Carlos Peralta: “En Latinoamérica no hay una expertise en guion”

7 de Agosto, 2013 · Sin categoría

El experto colombiano, desarrollador de contenidos y guiones para el cine, habla de su vasta experiencia en el proceso de revisión y asesoría narrativa en la industria audiovisual. En la facultad, Peralta dictó conferencias, charlas y talleres como parte del programa de Coproducción Audiovisual Internacional.

 

Carlos Peralta es un colombiano a quien el guion y la narrativa siempre le han atraído desde muy pequeño. Hoy es uno de los grandes promotores del desarrollo de la industria del cine, focalizado en la escritura de buenos guiones cinematográficos. Su venida a Chile fue de tres días intensos, entre conferencias, charlas y talleres, en donde el relato sobre su experiencia se hizo relevante para el mundo audiovisual. Peralta fue parte del equipo de Dynamo Capital (Fondo de capital privado para inversión en cine Iberoamericano), analizando los guiones que llegaban a sus manos; uno de ellos fue Contracorriente de Javier Fuentes-León (2009). En el año 2012, ganó el premio "Young Creative Entrepreneur" del programa de emprendimiento en industrias creativas del British Council, gracias a su proyecto Punto de Ataque, donde es director gerente. En éste se dedica al estudio de desarrollo de guiones internacionales.



Carlos Peralta, experto en el desarrollo del guion cinematográfico

 

¿Cómo tú llegas al cine y al guion?


Mucho amor desde pequeño por el cine, pero un desvío para estudiar economía, por culpa de una película que me sacó del camino del cine, hasta que finalmente pude retomar. Mi experiencia es relativamente corta respecto al cine, porque tengo solo seis años trabajando en empresas de cine. Particularmente no me gusta mucho la producción, pero sí en cambio me gusta mucho leer, me gusta revisar, pensar en lo narrativo, en los cuentos, y trabajando en Dynamo me permitió el rol de leer las historias, filtrar lo mejor. Ahí surgió la idea de realizar una empresa que estuviera abierta a esto, a los diferentes productores para que tuvieran asesoría sobre sus guiones. Cuando me conecto con la industria del cine entro a ese espacio de los guiones, tener que leerlos y evaluarlos. Es una experiencia riquísima...


¿Cómo es este proceso de escritura de guiones en sí. Cuando tu revisas los guiones, qué elementos son importantes dentro del guion que un escritor debería considerar al momento de pensar en la historia narrativa?


En parte el feeling, entonces uno quiere tener un gran sentimiento de gusto a medida que va leyendo la historia. Lo que realmente pasa es que la lectura está muy placentera y de repente se cae, y hay momentos en que la lectura no genera ningún placer, entonces quizá esa historia requiera menos atención o requiera muchísimo más trabajo para llegar a algo más interesante. A nivel analítico, pues uno quiere mirar la estructura de la película, en qué orden están pasando las cosas, y si logran transmitir una intensificación de algo, de conflicto, de sentimiento, de manera que uno realmente sienta que está subiendo la presión de la sangre, a medida que se está leyendo.
Respecto a los personajes, lo que uno busca en términos técnicos es caracterización y carácter ¿Son consistentes las caracterizaciones y la forma cómo se visten, los materiales que usan, los sitios donde viven? Y a medida de que van pasando los eventos, la relación con el personaje genera que se exprese su carácter, que se vaya desnudando, revelando.
Eso no quiere decir que si el personaje no cambia en la historia, necesariamente la historia esté mal, habría que ver cuál es el contexto de la historia, qué tipo de historia es, qué temas está tratando de expresar.
Uno busca a veces los temas de que habla la historia, y quizá esos son los tres grandes elementos: los personajes, la estructura, y el tema. Algunos adicionales son los diálogos, quiero ver si los diálogos son consistentes con los personajes que los dicen..

El experto realizó una presentación en el contexto del Taller de Coproducción Internacional


¿El conflicto y luego la resolución de este conflicto puede ser importante dentro de un buen guion, para contar una buena historia?


