Académicas publicaron investigación en revista ISI

15 de Julio, 2016 · Escuela Periodismo, Facultad

El impacto de la cobertura melodramática de noticias, en la forma de recordarlas y comprenderlas, es el tema tratado en la investigación realizada por Constanza Mujica e Ingrid Bachman. El paper: The Impact of Melodramatic News Coverage on Information Recall and Comprehension, fue publicado en la revista ISI Journalism Studies.

Por Mónica Garrido V.

Las académicas Constanza Mujica e Ingrid Bachmann

Las académicas Constanza Mujica e Ingrid Bachmann

Luego de 3 años y medio de investigación, las profesoras Constanza Mujica, como investigadora principal, e Ingrid Bachman, como co-investigadora, publicaron los resultados de un experimento que corresponde a la fase final de su proyecto Fondecyt #1110311. Este estudio tuvo dos etapas previas, las cuales consistieron en medir la presencia de atributos melodramáticos en los noticiarios chilenos y en entrevistas a los editores de dichos programas en torno al uso de estos atributos.

La publicación The Impact of Melodramatic News Coverage on Information Recall and Comprehension, publicada en la revista ISI Journalism Studies, reporta los resultados del experimento en el cual se midió el efecto del uso de recursos melodramáticos en la recordación y comprensión de los noticieros en 142 personas. La dinámica para medir esto consistió en exponer a los participantes a dos notas periodísticas tratadas de dos formas distintas. Los temas fueron “La nueva generación del tenis chileno” y “El alza en los precios de las isapres”. La gente fue dividida en distintos grupos: la mitad de ellos vieron la nota sobre el tenis con altos niveles de melodrama y otra sobre las isapres con bajos niveles de melodrama y la otra mitad fue expuesto al escenario contrario.  Ambas versiones de cada tema tenía exactamente la misma información, pero tratamientos diferentes. Posteriormente se les hizo 10 preguntas (5 sobre cada nota) que medían cuánto recordaban y otras 10 para medir qué comprendieron de lo que vieron.

Esta investigación surgió como cauce natural de los intereses de Constanza Mujica sobre la calidad periodística y el melodrama en telenovelas.  “Los noticiarios se parecían cada vez más a las telenovelas, tenían técnicas narrativas que eran muy propias del melodrama. De ahí surge la idea de analizar sistemáticamente ese proceso, tanto en su presencia en los contenidos mismos, hasta los efectos que tenían. Porque además los editores tienden a percibir que el melodrama es algo que se hace para enganchar la atención de la gente, para presentar problemas complejos, y hay escasas mediciones respecto de los efectos de eso en la comprensión de la gente”, explica Mujica.

Los resultados de este experimento revelaron que los recursos melodramáticos aumentan la recordación de los temas tratados en las notas periodísticas, pero no tanto la comprensión. Sin embargo, el comportamiento de este aumento en la recordación es diverso y depende de variables como el género, la edad y el nivel socio-educativo de los participantes. Además, se descubrió que el nivel de cercanía o conocimiento previo del tema es un factor determinante, ya que para aquellos que poseen bajo nivel de cercanía o conocimiento del tema, el melodrama contribuyó a un aumento de la recordación. 

Otro hallazgo relevante, como explica Ingrid Bachman, fue cómo la audiencia percibe y entiende lo que ve en la televisión. Esto surgió a partir de las discusiones al final del experimento, en las cuales los participantes dijeron tener claro que los canales construyen sus programas sobre la base del rating. “Ellos mismos tenían ese cuento muy claro, que los medios buscan rating y sacar provecho de eso, más que de servicio público o algo así. De repente nos ofrecían comentarios o un inside respecto a las mismas noticias que eran súper concienzudos. Uno tiende a desecharlos al hacer ciertas generalizaciones como “el público no sabe” o “la audiencia no se da cuenta”, y sí se dan cuenta, son mucho más conscientes de su rol, pero también de lo que pasa tras bambalinas”, afirma Ingrid Bachman.

Durante los años previos al experimento, ya habían hecho todo lo necesario en términos de investigación y planificación; Ingrid Bachman explica que, si bien la metodología puede ser muy entretenida, esta etapa posee elementos logísticos complicados. “¿Estás midiendo lo que crees que estás midiendo o no? Eso fue probablemente lo más difícil. De hecho, hicimos una versión original del material, después nos dimos cuenta de que no funcionaba y tuvimos que volver a hacerlo. Tenía que verse como una noticia real que se pareciera a las que salen en los medios, porque no quieres que se den cuenta de lo que estás midiendo en esos momentos. Tenía que ser lo suficientemente diferente, pero no tanto para que se notara que estábamos haciendo un experimento.”

Este trabajo significó tres años de investigación, más un año y medio para la elaboración del paper. El primer año del proyecto consistió en la realización de análisis de contenidos en los noticiarios. En el segundo año se llevaron a cabo las entrevistas a periodistas y la elaboración de los estímulos o notas mostradas a los participantes del experimento. “Teníamos que asegurarnos de que las diferencias de estas notas fueran suficientes para generar un estímulo que nos permitiera medir los efectos que queríamos medir. Entre decidir el tema, pre-reportearlo, reportearlo, montarlo, modificar el montaje, aumentar el control y testear finalmente con el público, eso fue medio año”, comenta la investigadora principal.

La publicación de este trabajo como parte de la base de datos bibliográficos ISI es una meta que todo académico dedicado a la investigación se propone. “Sabíamos que el material que teníamos podía ser relevante para postular a una ISI de muy buen nivel, por lo que lo hicimos y lo logramos. Además es una de las exigencias de Fondecyt el que las investigaciones financiadas por ellos produzcan al menos una publicación indexada ISI o Scopus”, afirma Constanza Mujica.

En el futuro, las docentes seguirían profundizando en esta investigación, pero incorporando variables del ámbito de la neurociencia. “Por ejemplo qué partes del cerebro se activan con una noticia melodramática, el procesamiento de información. Finalmente determinar cuáles son los procesos dentro de las personas por los cuales entienden o incluso retienen mejor la información cuando la noticia está contada melodramáticamente a cuando no”, cuenta Ingrid Bachman. Pero, por ahora esta idea aún no se ha concretado, ya que según afirman las investigadoras necesita procesos logísticos complejos que requieren mucha planificación previa.