Comparto, luego existo: viralizando emociones

23 de Septiembre, 2016 · Escuela Periodismo, Facultad

El profesor Sebastián Valenzuela, junto con Arturo Arriagada sociólogo y docente de la Universidad Adolfo Ibáñez, investigaron el fenómeno de compartir y consumir información a través de redes sociales, enfocado en las emociones que hay detrás de estos procesos.  Su investigación conforma el capítulo “Viralizando la emoción y por qué la compartimos online”, que es parte del libro “El mundo en mi mano, la revolución de los datos móviles”.

Por Mateos Correa

El libro “El mundo en mi mano: La revolución de los datos móviles” analiza el uso de redes sociales y la digitalización como un fenómeno preponderante en nuestra sociedad actual. En el capítulo n°6: “Viralizando la emoción, y por qué la compartimos” se puede ver la profundización del efecto de compartir contenidos, enfocado en el empuje emocional que esto conlleva.  La teoría de la afectividad se ve presente al momento de interactuar con las redes sociales. Una persona se ve más llamada a consumir el contenido online cuando se genera un impacto emocional  más fuerte, y a su vez comparte contenido que genera emociones positivas. “Hay una diferencia entre lo que uno ve y lo que uno comparte”, opina uno de sus autores, Sebastián Valenzuela.

¿Qué los motivó a realizar esta investigación?

La idea es investigar de qué forma las redes sociales están incidiendo en la manera en que la gente se informa. Qué atributos de contenido aumentan o disminuyen la posibilidad de que la gente comparta esa información en redes sociales. Los medios tradicionales han perdido la importancia que tenían antes, en cuanto a la captura de la atención. En la medida en que los periodistas y los medios logren entender de qué forma se consumen las noticias, tienen más probabilidades de que ellos puedan adaptar su contenido para seguir manteniéndose relevantes. Antes, los medios tenían una audiencia muy garantizada, pero pierden circulación y no sólo por sus formatos online. Ahora hay muchos más nichos, medios y factores que inciden. El capítulo hace referencia a las emociones, hay toda una pregunta en torno a si las emociones positivas o negativas se comparten más o se comparten menos.

¿La teoría de la afectividad en el consumo de información, solo aplica para el soporte online, o funciona para otros soportes?

En general, la emoción es parte del ser humano y está siempre presente en todo. Vivimos con y de las emociones.  Uno las ve en otros medios y en las redes sociales. Lo que hice fue agarrar una teoría, la de la afectividad, esta plantea que el ser humano usa las emociones como mecanismos de alerta, para saber qué hacer o cómo reaccionar, y en las noticias las emociones guían la motivación para buscar o no buscar información. Cuando tú te sientes amenazado o (con) incertidumbre, eso te motiva a informarte más porque tienes que resolver esa duda. Uno diría que uno comparte las noticias que te causan más miedo, pero no es así.

¿Nos estamos enfrentando a una cúspide, un boom, de la manifestación de redes sociales, o es  un fenómeno que va en ascenso?

Las redes sociales son un blanco en movimiento, siempre están mutando. El Facebook del 2016 es parecido al del 2004 pero no son iguales. Las personas en la medida que van domesticando estas plataformas, van aprendiendo otras cosas; son normas sociales internas, que entre usuarios entienden. La tecnología te permite hacer algo, pero por otro lado las personas van adecuando esto a su propio uso. Por mucho que las plataformas sean iguales la gente determina que una va a ser ocupada de una forma y otra de otra forma.  Como la estrellita de Twitter que luego pasó a ser un corazón, los mismos usuarios le dieron un uso distinto y así van mutando las redes.

¿Cómo estamos  a nivel internacional?

Hay poco estudio, hay más en U.S.A. y en Europa, algunas cosas en Argentina, pero en general, poco en Latinoamérica. Uno ve que hay consistencia en algunos tópicos, pero en el tema de las emociones, no. Yo pensaba que las noticias negativas son más compartidas en Facebook, pero mientras más positivo, más se comparte.

Tras el estudio de las emociones en la web, los autores de esta publicación se encuentran trabajando en lo que será la segunda parte de la investigación: el uso del Framming para la construcción de noticias y qué encuadres son los que te permiten viralizar más la información. Esta segunda parte está contemplada para noviembre de este año.