Académica Ingrid Bachmann: “Creo que no le agrega nada a la noticia si una presidenta usa falda blanca o roja”

11 de Julio, 2011 · Sin categoría

El tratamiento de los medios de comunicación respecto al manejo emocional de las entonces candidatas a la presidencia
Michelle Bachelet y Hillary Clinton fue el tema central que Ingrid Bachmann desarrolló en su tesis doctoral. En ella establece las diferencias en las coberturas de ambas figuras políticas y la percepción general del rol de la mujer como líder de un país.

 

 

En 2006 Ingrid Bachmann llegó a Austin, Estados Unidos, para realizar su doctorado en la Universidad de Texas. En esos días, muchos le comentaron lo llamativo que les parecía el hecho de que en Chile estuviera gobernando una mujer. Esa fue una de las situaciones que la encaminó a elegir el tema para su tesis doctoral.

 

A partir del análisis de medios chilenos (diarios El Mercurio y la Tercera, revista Qué Pasa y noticiarios centrales de Mega y Canal 13) y norteamericanos entre los que se encuentran revistas, diarios y canales de televisión ( New York Times, Washington Post, revista Time y los noticieros centrales de los canales ABC y NBC),  Ingrid estudió la cobertura que éstos dieron al manejo emocional de Michelle Bachelet durante su campaña presidencial (año 2005) y de Hillary Clinton en las primarias demócratas (año 2008). “En los dos casos, el hecho de que fueran mujeres, a mi juicio, se destacó más de lo que se debería haber hecho”, explicó Ingrid y agregó: “Cómo hablamos del factor mujer, es lo que a mí me molestaba de los medios”.

 

La académica de la Facultad de Comunicaciones UC sostuvo que una de las razones que diferencian la cobertura de ambas candidatas, tiene relación con un tema cultural. “Mi impresión es que - por lo menos culturalmente - en Chile es más permitido que los candidatos tengan ciertas manifestaciones emocionales. En cambio, en Estados Unidos existe la idea de que tienen que ser fríos”.

 

Diferencias entre ambos países

Desde encuadres en el caso de la televisión, hasta titulares, fotos, editoriales en los diarios y revistas. Todos ellos fueron fuente de estudio para esta periodista UC. “En general la diferencia estaba más en el tratamiento textual. En lo que se decía de ellas más que en lo que se mostraba de ellas”, agregó.

 

Hubo dos situaciones en particular en las que Bachmann puso atención respecto a la cobertura que realizaron los medios de ambos países. Una fue cuando a Hillary Clinton se le quebró la voz durante un acto de campaña y la otra, estuvo relacionada con el accidente carretero que sufrió parte del equipo de Michelle Bachelet al cierre de su campaña.

 

En el primer caso, los medios pusieron principal énfasis en los aspectos emocionales de la candidata demócrata. Ingrid comentó que unos dijeron que estaba fingiendo y otros, que era muy hormonal como para gobernar un país. Mientras que con Bachelet, la cobertura se remitió a ese accidente y sólo algunos mencionaron que la ex mandataria había llorado.

 

La profesora dijo que se esperaba que aquí en Chile el tratamiento fuera mucho más sexista, por la idea generalizada de ser una sociedad machista. Sin embargo, fue totalmente contrario y dicho tratamiento se dio en Estados Unidos.

 

“Hillary Clinton no tenía corazón, no tenía sentimientos, no era femenina, para efectos de la prensa”,  explicó Bachmann y la diferencia con el caso chileno era que “aquí se valoraba mucho más el que Bachelet fuera femenina”.

 

La profesional estableció una comparación con los principales contendores masculinos de ambas candidatas. Si bien es cierto, ambas fueron marcadas por los medios como mujeres diferentes, en el caso de Michelle Bachelet ser mujer le ayudó y no le perjudicó en la percepción general.


Una mujer a la cabeza

“El ser mujer todavía es visto como una diferencia esencialmente marcadora y por alguna razón eso hace que las mujeres -para algunos- no sean idóneas”. Y  agregó: “Puede ser que se fijen una vez en cómo se visten, pero creo que no le agrega nada a la noticia si una presidenta usa falda blanca o roja”.

 

Por otra parte, advirtió que el ideal de un presidente es muy masculino. “En lo físico tiene que ser una persona fuerte, en términos racionales debe ser una persona seria y en términos emocionales tiene que ser fría, calculadora, ambiciosa”.

 

Comprobó que las mujeres son consideradas menos capaces en temas relacionados con la economía y la defensa, mientras que educación o salud sí son temáticas con las cuales se les relaciona directamente.

 

En esa misma línea, en su próximo estudio le gustaría incluir algunos casos de mujeres políticas que no han tenido una cobertura tan negativa como Clinton. Ese es el caso de las republicanas Sarah Palin o Christina O’Donnell. Ingrid cree que esto se debe a que si bien ellas se declaran feministas, no abordan temas feministas como el aborto, beneficios sociales o salud.