Comunicaciones al servicio de la visita del Papa Francisco

El paso del Santo Padre por el campus Casa Central convocó a más de 3.000 invitados y a un grupo de voluntarios que se dedicó por meses a preparar el evento histórico. Entre ellos tres miembros de la Facultad que pusieron en marcha todo un operativo comunicacional y audiovisual que incluyó un noticiario, gestión de prensa nacional e internacional, y un futuro documental.

Por Rosario Gallardo

El 17 de enero pasado, el Papa Francisco terminó su recorrido por Santiago en la Casa Central de la Universidad Católica. A pesar de que se trataba del menos multitudinario de los eventos que formaron parte de su paso por Chile, fue una megaproducción de meses en la que la Facultad de Comunicaciones tuvo un rol protagónico y trabajó mano a mano con la Comisión Nacional de la visita.  

visita del papa

3.000 invitados asistieron a este evento, que por su carácter más íntimo requería una mayor atención a cada detalle, y, a la vez, permitía el uso de recursos que le dieran un sello especial al evento. Macarena Baeza, productora audiovisual de la Facultad, se involucró en la planificación desde agosto, a través del proyecto EmPapaTV. La iniciativa nació como una solicitud de la Comisión Nacional de crear un noticiero que informara sobre las actividades previas a la llegada del Sumo Pontífice. “Para EmPapaTV se abrió una convocatoria para voluntarios de la Facultad y externos. Por esto tuvimos la posibilidad de trabajar con un grupo de audiovisuales de Duoc, periodistas UC y el equipo interno de la Facultad, donde está Patricia Torrentegui, Max Santelices y Felipe Fernández, que nos fueron ayudando con la realización”, cuenta Baeza.

El proyecto informativo consistía en principio en la entrega de tres cápsulas, las cuales podían ser utilizadas como piezas individuales o a modo de bloque, pero finalmente se convirtió en un noticiario de ocho capítulos de aproximadamente tres minutos de duración, que se difundieron a través de redes sociales y que profundizaron en la figura del Papa, sus mensajes y las actividades que desarrollaba la comisión. El último capítulo se lanzó horas antes de que Francisco pisara territorio chileno, sin embargo, el trabajo no terminó ahí.  

Macarena fue contactada anteriormente por Roberto González, coordinador general de la visita para que colaborara de forma directa en la generación de recursos audiovisuales para el evento mismo. “Decidimos que lo más importante desde el punto de vista audiovisual, era generar una exposición de la previa de la visita, un registro de las actividades que decidió hacer la Universidad, como el Festival por la Paz, Pinta la Paz, misas y seminarios”, recuerda.  

Pero al igual que como ocurrió con EmPapaTV, la idea inicial fue creciendo. “En la previa de la llegada del Papa, tuvimos a dos conductores, Ignacio Melo y Cecilia González, ambos exalumnos de la Facultad. Se mostraron videos, se entrevistó a las autoridades, hubo espectáculo musical y con todo eso hicimos una programación hasta que llegó”, cuenta Baeza. Aunque no estaba presupuestado que el Santo Padre se adelantara 30 minutos. “Estábamos preparados para que llegara un poco antes, pero no tanto. Lo bueno es que lo sorteamos de la mejor manera y, siendo un espectáculo en vivo, nadie supo que fue un problema. Todos sabíamos nuestros roles y lo que teníamos que hacer”, agrega.

A dos semanas de esa experiencia histórica, el área audiovisual de la Facultad trabaja en la realización de un documental que registre el paso del Papa por la UC, en el marco de los 130 años que cumple la Universidad, el cual será exhibido en el día del Sagrado Corazón.

El profesor José Antonio Soto también fue parte del equipo voluntario audiovisual. “Al principio, Macarena me pedía ayuda en detalles y después, a finales de noviembre, me empezaron a pedir cosas mucho más específicas en el tema técnico, TV, configuración de equipos”, comenta.

Macarena lo puso en contacto con la Dirección de Artes y Cultura UC, específicamente con Miryam Singer, quien estaba a cargo de la realización del espectáculo audiovisual que ocurría durante el paso del Sumo Pontífice por Casa Central. “Mi trabajo fue, básicamente, encargarme de que Miryam pudiera preocuparse de la calidad del espectáculo sin tener que ocuparse de la contingencia de producción que estaba detrás. Eso implica coordinar con guardias, los oficiales del Vaticano, los puntos de prensa, etc., para que todo resultara artísticamente perfecto”, especifica Soto.

A diferencia de otras megaproducciones en las que había participado, el gran desafío para él tenía que ver con generar una cultura común entre los equipos de trabajo y los voluntarios. “Trabajábamos con mucha gente que tenía mucha disposición y buena voluntad, pero poca experiencia y, por lo tanto, se cometieron errores logísticos que no eran graves, pero había que estar atento a detalles chicos. Tuvimos que hacer un esfuerzo en ponernos de acuerdo con ciertos conceptos o criterios”, asegura.

A esto se sumó la relación con el Vaticano: “Entre todas las personas que acompañan al Papa estaban coordinados, pero cuando hablaban con nosotros habían ciertos matices de diferencia. Por ejemplo, de repente querían tal puerta abierta para el acceso de los invitados y otro para los medios, después nos decían que querían un solo un acceso. Esos detalles eran desafiantes, pero  el resultado fue satisfactorio. La gente vivió una buena experiencia, se sintieron acogidos y se fueron con una buena sensación”, observó el profesor.

De la Universidad hacia afuera

Carolina Guzmán es la encargada de prensa de la Facultad y hasta tres semanas antes de la llegada de Francisco sólo sería una invitada más al evento. Eso hasta que le solicitaron ayuda desde la Vicerrectoría de Comunicaciones de la UC. “Me llamaron para apoyar al equipo de periodistas de la Vicerrectoría y otras unidades en la gestión de las notas en prensa, que tenían que hacerse antes del 17 de enero”, recuerda.

Esto iba de la mano de una segunda fase de colaboración que consistió en estar a cargo de ayudar a los fotógrafos internacionales y nacionales que cubrieron el evento , además de estar atenta a los requerimientos de los medios que pudieran surgir.  “Llegamos alrededor de las tres de la tarde hasta que terminó todo. Nos dividimos las funciones, pero en el momento también surgían cosas imprevistas. Por ejemplo, llegó un fotógrafo sin periodista, así que lo ayudé toda la previa. Me tocó hacer también fotos sociales”, cuenta la periodista.

Aunque el día mismo del evento, no hubo minuto de descanso, para Carolina el desafío más grande en este rol voluntario fueron  las dos semanas previas. “Lo más difícil fue competir con todas las noticias que estaban cubriendo la visita. Teníamos que buscar algo nuevo que aportar para que los medios difundieran, sobre todo considerando que estaban todos pendientes de los eventos oficiales masivos”, explica.

Sin embargo, el trabajo tuvo un balance positivo y le permitió vivir la visita del Papa de una forma diferente a la que esperaba. “Valió la pena, todo resultó bien aunque después vino el cansancio. Es emocionante que te llamen a ayudar, al principio iba a venir como una espectadora más, pero esto fue distinto, tuvo otra connotación. Además, el equipo estaba muy emocionado y había un ambiente de alegría”, asegura.