Cortometraje animado de estudiantes UC competirá en el Festival Annecy 2012

28 de Marzo, 2012 · Sin categoría

El proyecto de título “Bajo la luna” de egresados de Dirección Audiovisual fue seleccionado en el festival de animación más importante a nivel mundial. Enrique Ortega, director de la animación stop motion, viajará entre el 4 al 9 de junio al festival francés.

 

No hay actores ni escenarios reales. Con alambre, espuma y mucha plasticina, Enrique Ortega dio forma al protagonista de “Bajo la luna”, el cortometraje animado en stop motion que dio término a sus trabajos universitarios y que tras quedar en la selección oficial del festival de Annecy, será visto por cientos de espectadores, creadores, productores y financiadores de la industria audiovisual, durante los 5 días que dura el festival.

 

De 2.400 cortometrajes de fin de estudios, quedaron sólo 50, siendo “Bajo la luna” junto a un cortometraje de Costa Rica, las únicas películas de toda Latinoamérica en entrar a la selección de esta categoría.

 

“Esta noticia es importante porque también destaca la diversidad de géneros, formatos, lenguajes que se trabajan dentro de la carrera. En años anteriores hemos tenido trabajos que han quedado seleccionados en muestras y festivales, pero nunca había sido en el ámbito de la animación. Kike ha hecho un trabajo soberbio, de mucho esfuerzo y talento”, afirma Rodrigo Moreno, director de Dirección Audiovisual UC, sobre el reconocimiento internacional de uno de los trabajos de título del año 2011.

El corto "Bajo La Luna" trabajó con la técnica stopmotion (Foto Andrea Puyalto)

 

La apuesta por la animación

“Bajo la luna” está inspirada en una carta del escritor Howard Phillips Lovecraft. De ese texto, Enrique Ortega hizo una interpretación libre para crear el guión de un thriller psicológico sobre un hombre atrapado en su propio sueño: “Yo en el fondo quería hacer un tributo. Me sonaba muy bonito el hecho de que desde chico este escritor estuviese presente de manera creativa en mí. Y cerrar el ciclo de la universidad con una historia inspirada en uno de sus relatos, se sentía muy bien”, cuenta Kike.

 

Con esta inspiración llegó a armar el proyecto que realizó junto a su amigo Gastón Fuenzalida, quien al conocer la idea se entusiasmó de inmediato con las labores de producción.  “Creo que con Kike funcionamos porque nos conocemos bien. La comunicación fue la que nos ayudó a afrontar mejor las dificultades que se iban presentando en el camino”, cuenta Gastón, quien relata que mientras el director se ocupaba de la parte creativa, él gestionaba los temas administrativos y de orden para cumplir las metas del rodaje.

 

“Un proyecto de animación siempre es ambicioso. El intento de narrar desde lo inanimado, desde piezas que hay que construir desde cero, especialmente en el caso del stop motion, es un desafío muy grande que requiere de mucho oficio y preparación”, explica Álvaro Ceppi, el profesor que guió el desarrollo del corto “Bajo la luna”.

 

Así, y en un ajustado tiempo de 3 meses, Enrique y Gastón trabajaron con el apoyo  de amigos y la productora “Sólo por las niñas”, para dar vida a los poco más de 7 minutos que dura el corto. Las jornadas fueron agotadoras. Mientras algunos trabajaban en una sala en el montaje y producción, el director se encerraba entre cuatro paredes negras. Moviendo focos y sacando fotos de cada movimiento de las marionetas, que luego animaba para crear los clips de video. “Fue terrible, porque a diferencia de un trabajo con actores donde uno está súper sujeto a horarios, nos podíamos explotar hasta la última gota de sudor. Fue un trabajo en conjunto. Noches sin dormir. Siestas entre sillas de oficina. Pero salió en el tiempo que tenía que salir”, cuenta Enrique con satisfacción.

 

Después vino la presentación final, donde obtuvieron una gran calificación por parte de la comisión evaluadora de los trabajos de título. Enseguida, los integrantes de la productora “Sólo por las niñas, quienes hicieron la co-producción del corto, alentaron a los recién egresados a enviar su trabajo a Annecy. Así, Enrique Ortega viajará por primera vez a Europa en junio, a tratar de promover su película y a conversar con grandes del mundo de la animación.

 

“La Facultad si bien no me entregó las herramientas específicas para poder fabricar animación, sí me enseñó a dirigir que es para lo cual  yo entré a esta escuela. En ese sentido quedo muy agradecido, y creo que en el fondo, la iniciativa propia y el ensuciarse las manos, es lo que de verdad te va ayudar a encontrar las herramientas que tú finalmente vas a ocupar el resto de tu vida”, dice Enrique sobre su sueño de dedicarse a dirigir filmes de animación.