Académico Daniel Halpern sobre estudio medioambiental: “Alto Maipo es el conflicto que más se ha posicionado en las redes sociales”

18 de Mayo, 2015 · Facultad

Durante dos años, un grupo de investigadores del Think Tank TrenDigital de la Facultad de Comunicaciones UC y la consultora Jaime Illanes y Asociados analizó el rol de las redes sociales en torno a la discusión de proyectos de inversión y temática ambiental.
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En el caso de los opositores a Hidroaysén, su red de apoyo es de más de 14.000 usuarios de Twitter, según reveló el estudio.

Por Josefina Ortiz.

El estudio “Las Redes como Barómetro Social” buscaba responder a la pregunta: ¿Qué hace que algunos proyectos medioambientales excedan lo local y lo inmediato hasta llegar a tener un alcance nacional?, explicó Jaime Illanes, gerente general de la empresa Jaime Illanes y Asociados, que se asoció con TrenDigital para realizar dicho estudio.

A partir de esta inquietud, el equipo de investigadores conformado por Daniel Halpern, Javier Vásquez y el académico de la Facultad de Comunicaciones Eduardo Arriagada comenzó a observar los conflictos medioambientales de nuestro país durante el año 2013 y escogió los que tenían más movimiento en las redes sociales. Coincidió que todos los conflictos que están latentes en nuestra sociedad presentaron un gestor de contenidos.

El estudio identificó cuatro tipos de usuarios: los generadores de contenidos, que son activistas u organizaciones que arman el conflicto y lo mantienen vivo; los “influenciadores” que corresponden a expertos o líderes de opinión que tienen un gran número de seguidores y difunden los mensajes del primer tipo de usuarios. En tercer lugar se encuentran los medios de comunicación que amplifican la voz de los líderes de opinión y la transforman en una causa social; y por último la red de apoyo, que es la masa crítica que recibe esta información y la expande.

“Si no hay generador de contenido, el conflicto no va a estallar. Pero cuando hay gente que se dedica incansablemente a hacer caer a la empresa o a dar a conocer un discurso para que quede establecido en la sociedad se vuelve un problema para la organización que llega a transformarse en un problema país”, explicó Daniel Halpern.

Los conflictos medioambientales que presentaron mayor actividad en Twitter fueron Pascua Lama, Hidroaysén, Central Alto Maipo y Central Mediterráneo. El estudio arrojó tres conclusiones:

El actor más relevante es el gestor de contenidos, el cual mantiene el conflicto latente generando el 7% de los tweets relacionados a la causa e influyendo en más del 30% de los mensajes que circulan en las redes sociales. Por ejemplo, en el conflicto Alto Maipo existen dos generadores de contenidos: @noaltomaipo y @pangalkayak. Ambas cuentas concentran el 3% de los mensajes, pero la influencia de su discurso alcanzó el 25% del total. "Alto Maipo es el conflicto que más se ha posicionado en las redes sociales", enfatizó el académico Daniel Halpern.

También es un factor importante, la creación de una etiqueta que permite ordenar bajo una idea o frase lo que los usuarios piensan sobre el tema. Y esto le da mayor fuerza al mensaje al aumentar el llamado de las redes de apoyo. Se utilizó el ejemplo de #bacheletaltomaipo, etiqueta que desde abril del año 2014 comenzó a tomar fuerza con la producción y difusión de videos en YouTube que emplazaban a la Presidenta a tomar una decisión. La frase  #bacheletaltomaipo figura en la nube de las palabras más mencionadas en Twitter en julio del año pasado.

Por último, se concluyó que los conflictos se extienden por intereses, no por geografía. La expansión de los mensajes activistas se dio a través de simpatizantes que no estaban directamente involucrados en el conflicto y que decidieron apoyarlo de forma transversal y descentralizada.

Además, Daniel Halpern destacó que las empresas cometen un error al no considerar a las redes sociales como un elemento de difusión y discusión de su mensaje. “Hay un unidiscurso. Las empresas no están y al no haber oposición al discurso este se expande sin resistencia”, comentó. Por lo que se propuso que las empresas deben incorporarse a este medio para “mejorar la calidad de la conversación y de los actores que participan en las redes sociales”.

Finalmente, el académico de la Facultad de Comunicaciones Eduardo Arriagada destacó el descubrimiento que se logró en relación a la influencia de las redes sociales. “Hemos ido creando un área de trabajo nueva no solamente relacionada con el uso y la buena práctica de las redes sociales sino que sobre todo con la capacidad de poner oído a estos espacios y ver qué, cómo y quiénes están conversando”.