Académicos de la Facultad dan claves sobre qué informar en situaciones de desastres

Soledad Puente, investigadora principal del proyecto Fondecyt "Puntos ciegos y tensiones sobre la función periodística en noticias de emergencia", presentó ante comunicadores y gestores a cargo de cubrir estos episodios los principales resultados del estudio. "El foco tiene que estar en que las personas vuelvan a la vida normal, y para eso es clave que mejoremos la entrega de la información durante la etapa de respuesta al evento, que usualmente son los primeros tres días", dice la académica.

5bf7fc6a-edd4-4d2f-82ec-13df8797d2c0

Bajo la premisa de que periodistas podrían mejorar su toma de decisiones si revisaran lo que las fuentes expertas y las audiencias esperan del periodismo en eventos catastróficos; en el marco de un proyecto Fondecyt (1150310), los académicos Soledad Puente, Silvia Pellegrini, Daniela Grassau, Sebastián Valenzuela y Pablo Flores realizaron un análisis comparado de las percepciones y expectativas de expertos en gestión de emergencias, periodistas y audiencia sobre el trabajo periodístico en desastres, cuyos resultados fueron presentados ante las personas que participaron en los focus groups y encuestas, pero también ante los actuales encargados de gestión de desastres del país.

"El foco tiene que estar en que las personas vuelvan a la vida normal, y para eso es clave que mejoremos la entrega de la información durante la etapa de respuesta al evento, que usualmente son los primeros tres días", explica Soledad Puente, investigadora principal del proyecto, sobre la relevancia de las acciones que realicen los expertos, periodistas y gestores responsables durante la etapa de respuesta. Y agrega: "Podemos mejorar o potencial el rol del periodismo, haciendo que cada uno de estos tres grupos entienda el quehacer del resto en la etapa de respuesta, cuando todo el país está concentrado en saber qué pasó, cómo pasó, y cómo recuperarnos para salir adelante".

Roles y recomendaciones 

Para el análisis, los investigadores agruparon a los encargados de realizar acciones y entregar información en tres roles. Los periodistas ponen en contacto a la población involucrada con los expertos, que explican el fenómeno, y  los responsables de la gestión, que generan las acciones necesarias para la recuperación de la normalidad. Estos tres grupos–sugieren los investigadores– deben tener siempre presente que los afectados son personas que se enfrentan a un duelo; y que, a la vez, las catástrofes son una oportunidad informativa para temáticas de prevención. 

Tanto los expertos como los responsables de la gestión deberían privilegiar las entrega de información a través de los medios audiovisuales por sobre las redes sociales, ya que no todas las alternativas de estas son igual de accesibles, especialmente durante estos eventos. La audiencia está ansiosa de información sobre el estado de la catástrofe, por lo que se les recomienda a los gestores estar en permanente contacto con la población, especialmente a través de periodistas reconocidos por su capacidad de entregar más datos que opiniones. Las vocerías de las instituciones deben ser desde los lugares afectados, y deben ser realizadas por personas que transmitan confianza.

En todo momento, los periodistas deberían tener claro que los afectados son, tanto los que vivieron el desastre como aquellos que ven el dolor de sus semejantes mediados por la información periodística. Por lo que en la pauta se deben considerar historias que apoyen la recuperación espontánea de la población afectada, más allá de la información oficial; y ser capaces de entregar contención emocional a los afectados a través de la información. La pauta informativa se puede ampliar si se incorporan en esta los protocolos para la gestión de de desastre que tienen las instituciones responsables para apoyar durante la etapa de respuesta. La fiscalización y asignación de responsabilidades, dicen los investigadores, deben plantearse cuando la calma comience a recuperarse. Para evitar las lagunas informativas, los académicos recomiendan la confección de un protocolo informativo para ser capaces de estar al aire entre 24 y 72 horas continuadas durante esto tipo de eventos.

Confianza

A partir de las percepciones de 2 mil personas consultadas durante el proceso de investigación, se determinó que las personas confían más en los Bomberos (95%), Fuerzas Armadas (70,1%), personas afectadas (66%) y periodistas (50,5%). En cambio, tienen poca o nada de confianza en los parlamentarios (77,1%), Intendentes (49,8%), Alcaldes (46%) y Onemi (31,2%).

Medios de comunicación durante un desastre

Para determinar qué medios son más efectivos en situaciones de catástrofe, se consultó a diferentes grupos de la población a qué plataformas recurrían para informarse:

PeriodismoEnDesastresFCOMUCenero2019 (1)_Página_19

 6a195b7d-304f-4526-8c71-22d8a626fc17