Eso es la intensidad del deseo del protagonista por conseguir lo que quiere, contra la intensidad del deseo de los obstáculos por evitar que él lo consiga. Entonces, la intensidad del conflicto crece y por lo tanto hace que sean muy atractivas las películas, las historias, y eso usualmente falla. Puede ser una película intimista con una sola persona en un cuarto, okay, porque lo que quiero es no volver a sentir este trauma que me pasó cuando era niño y ese es mi deseo. Yo quiero eso, lo quiero demasiado, ¿Podré realmente solucionarlo? Pero mi otro lado del alma está totalmente empeñado en que yo siga recordando ese trauma...


¿Qué pasa con el elemento de lo local, de la cercanía, de la proximidad. Cómo el guion puede enamorar a otras audiencias, que hablan otros idiomas, audiencias, de otro continente?


Ahí la frase es casi un cliché que era la de Tolstoi "si quieres ser universal habla de tu propio pueblo, de tu propia villa" y eso se cumple. Cuando uno trata de escribir una cosa que aparentemente se va a ver universal porque estoy neutralizando todo lo local, utilizando escenarios que no son claros, está quitándole realidad a la película, y lo que la gente quiere cuando está leyendo una novela o viendo una película es un feeling de realidad. Aquí en Chile por ejemplo, lo que está haciendo Fábula, Tony Manero son películas puramente locales y funcionaron globalmente, a la gente le gustó; un personaje tan amargo como Tony Manero encanta, es uno de los mejores villanos que yo he visto en estos últimos 10 años.


Carlos, dentro del contexto Suramericano ¿ cómo has visto que se ha ido desarrollando el guion y la industria del cine?


Prácticamente siempre ha habido cine en América Latina. Las condiciones económicas usualmente impiden que los realizadores puedan trabajar permanentemente en sus proyectos, y eso quizá impide alcanzar mayor calidad más rápido. Aun así han surgido cineastas durante cada época, siempre ha habido cineastas en los últimos 100 años.
Estos últimos 10 años han sido interesantes porque varias políticas cinematográficas, en diferentes países, se han identificado. Entiendo que en Chile hace doce años el gobierno le ha puesto atención ha incrementado los fondos y por eso ha activado el sector del cine. Incluso en Brasil se ha activado una cantidad de créditos a través del gobierno y eso ha disparado la producción, y eso permite que haya más oportunidad de conocer talentos, y que esos talentos tengan la oportunidad de trabajar más rápido. Y eso va a permitir que haya mejores películas.
Latinoamérica va avanzando bien, es un continente muy prometedor en el mundo y los países ricos se están dando cuenta de eso. Llegan proyectos e inversiones, ponen atención y todo eso lo hace más positivo. "No" es un ejemplo de cine que surge en esta segunda década del siglo XXI. Los mexicanos tuvieron varios hits en este siglo.


¿Cómo entra Punto de Ataque en este contexto?


Punto de Ataque existe con ese enfoque, a la escritura y desarrollo de guiones. La idea surge porque yo siento que la gran debilidad en la industria colombiana y quizá de Latinoamérica es que no hay una expertise en guion. Entonces, la apuesta es que si esto está débil y es tan importante para el cine, pues debe haber alguien que se encargue de eso, que haya una oportunidad de negocio más allá, una oportunidad de influir en la industria. El enfoque de Punto de Ataque es ayudar a empresas a escribir mejores guiones a través de asesoría y prestar todos los servicios relacionados con el guion: reescribir, desarrollar por encargo, escribir nuestros propios guiones. También mantener proyectos con otras empresas, sin entrar en la producción, y estar presente durante la realización de la película, si se quieren hacer cambios en el guion. Ese es el siguiente paso, lograr crear el espacio para tener escritores connotados, que sea como un sueño saber que el trabajo es ir a aprender cine, escribir cine que ese es su trabajo y que puedan vivir de eso bien.