David Bravo, presidente de la Comisión Asesora sobre el Sistema de Pensiones: “las personas no nos preocupamos por el futuro”

26 de Octubre, 2015 · Miradas, Señal UC

La Comisión Bravo entregó el 14 de septiembre a la presidenta Bachelet un informe con 58 recomendaciones para reformar el sistema previsional chileno. Un aumento en la edad de jubilación, la creación de un fondo de cotizaciones mutuo entre parejas y la eliminación de los multifondos A y E son algunas de ellas. La profesora Soledad Puente habló con David Bravo, presidente de la comisión, en torno a este y otros puntos en un nuevo capítulo de Miradas UC.

Por Juan Pablo Casado.

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Las bajas pensiones que reciben los trabajadores es un tema de preocupación para la mayoría de los chilenos.  Eso cree David Bravo, presidente de la Comisión Asesora sobre el Sistema de Pensiones, la que el 14 de septiembre  entregó un informe a la presidenta en el que se sugieren medidas para reformar el sistema previsional vigente.

 “El tema de las pensiones es un tema muy relevante para cada uno de nosotros. Debemos preocuparnos desde temprano de él, porque o si no, deberemos enfrentar serios problemas al momento de la jubilación”, asegura Bravo. Él y los 24 restantes miembros de la comisión que lleva su apellido entregaron el 14 de septiembre un informe a la presidenta en el que se sugieren diversas medidas para reformar el sistema previsional vigente.

Para el economista y profesor de la UC, el origen del problema se remonta a la reforma al sistema introducida por Pinochet el año 81. “Reportes oficiales de le época hablaban de que la gente iba a tener una pensión del orden del 70% de su remuneración si es que cotizaban de manera regular. El sistema en el año 81 se instituyó sin un estudio riguroso y acabado”. El gran error del sistema, según Bravo, es que se diseñó teniendo en mente un grupo pequeño de la población. Además, parámetros como la edad de jubilación fueron mal calculados. “El sistema del año 81 no era un Sistema de Pensiones, ya que para serlo en su esencia, debe incorporar la preocupación por el alivio de la pobreza y la vejez y eso no ocurrió en Chile hasta el año 2008”. Aquel año, la presidenta Bachelet promulgó la reforma previsional que creó el Sistema de Pensiones solidarias.

 

Las propuestas de la comisión

La pensión solidaria “básicamente establece una garantía: un piso de pensión, independientemente de la situación económica de las personas al momento de pensionarse”, explica Bravo. Si al momento de jubilarse uno cae en el 60% más pobre de la población, se puede optar a un subsidio por un monto de 90.000 pesos mensuales, el que se adiciona al entregado por las AFP. Para el economista, esto es una garantía porque nadie sabe dónde se encontrará al momento de pensionarse. Otro punto introducido por la reforma de 2008 fue el de establecer incentivos, como el ahorro personal, para que las personas coticen continuamente.

Dice Bravo, “el Sistema de Pensiones no es el sistema de AFP. Hoy día el pilar solidario da cuenta de una parte muy relevante de la pensión que tiene una persona”. Para la mayoría de la población (60%), este aporte estatal es una fracción importante de su cotización final. Según el economista, con este sistema se ayuda a sacar a gente de la pobreza y a mejorar la distribución del ingreso.

La comisión presidida por Bravo sugirió al ejecutivo que la cobertura del pilar solidario debiera incrementarse a lo menos al 80% de la población más pobre, con la meta de llegar al 95% en el tiempo. Esto significaría incluir a los sectores de ingreso medio.

Otro objetivo que busca cumplir la comisión es llegar a una igualdad de género en las pensiones. La mayoría de las mujeres, debido a una mayor discontinuidad en mundo laboral y a una brecha de remuneraciones con respecto a los hombres, llega a una pensión que en promedio es 40% inferior a la de ellos. Además, la edad de jubilación es a los 60 años, cinco menos que la de los hombres. Esto se refleja en que dos tercios de los beneficiarios del pilar solidario sean mujeres.

El grupo de trabajo también propuso que del 10% cotizado, la mitad se transfiera a la cuenta de la esposa o pareja, ya que como esta suele desempeñarse con mayor frecuencia en los roles domésticos; esto influye negativamente en su pensión final. “Nosotros como sociedad deberíamos ponerle valor al trabajo no remunerado. El trabajo no remunerado es también trabajo”, argumenta el académico

“Los gobiernos venideros tendrán que tener una política laboral para personas mayores”, asegura Bravo. Aumentar la edad de cotización es una de las sugerencias que hizo la comisión a Bachelet; “prometerle una pensión a las personas a los 60 años es una mentira. Gracias a los avances de salud, se llega a la edad de jubilación con muchas más capacidades que en el pasado", sostiene Bravo. En términos concretos, lo que se propone es aumentar la edad de cotización de las mujeres de los 60 a los 65 años, la misma que la que tienen actualmente los hombres.

Y como la población de Chile cada vez envejece más, el economista cree que el empleador necesitará de esta fuerza laboral. Para reforzar la medida, la comisión sugirió que el Estado entregue un subsidio, de hasta el 30% de la remuneración, a los trabajadores que superen los 60 años de edad. Del total, 20% irá al trabajador y 10% al empleador.

El aumento gradual de la cotización de un 10% de la remuneración a un 14% de esta es otra de las propuestas que hizo la comisión a la presidenta Bachelet. El 4% adicional estará a cargo del empleador, “y de ese 4%, la mitad irá a un fondo solidario que permitirá financiar el paquete solidario que ofrece el sistema” explica Bravo.

También cree que la eliminación de los fondos de cotizaciones A y E sería beneficiosa para el Sistema de Pensiones, “las personas no nos preocupamos por el futuro, ni nos interesa saber demasiado del Sistema de Pensiones. La gente solo sabe cuánto gana en términos líquidos”. Para el economista, esta medida ayudará a simplificar el sistema de multifondos, lo que permitirá a los cotizantes lograr una mejor pensión.

 

El rol del Estado en las pensiones

Bravo asegura que el tema central de las pensiones no solo se trata de ahorro personal, “los problemas que tenemos a la edad de pensionarnos no solo tienen que ver con falta de ahorro, sino con un rol más activo que debe haber tenido el Estado, además de las AFP y los privados, en educar más a la población”.

 “Cuando uno diseña un Sistema de Pensiones lo debe diseñar para un conjunto de la población, no para un segmento”, cree Bravo. Y agrega que el sistema solo funciona bien cuando las personas cotizan regularmente (80% del tiempo o más). Pero, este grupo de personas es un segmento pequeño de la población, por lo que se hace necesario que el Estado y el sistema eduquen a las personas. Solo así, asegura, se llegará a una pensión digna.

La entrevista completa a David Bravo en Miradas la puedes ver aquí