundo con una exacerbación enorme del yo”, afirmó. “Y cuando hacemos grandes discursos pensados para cientos de personas, ese yo probablemente se aleja. Y se aleja con fuerza”.

Es que para Silvia Pellegrini existen  cambios culturales que necesitan ser tomados en cuenta en el ámbito de las comunicaciones. “Hoy son fundamentales los temas de transparencia,  y el cómo lidiar con la ruptura de las confianzas, por ejemplo. Porque romper la confianza es facilísimo, volverla a atraer es muy difícil”.  Agregó que “transparencia y coherencia son los grandes pilares comunicacionales que hay que trabajar en la Iglesia”.

Otro punto que la decano hizo hincapié fue en relación a la importancia de las  audiencias en el actual entorno comunicacional. En un mundo en el que existen cada vez más posibilidades y medios para expresarse, lo  más difícil no es emitir un mensaje sino hacerse escuchar, conseguir un público. “Las  audiencias de hoy, están  fragmentadas, por eso no siempre es  necesario pensar en  una audiencia general”, afirmó Pellegrini y agregó que pueden generarse mensajes para grupos específicos que sean muy eficientes en la difusión.

Asimismo, llamó también a entender y hacerse parte de los cambios culturales que  están surgiendo, sin tenerles miedo ni marginarse, manteniendo la verdad doctrinaria. Profundizó además el argumento, planteando la necesidad de entender de manera completa los cambios que permite la tecnología. Estos no consisten sólo en usar internet o las redes sociales para emitir un mensaje  sino que permiten incorporar una nueva forma de pensamiento en torno a la comunicación en red; es decir una difusión desde grupos pequeños a audiencias más generales y en dirección desde y hacia ellas. Significa un diálogo comunicacional donde las ideas se  retroalimentan, dijo.

Este cambio también lo quiso reflejar en el paradigma clásico de la comunicación en cuanto emisor, medio, mensaje, receptor. “Hoy en día es una reducción completamente falsa. Estar en la comunicación en red supone otra lógica de entrada y salida, un impulso de múltiples nodos”, contó.

Por último se refirió a la importancia de la emoción en la comunicación de hoy,  Y su rol en la cercanía que el receptor experimente frente a una historia, sin que ello impida el adecuado traspaso de conocimientos.

Frente a la pregunta de uno de los asistentes sobre los casos de abusos en la Iglesia, la decano fue clara al respecto. “Para los afectados, esas heridas no se cierran nunca. Frente a ellos, lo único que se puede hacer es acogerlos a tiempo, tomar internamente  las medidas que haya que tomar y reconocer públicamente esa situación como errores de una institución que no es perfecta, porque es humana”, afirmó. “Ser realistas y veraces en esos temas es muy importante en el plano comunicacional. La Iglesia tiene que reconocer aquello que pasó cuantas veces sea necesario y con toda la transparencia necesaria en el caso”.